Oxford Economics: Paraguay Mantendría su Crecimiento Económico pese a la Incertidumbre Política y Financiera

FrontierView proyecta una expansión del PIB del 3,6% para 2027, aunque advierte que la crisis de Ueno Bank y la transición presidencial podrían encarecer el financiamiento, frenar inversiones y debilitar la confianza empresarial.

La economía paraguaya mantendría su crecimiento pese a la crisis financiera y política que atraviesa el país, según un análisis de Rodrigo Eyzaguirre Miraglia, responsable de la práctica de América Latina de FrontierView, compañía de Oxford Economics. Sin embargo, la firma advierte que la incertidumbre podría provocar revisiones a la baja en sus proyecciones, especialmente en inversión.
La consultora prevé un crecimiento real del producto interno bruto (PIB) del 3,6% en 2027, respaldado por una expansión del consumo privado del 4,3%. Su escenario también contempla una recuperación de la inversión, que pasaría de crecer un 1,4% en 2026 a un 4,6% en 2027, aunque considera que este último componente es particularmente vulnerable a la prolongación de la crisis.
De acuerdo con Eyzaguirre Miraglia, el deterioro del entorno financiero no descarrilaría el crecimiento, pero elevaría la volatilidad, debilitaría la confianza de los inversores y afectaría el clima de negocios en el corto plazo.
La crisis bancaria y la exposición pública
El análisis señala que el Banco Central del Paraguay (BCP) inició el 2 de noviembre un procedimiento de resolución de Ueno Bank, después de determinar que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo regulatorio.
La entidad era el sexto mayor banco del país, con cerca de tres millones de clientes y alrededor del 8% de los créditos del sistema, según la información proporcionada por la consultora.
El deterioro patrimonial siguió a una investigación de supervisión que identificó irregularidades en préstamos a partes vinculadas, problemas en la cartera crediticia y una capitalización de gastos de tecnología insuficientemente sustentada. Estos hallazgos requirieron reclasificaciones de activos y previsiones adicionales que debilitaron significativamente el capital del banco.
El procedimiento congeló los depósitos y suspendió los servicios, activando la garantía de hasta G. 228,3 millones por depositante. Los saldos superiores quedaron sujetos a la recuperación de activos. El 4 de noviembre, S&P rebajó la calificación del banco y de su deuda a D, correspondiente a incumplimiento.
La exposición alcanza también al sector público. Según FrontierView, el Instituto de Previsión Social (IPS) mantiene alrededor de USD 355 millones en inversiones en Ueno, equivalentes a aproximadamente el 9% de su cartera, y utiliza la entidad para pagar unas 32.000 jubilaciones y pensiones. ANDE e Itaipú también tienen fondos comprometidos en el banco.
Presión cambiaria y mayores costos de financiamiento
La consultora indica que el guaraní se depreció más de un 5% desde finales de octubre, aumentando los costos de importación y los compromisos vinculados a moneda extranjera.
Los bonos soberanos paraguayos también registraron caídas a lo largo de la curva, con un impacto mayor en los instrumentos de largo plazo. Los títulos con vencimiento en 2050 y 2055 acumularon descensos de aproximadamente el 2,3% y el 2,4% en lo que va de noviembre, respectivamente, mientras los rendimientos de largo plazo subieron hasta alrededor del 6,9%.
Según el análisis, estos movimientos reflejan una mayor prima de riesgo soberano y ubican a esos instrumentos entre los de peor desempeño de los mercados emergentes. La persistencia de la incertidumbre podría mantener las presiones cambiarias y los costos de endeudamiento elevados.
Grado de inversión y confianza institucional
FrontierView considera que la crisis no amenaza de manera inmediata el grado de inversión de Paraguay, pero debilita algunos de los pilares que sustentaron las recientes mejoras de calificación soberana, especialmente la credibilidad institucional y la gobernanza.
Esto podría elevar los costos financieros, demorar decisiones de inversión extranjera directa y dificultar la preservación de una perspectiva estable si se deterioran las condiciones fiscales o institucionales.
Transición política y ejecución de políticas
En el plano político, el informe recoge que Santiago Peña presentó su renuncia el 5 de noviembre, tras perder respaldo dentro del Partido Colorado y enfrentar cuestionamientos por sus vínculos anteriores con el grupo controlador de Ueno. Al momento del análisis, el Congreso todavía debía aceptar formalmente su dimisión.
La crisis también derivó en la renuncia del presidente del BCP, Carlos Carvallo, exdirectivo de Ueno designado por Peña.
La consultora considera probable que el vicepresidente Pedro Alliana asuma la Presidencia y complete el mandato hasta agosto de 2028. El rechazo del pedido de juicio político contra Alliana en la Cámara de Diputados, por 48 votos contra 30, sugiere que dispone de respaldo parlamentario suficiente para conducir la transición, aunque el escenario continúa siendo incierto.
La volatilidad política podría retrasar decisiones de gasto público y debilitar el entorno empresarial durante 2027. A esto se suman los resultados de las recientes elecciones municipales, en las que el Partido Colorado perdió Asunción y Ciudad del Este.
Para FrontierView, la renuncia de Peña profundiza esas presiones y podría ralentizar la toma de decisiones y la ejecución de políticas, mientras el oficialismo gestiona la transición presidencial y su competencia interna de cara a 2028.


