Paraguay Proyecta Llegar A 10 Millones De Turistas Y Redefinir Su Estrategia De Desarrollo Hacia 2037
- Carlos E. Gimenez

- 28 abr
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La nueva estrategia turística busca multiplicar la llegada de visitantes, atraer inversiones en infraestructura y posicionar al país como un destino de escala regional.
El Paraguay atraviesa un momento de redefinición en su estrategia de desarrollo, donde el turismo comienza a ocupar un lugar cada vez más relevante dentro de la agenda económica. En este contexto, el presidente de la República, Santiago Peña, designó al abogado Jacinto Santa María Ammatuna como nuevo titular de la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur), en lo que se presenta como una señal clara de una nueva orientación estratégica para el sector.
La designación no se limita a un cambio administrativo, sino que forma parte de una visión más amplia que busca posicionar al país como un destino turístico de referencia en la región, elevando el estándar de la oferta y estructurando un ecosistema capaz de atraer inversión, generar empleo y captar divisas de manera sostenida.
Santa María es abogado egresado de la Universidad Católica de Asunción, con una formación vinculada a la planificación estratégica nacional, relaciones internacionales y política de defensa. Su trayectoria combina experiencia en el ámbito académico, la gestión pública y el diseño de políticas, destacándose especialmente por su rol como coordinador del Equipo Nacional de Estrategia País (ENEP), donde participó en la definición de lineamientos de desarrollo a largo plazo.
En paralelo, cuenta con una vinculación directa con el sector turístico a través de su participación como cofundador de la Eco Reserva Mbatoví, uno de los proyectos más representativos del turismo sostenible en Paraguay. Su experiencia se complementa con su paso por la Cámara de Turismo del Camino Franciscano, así como su involucramiento en iniciativas vinculadas a la promoción turística y ambiental.
Desde el Ejecutivo, la designación fue acompañada por una narrativa de transformación. El jefe de Gabinete Civil, Javier Giménez, subrayó que el nuevo titular de la Senatur cuenta con una visión alineada a la del Gobierno, orientada a convertir al Paraguay en un polo de atracción turística dentro del Mercosur, elevando los estándares del sector y estructurando condiciones para su crecimiento.
El eje central de esta nueva etapa está marcado por una meta concreta y ambiciosa: multiplicar el volumen de turistas que recibe el país, pasando de aproximadamente 2 millones a 10 millones de visitantes hacia el año 2037. Más allá del número, el objetivo implica un cambio estructural en la lógica del turismo local, que históricamente ha estado más vinculado a flujos de paso, especialmente en zonas como la triple frontera, que a estadías prolongadas con alto impacto económico.
La estrategia planteada apunta precisamente a revertir esa dinámica. La intención es transformar al país en un destino capaz no solo de atraer visitantes, sino de retenerlos por más tiempo, incrementando su gasto y generando un mayor efecto multiplicador sobre la economía. Para ello, el enfoque se centra en el desarrollo de infraestructura turística, la creación de productos innovadores y la consolidación de una oferta de entretenimiento que permita competir a nivel regional.
Dentro de esta lógica, el turismo comienza a ser concebido como un sector estructurante, con capacidad de articular múltiples industrias. La generación de divisas, el impacto en el empleo, particularmente por su carácter intensivo en mano de obra, y la posibilidad de dinamizar a las micro, pequeñas y medianas empresas posicionan al sector como uno de los vectores potenciales de crecimiento económico.
El propio Santa María planteó la necesidad de convertir el turismo en una “causa nacional”, en la que confluyan el sector público, el privado y la ciudadanía, con una visión de largo plazo orientada a resultados concretos. En esa línea, el Gobierno apunta a aprovechar herramientas existentes como la Ley 60/90, que permite incentivos fiscales para la importación de bienes vinculados a la inversión, así como el rol de instituciones como el Ministerio de Obras Públicas y el Ministerio de Industria y Comercio en el desarrollo de infraestructura y condiciones de competitividad.
El planteamiento también incorpora referencias a experiencias internacionales que lograron transformar territorios con limitaciones iniciales en destinos de escala global, a partir de una estrategia coordinada entre inversión, infraestructura y posicionamiento. Más allá de las comparaciones, el desafío para Paraguay radica en traducir esa visión en proyectos concretos que generen tracción real en el mercado.
En ese sentido, el antecedente reciente de eventos de gran escala, como el World Rally Championship, aparece como un indicio del potencial del país para insertarse en circuitos globales y generar visibilidad internacional. La gestión anterior, encabezada por Angie Duarte, fue señalada como un punto de partida en ese proceso, al haber impulsado iniciativas que contribuyeron a posicionar al país dentro del mapa turístico regional.
Sin embargo, el salto que plantea la nueva administración implica un cambio de escala. Alcanzar los 10 millones de turistas no solo requerirá mayor promoción, sino una transformación integral del producto turístico: desde la infraestructura hotelera y de entretenimiento, hasta la conectividad, la planificación urbana y la calidad de los servicios.
Para el sector inmobiliario, esta visión abre un frente de oportunidades particularmente relevante. La atracción de inversiones en infraestructura turística, hoteles, complejos de entretenimiento, desarrollos mixtos y proyectos orientados a estadías de corta y media duración, puede convertirse en uno de los principales motores de expansión en los próximos años. A su vez, el desarrollo de nuevos polos turísticos y la consolidación de destinos existentes podrían reconfigurar el mapa de valorización inmobiliaria, generando nuevos corredores de inversión fuera de los ejes tradicionales.
La meta de pasar de 2 a 10 millones de turistas funciona como un indicador de ambición, pero también como un test de capacidad de ejecución. La posibilidad de que el turismo se consolide como uno de los pilares del desarrollo económico del Paraguay dependerá, en gran medida, de la capacidad de traducir esta visión en proyectos concretos, inversión sostenida y una articulación efectiva entre los distintos actores del sistema.


