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  • Aquabrava Celebra la Inauguración de su Laguna con Olas Artificiales

    En la ciudad de Altos, Raíces Real Estate presentó un desarrollo que combina tecnología, sustentabilidad y diseño de vanguardia: una comunidad planificada de 65 hectáreas, playas de arena blanca, infraestructura verde y la primera laguna cristalina con olas del país, marcando un antes y un después en la evolución de los barrios cerrados. El pasado sábado 16 de noviembre, Raíces Real Estate celebró en Altos la inauguración de la primera laguna con olas artificiales del Paraguay dentro de un barrio cerrado. El acontecimiento, compartido junto a propietarios y colaboradores, no fue solo la apertura de una nueva amenidad, sino la consolidación de un concepto residencial que combina tecnología, sustentabilidad y estilo de vida en torno al agua, y que eleva una vez más la vara del desarrollo inmobiliario en la zona de Altos y San Bernardino. Desarrollar un segundo barrio cerrado de estas características en el eje Altos–San Bernardino implica, por un lado, consolidar esta área como destino residencial y recreativo, y por otro, profundizar la apuesta de Raíces por seguir elevando el estándar de los desarrollos suburbanos en Paraguay. Aquabrava se suma a Aquavillage, otro proyecto emblemático de la compañía, como parte de una estrategia de largo plazo que combina inversión en infraestructura, innovación en diseño y lectura anticipada de las preferencias de un público que busca seguridad, naturaleza y amenities de alto nivel en un mismo lugar. El proyecto supone también un salto cualitativo para la propia desarrolladora en términos de tecnología aplicada a sus barrios, desde el diseño topográfico hasta la implementación de soluciones avanzadas de infraestructura. Jorge, Yolanda, Ernesto y Aníbal Figueredo, miembros del directorio y propietarios de Raíces Real Estate, junto a su madre. Ubicado sobre la ruta San Bernardino–Altos, a solo 3 kilómetros de Aquavillage, Aquabrava se desarrolla sobre 65 hectáreas que integran 463 lotes residenciales, nueve macrolotes y dos edificios de departamentos. Se trata de una comunidad planificada, concebida para funcionar como un ecosistema residencial completo, que articula áreas de vivienda, espacios recreativos, infraestructura deportiva y una relación directa con la naturaleza. La propuesta se apoya en una combinación de planificación urbana cuidadosa, estándares de seguridad propios de un barrio cerrado de alta gama y una localización estratégica que mantiene una conexión fácil tanto con la capital como con otras ciudades del país. El corazón del proyecto es su gran espejo de agua, rodeado de playas de arena blanca que superan los 9.000 m² y se extienden casi en 360 grados alrededor de la laguna. A su alrededor se despliegan vegetación nativa, áreas deportivas de alto nivel, Club House, Wet Bar, gimnasio y canchas de tenis, pádel, fútbol y usos múltiples. El resultado es un barrio que combina confort, seguridad y servicios con una sensación permanente de recreo: un lugar en el que el fin de semana, las vacaciones y el día a día se confunden en una misma experiencia de disfrute. Vivir con el “feeling del mar” en Altos deja de ser una metáfora y se convierte en una posibilidad concreta anclada en la tecnología y en el diseño. Para llevar este concepto un paso más allá, Raíces apostó por incorporar un diferencial único en el mercado paraguayo: la construcción de una laguna cristalina con tecnología de olas artificiales Wavetech. Esta amenidad, inédita en el país dentro de un barrio cerrado, marca un antes y un después en el sector inmobiliario nacional. El sistema integra turbinas de última generación importadas desde España, con montaje técnico realizado por especialistas de Brasil, asegurando la calidad y estabilidad del funcionamiento. A ello se suma un diseño paisajístico desarrollado junto a referentes regionales, que recrea ambientes rocosos y elementos naturales inspirados en la esencia del mar. El cuidado puesto en la laguna se replica en el diseño global del barrio. Todo el urbanismo de Aquabrava fue desarrollado por un estudio arquitectónico europeo, que trabajó sobre una topografía con más de 40 metros de diferencia entre la zona más alta y la más baja del terreno. Esta condición exigió un abordaje técnico sofisticado, especialmente en lo referente a sistemas pluviales. El barrio incorpora una infraestructura de gestión de aguas de lluvia que captura y canaliza los caudales superficiales hacia un cañadón natural, donde convergen dos laderas que forman un cauce que permanece seco durante parte del año. Desde allí, el agua es conducida a un reservorio ubicado en la parte baja, sometida a un tratamiento y posteriormente reutilizada para el riego de las áreas verdes. De esta manera, el proyecto cierra un ciclo hídrico eficiente, alineado con los principios de sostenibilidad que lo inspiran. Esta infraestructura verde se complementa con una visión de paisajismo que va más allá de lo ornamental. Raíces ha incorporado un vivero dentro del barrio llamado Garden Market para que las plantas se aclimaten al tipo de suelo y clima antes de ser implantadas, lo que incrementa la resiliencia del paisaje y facilita el mantenimiento en el largo plazo. En Aquabrava se puso especial énfasis en la conservación de especies autóctonas, identificando incluso algunas en riesgo de extinción que hoy están bajo tratamiento específico para fomentar su reproducción. El diseño urbanístico incorpora también un enfoque contemporáneo sobre movilidad interna y calidad del espacio público. Algunas calles fueron pensadas como vías más angostas y de sentido único, con trazados curvos que contribuyen a reducir la velocidad de los vehículos y a priorizar la seguridad. A ello se suma una red de senderos peatonales que recorre el barrio y conecta distintas áreas, invitando a caminar y a vivir el espacio abierto como una extensión cotidiana del hogar. En paralelo a la escala de lotes, Aquabrava incorpora tipologías multifamiliares que amplían el espectro de público. Frente a la laguna con olas se ubicarán los edificios residenciales MAUI , concebidos como una propuesta que combina practicidad, ubicación preferencial y experiencia de resort. La torre MAUI contará con cinco niveles y 30 departamentos en total, seis por planta: 20 unidades de tres dormitorios y 10 unidades de dos dormitorios. Estos departamentos están pensados para un usuario que privilegia la comodidad y seguridad de vivir en un edificio, pero no quiere resignar el acceso directo a todas las amenidades de un barrio cerrado de alto estándar. Las unidades cuentan con vistas privilegiadas a la laguna, convirtiendo el paisaje acuático en parte cotidiana de la vida doméstica. La comercialización de MAUI ya se encuentra en marcha y se proyecta el inicio de obra para el próximo año, integrando así una nueva capa de densidad y variedad al masterplan general del barrio. En materia de sustentabilidad, Aquabrava se posiciona como el primer barrio cerrado del país en aspirar a la certificación LEED, un reconocimiento internacional que evalúa proyectos bajo estándares estrictos de construcción sostenible, eficiencia en el uso de recursos e infraestructura verde. Mientras en Asunción la certificación LEED se ha asociado mayormente a edificios corporativos o residenciales en altura, Aquabrava busca extender ese enfoque a la escala de un barrio cerrado. La certificación mide el impacto social y medioambiental del desarrollo, la optimización de recursos energéticos e hídricos y la calidad del entorno construido. Este logro no solo marca un hito para el Paraguay, sino que se ubica entre las primeras urbanizaciones de este tipo en Latinoamérica en alcanzar dicha distinción, posicionando al mercado local en el mapa global de la arquitectura sostenible. Aquabrava es hoy uno de los desarrollos más exitosos de Raíces, con uno de los ritmos de ventas más acelerados de la compañía: alrededor del 70 % del barrio ya se encuentra vendido, lo que lo posiciona entre los mejores barrios en términos de absorción del mercado. Esta dinámica se explica, en parte, por la experiencia previa de muchos clientes en Aqua Village y por la madurez que ha alcanzado el segmento de segunda vivienda en San Bernardino y Altos. El mercado reconoce el valor de contar con una casa en un barrio cerrado que brinda seguridad, gestión profesional y un conjunto de amenities que, fuera de un desarrollo de este tipo, requerirían pertenecer a un club o asumir inversiones individuales mucho mayores. A esto se suma la creciente relevancia que las generaciones más jóvenes otorgan a la sustentabilidad, lo que hace que la propuesta de Aquabrava, con su enfoque ambiental y su infraestructura verde, resulte especialmente atractiva. Aunque históricamente San Bernardino y Altos se asociaron a la segunda vivienda o a la residencia de extranjeros, Aquabrava comienza a reflejar una nueva tendencia: cada vez más familias paraguayas consideran esta zona como un destino posible de primera vivienda. La combinación de naturaleza, seguridad, buena accesibilidad y servicios consolida al área como una alternativa real frente a la ciudad consolidada, con un estilo de vida diferente pero conectado. La magnitud y la sofisticación de Aquabrava están respaldadas por la trayectoria de Raíces Real Estate. La empresa se ha consolidado como una de las principales referencias del sector inmobiliario en Paraguay, con más de 30.000 clientes, 32 millones de metros cuadrados desarrollados y 280 proyectos en 60 municipios. Dentro de ese universo, los barrios cerrados de gran escala constituyen una especialidad: la compañía ha lanzado 18 barrios de este tipo, que abarcan en conjunto unas 10.000.000 de metros cuadrados y están proyectados para albergar a más de 5.000 familias. Su trabajo se sustenta en valores declarados de honradez, constancia y transparencia, y en la ética y la innovación como pilares de gestión. En este contexto, Aquabrava se presenta como una síntesis de múltiples capas de innovación: la laguna con olas artificiales como ícono tecnológico y recreativo; la infraestructura hídrica de reutilización de aguas pluviales como modelo de gestión responsable; el cuidado de la flora nativa y la incorporación de viveros como apuesta por la biodiversidad y la producción local; un diseño urbanístico que prioriza la escala humana, la movilidad activa y la seguridad; y una estrategia residencial que combina lotes, departamentos y servicios de hotelería para crear un destino completo. No se trata solo de un nuevo barrio cerrado, sino de un caso testigo de hacia dónde pueden evolucionar los desarrollos inmobiliarios paraguayos. Aquabrava marca así una nueva dimensión del vivir bien en Paraguay. Es un proyecto que, por su escala, su nivel de detalle y la ambición de sus objetivos, se convierte en un orgullo para el mercado local y en un ejemplo concreto del camino que pueden seguir los futuros desarrollos, no solo en el segmento de barrios cerrados, sino en todo el ecosistema inmobiliario del país. Si desea conocer más detalles o analizar oportunidades vinculadas a este desarrollo, complete el siguiente formulario y el desarrollador se pondrá en contacto:

  • CIVIS y Mont Rouge Celebran la Inauguración de Jardinia, un Desarrollo Integrado al Crecimiento Metropolitano

    Un desarrollo contemporáneo que combina arquitectura de calidad, eficiencia espacial y una ubicación estratégica en una de las zonas de mayor crecimiento del área metropolitana. Hugo Campercholi y Kevin Bendlin CIVIS Soluciones Inmobiliarias y Mont Rouge celebraron la inauguración de Jardinia, un edificio residencial ubicado en el dinámico eje Luque – Campo Grande, en un evento que contó con la presencia de los directores de ambas firmas, Hugo Camperchioli y Kevin Bendlin. La apertura marca un nuevo paso en la consolidación del crecimiento urbano de la zona, donde proyectos contemporáneos comienzan a definir un tejido residencial joven, accesible y alineado con la demanda de quienes buscan proximidad a Asunción sin renunciar a la tranquilidad del entorno. Jardinia se presenta como una propuesta residencial contemporánea que articula arquitectura de calidad, diseño moderno y una ubicación estratégica fuertemente conectada con los principales polos corporativos, comerciales y educativos del área metropolitana. Su localización permite a los residentes vivir en un entorno calmado, con calles de menor tránsito y un ambiente barrial más sereno, pero con accesos ágiles hacia zonas de alta actividad como Aviadores del Chaco, Ñu Guasu o el eje Santa Teresa, donde la movilidad, el trabajo y los servicios se concentran de manera creciente. Este equilibrio entre cercanía y calma define una de las principales fortalezas del proyecto, que encuentra en Campo Grande un punto de madurez urbana particularmente atractivo para nuevos desarrollos. El edificio, con más de 3.725 m² construidos, ofrece 54 unidades distribuidas entre monoambientes, departamentos de 1 dormitorio y unidades de 2 habitaciones. Las tipologías fueron concebidas para maximizar funcionalidad y confort, con plantas eficientes que privilegian la entrada de luz natural, ventilación cruzada en las unidades que lo permiten y soluciones de diseño orientadas a optimizar cada metro cuadrado. Este tipo de distribución responde a una tendencia creciente en el mercado: productos compactos pero bien resueltos, capaces de ofrecer versatilidad tanto para residentes permanentes como para quienes buscan alternativas de inversión con renta inmediata y costos de mantenimiento competitivos. El proyecto incorpora una selección de amenities pensados para elevar la experiencia diaria a partir de una mirada contemporánea sobre la vida urbana. La propuesta incluye una piscina panorámica con solárium, un quincho climatizado con parrilla automatizada, gimnasio equipado, sauna, salón de entretenimiento, área de niños, espacio pet-friendly, y una lavandería común con zona de tendederos, además de un esquema de seguridad 24 horas. Esta combinación permite que las áreas comunes no solo funcionen como servicios complementarios, sino como extensiones naturales de la vida dentro del edificio, respondiendo a las nuevas necesidades de flexibilidad residencial, bienestar y disfrute cotidiano. La calidad constructiva de Jardinia se ve reforzada por la participación de Codas Vuyk, una de las constructoras de mayor trayectoria en el país, con más de cuatro décadas de experiencia y un sello técnico reconocido por su durabilidad, prolijidad y rigurosidad estructural. La empresa destaca por un enfoque centrado en entregar obras que mejoran la calidad de vida y otorgan seguridad y confianza a los propietarios, valores que se han convertido en su identidad distintiva en el mercado. El equipamiento interior estuvo a cargo de Better Space, firma especializada en mobiliario inteligente que ha montado más de 250 cocinas y 550 placares en distintos proyectos. Su propuesta de smart furniture acompaña la tendencia hacia espacios funcionales y adaptados a la vida contemporánea, especialmente relevante en unidades compactas. A su vez, Networkers fue responsable de la domótica, redes y sistemas de seguridad, aportando soluciones tecnológicas que consolidan la experiencia moderna que busca ofrecer Jardinia. La fiscalización técnica fue conducida por FiscaPro, asegurando estándares de transparencia y control de calidad desde el inicio hasta la entrega del proyecto. La inauguración de Jardinia se inscribe en un momento de expansión sostenida para CIVIS Soluciones Inmobiliarias, que cierra el año con 13 proyectos en su portafolio: 7 entregados y 6 en etapa de construcción, además de una agenda activa para 2026 que incluye lanzamientos de nuevas líneas y la ampliación de su presencia en ciudades como Ciudad del Este y Encarnación. En los últimos 18 meses, la empresa ha impulsado proyectos emblemáticos como Civis X, Civis XI y Aether, todos con una absorción destacada en el mercado, lo que demuestra un entendimiento claro del público objetivo y una estrategia de producto coherente con la evolución del segmento medio y medio-alto. Jardinia representa, en este contexto, un hito importante tanto para CIVIS como para Mont Rouge. Se trata de una obra que sintetiza la visión de ambas firmas: desarrollos modernos, accesibles, bien ubicados y alineados con nuevas formas de vivir la ciudad, con un enfoque en la eficiencia espacial, la calidad constructiva y una propuesta de valor que combina practicidad con bienestar. En un mercado que continúa expandiéndose hacia nuevas centralidades y que exige productos cada vez más competitivos, Jardinia se posiciona como una alternativa atractiva para residentes urbanos que buscan equilibrio, y para inversores que identifican en estas zonas un potencial de crecimiento sostenido.

  • La Inteligencia Artificial Redefine el Rumbo del Mercado Inmobiliario Global y Abre Nuevas Oportunidades para la Eficiencia Operativa

    Cómo la automatización, el análisis predictivo y la optimización operativa impulsada por IA están redefiniendo procesos, costos y experiencias en el real estate. La irrupción de la inteligencia artificial en la industria inmobiliaria está dejando de ser un ejercicio de futurología para convertirse en una transformación estructural que redefine cómo se venden, administran y operan los activos en los principales mercados del mundo. En un sector históricamente marcado por procesos manuales, estructuras de costos rígidas y una dependencia casi absoluta de la presencia humana, la integración de herramientas de IA ya comienza a mostrar un cambio profundo en la forma en que las empresas gestionan sus operaciones y en cómo los usuarios interactúan con los espacios que habitan y consumen. Las aplicaciones no son marginales ni superficiales. Desde sofisticados asistentes virtuales capaces de realizar tours guiados y asesorar a potenciales compradores o inquilinos, hasta hoteles que experimentan con humanoides en sus recepciones, la automatización está ganando terreno en áreas que antes requerían una fuerte presencia física. En los mercados más avanzados, la IA se está convirtiendo en el eje de soluciones que permiten gestionar edificios de forma más eficiente, atendiendo a los usuarios solo cuando realmente necesitan asistencia, eliminando la necesidad de mantener equipos completos en horarios fijos y reduciendo costos de operación sin sacrificar calidad de servicio. Este cambio no solo es cultural y operativo: también es económico. Un análisis de Morgan Stanley Research, basado en 162 empresas del sector REIT y real estate comercial con un total combinado de USD 92.000 millones en costos laborales y más de 525.000 empleados, concluyó que el impacto potencial de estas tecnologías podría traducirse en hasta USD 34.000 millones en ganancias de eficiencia operativa para 2030. Según el estudio, cerca del 37% de las tareas realizadas hoy en el sector pueden ser automatizadas, especialmente en áreas como gestión, actividades comerciales, soporte administrativo, instalación y mantenimiento. Este porcentaje no implica solo una reducción en la carga de trabajo humano, sino una reorganización completa de cómo se distribuyen los roles en la industria. La visión es compartida por especialistas del ámbito financiero. Ronald Kamdem, Head of U.S. REITs and Commercial Real Estate Research en Morgan Stanley, sostiene que las oportunidades más inmediatas se concentran en la eficiencia operativa, impulsada por el ahorro en costos laborales durante los próximos tres a cinco años. La automatización no busca reemplazar la esencia del sector, sino liberar recursos para que las empresas puedan enfocarse en funciones más estratégicas, acelerar los tiempos de respuesta y mejorar la experiencia de los clientes en todos los niveles. Algunas organizaciones ya están demostrando los efectos de esta transición. En el segmento residencial, una compañía reportó haber reducido su plantilla de empleados de tiempo completo en un 15% desde 2021, registrando al mismo tiempo un aumento en productividad y una mejora significativa tanto en la satisfacción interna como en la de sus clientes, incluso con menos personal físico en sitio. La paradoja que emerge es que, en muchos casos, la reducción de presencia humana viene acompañada de una percepción de mayor eficiencia y calidad de servicio, porque la automatización permite atender necesidades específicas de manera más rápida, precisa y disponible las 24 horas. En Paraguay, la adopción masiva de herramientas de IA en el sector inmobiliario aún se encuentra en etapas tempranas. El mercado local, marcado por costos operativos crecientes y una demanda cada vez más exigente, podría beneficiarse especialmente de estas tecnologías en áreas como gestión comercial, mantenimiento preventivo, eficiencia energética y atención al cliente. Los desarrolladores y comercializadoras que logren incorporar estas soluciones primero no solo obtendrán ventajas competitivas en productividad, sino que también podrán ofrecer experiencias más consistentes y transparentes, posicionándose mejor ante un consumidor que valora agilidad, información confiable y procesos simplificados. En un país donde la digitalización del real estate avanza con rapidez, impulsada por proyectos más complejos, fondos de inversión y una creciente profesionalización del rubro, la IA se perfila como un elemento clave para sostener el crecimiento del mercado en los próximos años. Sin embargo, el impacto de la IA no se limita al componente humano. También está redefiniendo las estructuras operativas de los edificios y, en consecuencia, los costos de infraestructura. Sistemas inteligentes capaces de optimizar calefacción, ventilación y aire acondicionado; plataformas que gestionan el consumo energético con apoyo de energía solar; y herramientas que monitorean riesgos asociados al flujo de caja, al clima, a la normativa y a la seguridad ya forman parte del arsenal tecnológico de empresas inmobiliarias en mercados con mayor adopción. La IA se está consolidando como una herramienta esencial para anticipar escenarios, reducir gastos y generar una gestión más sostenible y resiliente de los activos. Pero no todas las áreas del real estate capturan los beneficios con la misma intensidad. Según el análisis de Morgan Stanley, los sectores con mayor potencial de retorno por automatización son lodging y resorts, brokers y servicios que podrían experimentar mejoras superiores al 15% en su flujo operativo. En particular, los brokers y servicios muestran el mayor impacto proyectado, con un posible incremento del 34% en su flujo de caja gracias a la adopción de herramientas de IA generativa a gran escala. Este grupo se beneficiaría tanto por la reducción de costos como por la habilitación de nuevas oportunidades comerciales derivadas de una mayor productividad y de transacciones digitales potenciadas por IA. En un momento en que la industria inmobiliaria global enfrenta cambios acelerados por nuevas expectativas de los usuarios, presiones económicas y la necesidad de gestionar activos de manera más eficiente, la inteligencia artificial se posiciona como el factor dominante de la próxima década. A medida que estas tecnologías continúen expandiéndose y madurando, los mercados inmobiliarios, tanto desarrollados como emergentes, estarán obligados a repensar no solo cómo operan sus empresas, sino cómo diseñan, construyen y habitan los espacios del futuro. La relación entre automatización, productividad y experiencia del usuario será, cada vez más, el eje central de competitividad en el real estate mundial.

  • Un Nuevo Marco Para la Iniciativa Privada: Oportunidades para Desarrolladores y Proyectos de Infraestructura en Paraguay

    El decreto incorpora incentivos específicos para los proponentes privados de proyectos de concesión. El objetivo es estimular la presentación de iniciativas estructuradas por el sector privado, reconociendo su aporte en la generación de soluciones de infraestructura y consolidando un marco de cooperación estable entre el Estado y la inversión privada. El Gobierno Nacional promulgó el Decreto N.º 4925/2025, que actualiza el marco reglamentario de la Ley 1618/2000 “De Concesiones de Obras y Servicios Públicos”. Por primera vez en casi un cuarto de siglo, el régimen que regula la colaboración entre el Estado y el sector privado recibe una modernización profunda, pensada para facilitar la inversión, la innovación y la participación empresarial en obras públicas. El nuevo decreto, impulsado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y con dictamen favorable del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), redefine cómo se pueden estructurar, financiar y ejecutar proyectos de infraestructura bajo esquemas de concesión. El cambio más importante está en la figura del proponente privado, una modalidad que transforma la relación tradicional entre el Estado y el desarrollador. A partir de ahora, cualquier empresa o persona con capacidad técnica y financiera puede presentar una iniciativa privada para obras o servicios públicos ante el Estado, una Gobernación o una Municipalidad. Esto significa que un desarrollador inmobiliario ya no debe limitarse a construir dentro de los límites de su propiedad o esperar licitaciones estatales. Podrá, por ejemplo, proponer la ampliación de una avenida, la creación de un parque urbano, una terminal o la mejora de una red de infraestructura que potencie un área en crecimiento. Lo relevante es que el privado puede originar el proyecto, acompañarlo de estudios técnicos y financieros, y presentarlo como una propuesta integral que beneficie tanto al entorno urbano como a la economía. El decreto aclara que el proponente no está obligado a ejecutar las obras. Si la iniciativa es aceptada, se declara de interés público y pasa a licitación, pero el originador obtiene derechos preferenciales: el reembolso de los costos de los estudios, una bonificación del 3% al 10% en la evaluación de ofertas y un derecho de tanteo que le permite igualar la mejor propuesta dentro de ese margen. En la práctica, esto introduce al mercado local una figura común en los países con sistemas avanzados de infraestructura: la del estructurador de proyectos, capaz de convertir una idea técnica en una oportunidad de inversión. El decreto también amplía las formas de remuneración del concesionario. Hasta ahora, la mayoría de las concesiones dependían de tarifas directas al usuario, como peajes o cobros por servicio. El nuevo decreto habilita mecanismos alternativos de repago, como los pagos por disponibilidad, donde el Estado paga al privado un canon por mantener la infraestructura en condiciones óptimas, sin necesidad de cobrar al usuario final. Esto permite que un desarrollador o fondo pueda, por ejemplo, proponer la ampliación de una vía sin peaje, bajo un esquema donde el Estado remunera el mantenimiento, o bien combinar la obra con fuentes complementarias de ingreso, como concesiones comerciales, espacios de servicio o desarrollos inmobiliarios asociados. El enfoque es más amplio y pragmático: lo importante ya no es la tarifa, sino que el proyecto tenga una fuente de repago sostenible, sea directa o indirecta, que permita al privado recuperar su inversión sin comprometer la función pública de la infraestructura. Para asegurar transparencia, el decreto exige que toda iniciativa privada incluya estudios de ingeniería, económicos, financieros y ambientales a nivel de prefactibilidad, respaldados por una garantía equivalente al 1% del valor estimado del proyecto. El MOPC o la entidad concedente tiene 90 días para evaluar la propuesta y, de considerarla viable, declararla de interés público, con revisión económica por parte del MEF. Si la evaluación es favorable, el proyecto puede avanzar a la etapa de factibilidad, y posteriormente requerirá aprobación por decreto y ley, lo que le otorga un respaldo jurídico robusto y previsibilidad de largo plazo. Para el sector inmobiliario, el alcance del Decreto 4925/2025 va más allá de la obra pública. Introduce la posibilidad de que el desarrollador se convierta en un actor activo de la planificación territorial, planteando soluciones de infraestructura que acompañen sus propios proyectos o que generen valor en torno a ellos. Bajo este marco, un consorcio podría proponer un nuevo acceso vial, una costanera, un sistema de drenaje urbano o una intervención de espacio público que dinamice un distrito, estructurando el proyecto como una concesión con retorno medido en flujos, canon o aprovechamientos urbanísticos. La obra deja de ser solo un gasto público para transformarse en un instrumento de valorización urbana compartida, donde el Estado garantiza el interés general y el privado aporta visión, eficiencia y financiamiento. Más que un ajuste legal, el nuevo decreto representa un cambio cultural en la forma de pensar las ciudades y la infraestructura. Incorpora al desarrollador, al inversor y al gestor privado como parte del diseño de las soluciones públicas, con incentivos claros y reglas previsibles. Y al hacerlo, alinea a Paraguay con modelos de colaboración público-privada que ya demostraron su eficacia en América Latina, especialmente en Chile, Colombia y Perú. La oportunidad que se abre es evidente: la de pasar de un mercado inmobiliario centrado exclusivamente en el producto final, el edificio, el barrio, el lote, a uno capaz de participar en la infraestructura que lo hace posible. Para los desarrolladores inmobiliarios, este cambio abre la posibilidad de integrar la infraestructura al proceso de desarrollo urbano, generando proyectos con impacto territorial, valor agregado y coherencia con la planificación pública. En un contexto donde la expansión de las ciudades exige soluciones integradas y sostenibles, el nuevo decreto ofrece un instrumento estratégico para alinear inversión, desarrollo y política urbana bajo una misma visión de país.

  • Lumiere Mariscal Inicia su Construcción a Pasos del Shopping Mariscal

    Asunción suma un nuevo desarrollo en el corazón de Barrio Mariscal. Con una ubicación estratégica a pasos del Shopping Mariscal, Lumiere Mariscal inicia su construcción como un proyecto que combina diseño contemporáneo, eficiencia constructiva y precios accesibles, impulsado por Concor Desarrollos y Altanova Construcciones. El pasado viernes 7 de noviembre, se llevó a cabo la palada inicial de Lumiere Mariscal, marcando el inicio de las obras de un desarrollo que promete convertirse en un nuevo referente de vivienda urbana en Asunción. El proyecto se ubica sobre Dr. Juan Eulogio Estigarribia esquina Rodolfo Zotti, a pasos del Shopping Mariscal, en pleno corazón de Villa Morra, una de las zonas más dinámicas, caminables y cotizadas de la capital. Su entorno inmediato reúne una de las concentraciones más altas de servicios y atractivos de la ciudad: el Hotel La Misión, Café Juan Valdez, tiendas, galerías, locales gastronómicos, supermercados y entidades financieras. En los últimos años, el llamado Barrio Mariscal se consolidó como un epicentro urbano donde la proximidad, la conectividad y la experiencia de vida barrial se combinan con la comodidad de contar con todo a pocos metros. El proyecto se caracteriza por su enfoque arquitectónico contemporáneo, con amplias aberturas que van desde el piso hasta el techo, una elección que otorga una sensación de amplitud y luminosidad inusual en su segmento. Este diseño no solo maximiza el ingreso de luz natural, favoreciendo el ahorro energético, sino que también realza la estética de los espacios interiores y permite disfrutar de vistas panorámicas del eje corporativo de Asunción, uno de los sectores de mayor desarrollo edilicio y proyección inmobiliaria del país. Lumiere Mariscal contará con 14 pisos y 87 unidades de departamentos, con tipologías que incluyen unidades de un dormitorio, dúplex tipo loft y opciones de dos dormitorios, pensadas para adaptarse a distintos estilos de vida y etapas personales. Cada planta fue diseñada buscando equilibrio entre funcionalidad, confort y diseño, priorizando la calidad espacial y la conexión visual con el entorno. El edificio ofrecerá una gama completa de amenities que elevan la experiencia residencial: un gimnasio equipado, quincho climatizado, espacio de coworking y una piscina que completa una propuesta moderna, versátil y atractiva. En cuanto a su esquema comercial, el proyecto ofrece precios desde 64.000 dólares, con cocheras disponibles a 15.000 dólares. La forma de pago fue diseñada para brindar flexibilidad a los compradores: 20% de entrega inicial, 70% durante la obra y 10% a la entrega, un modelo que facilita la inversión tanto a quienes buscan su primera vivienda como a quienes apuntan a una oportunidad de renta segura en una zona de altísima demanda. La desarrolladora del proyecto es Concor Desarrollos, una empresa concebida con el propósito de aportar excelencia y atención meticulosa a los detalles en cada obra. Su equipo está conformado por profesionales de amplia trayectoria en el rubro inmobiliario, con una visión orientada a combinar precio accesible y calidad superior, buscando proyectos que trasciendan por su diseño, solidez y coherencia arquitectónica. Lumiere Mariscal es el segundo desarrollo de la compañía, luego del exitoso Lumiere del Sol, y consolida su posicionamiento como una desarrolladora comprometida con la creación de espacios contemporáneos y accesibles, sin sacrificar calidad ni diseño. La construcción estará a cargo de Altanova Construcciones, una empresa con más de 12 años de experiencia en el sector, reconocida por su capacidad técnica, su compromiso con la innovación, el diseño y la sostenibilidad. Forma parte del grupo de empresas Altea Holding, un ecosistema que integra distintos servicios especializados para ofrecer excelencia integral en el rubro inmobiliario y de la construcción, con más de 100.000 metros cuadrados entregados a lo largo de su trayectoria. Desde Altanova Construcciones destacan que su crecimiento se basa en un enfoque constante de mejora continua, incorporando tecnología, procesos y estándares internacionales que aseguran la calidad final de cada obra. Actualmente, la compañía se encuentra en proceso de implementación de la norma ISO 9001, la norma internacional para sistemas de gestión de calidad (SGC) que ayuda a las organizaciones a garantizar que sus productos y servicios mantengan la consistencia, la eficiencia y la satisfacción del cliente. Esta certificación, según la empresa, representa un paso importante en la profesionalización de sus procesos internos, asegurando transparencia, trazabilidad y excelencia en cada etapa constructiva. Detrás de Altanova Construcciones se encuentra su CEO y fundador, Emilio Espínola, profesional con más de 20 años de experiencia en el rubro, quien ha liderado proyectos de gran envergadura y reconocimiento en el país. Bajo su liderazgo, la empresa ha consolidado una cultura corporativa centrada en la calidad, la innovación y la sostenibilidad. En los próximos meses, Altanova iniciará el desarrollo de un nuevo edificio de 22 pisos, reafirmando su compromiso con la evolución del sector y su crecimiento sostenido dentro del mercado inmobiliario paraguayo. Bernardo Espínola y Emilio Espínola, directores de Altanova Construcciones, durante el inicio de obras de Lumiere Mariscal Su trabajo se apoya en una metodología 100% BIM (Building Information Modeling), que garantiza la precisión, coordinación y eficiencia en el diseño y ejecución de cada obra. Este enfoque tecnológico permite prever interferencias, optimizar recursos y asegurar una entrega fiel al proyecto original. A ello se suma la implementación del software Autodesk Build, una herramienta de gestión integral que posibilita un control total de los procesos constructivos en tiempo real, promoviendo la eficiencia, la transparencia y la comunicación entre todos los actores involucrados. El resultado de esta sinergia entre Concor Desarrollos y Altanova Construcciones es un proyecto que refleja la madurez del mercado inmobiliario paraguayo y el avance hacia estándares internacionales de diseño, calidad y gestión. Lumiere Mariscal combina una ubicación estratégica, elegancia arquitectónica, accesibilidad y excelencia constructiva, configurándose como una oportunidad única de inversión y una propuesta residencial de vanguardia en el corazón de Asunción. Para conocer más sobre el proyecto, completá el siguiente formulario y un representante de la desarrolladora se pondrá en contacto con usted:

  • La Transformación del Hábitat Residencial Paraguayo: 30 Años de Cambio y las Tendencias hacia 2052

    El Censo del INE revela cómo, entre 1992 y 2022, las viviendas ocupadas crecieron a un ritmo mayor que la población, marcando un cambio estructural en la forma de habitar el país y en la configuración de sus ciudades. Durante las tres últimas décadas, Paraguay atravesó una transformación habitacional profunda que acompaña, y en algunos aspectos supera, la evolución de su población y de su economía. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que entre 1992 y 2022 el número total de viviendas particulares ocupadas pasó de 855.547 a 1.749.336 unidades. En ese mismo periodo, la población del país creció un 88 %, mientras que la cantidad de viviendas habitadas lo hizo en más de un 104 %. Esta diferencia revela que el ritmo de crecimiento de los hogares con vivienda propia o alquilada fue superior al del aumento poblacional, lo que sugiere una disminución progresiva de la densidad por hogar y una expansión del acceso a espacios habitacionales. Es importante subrayar que estas cifras se refieren a viviendas efectivamente ocupadas, es decir, aquellas donde reside al menos una persona al momento del censo, y no necesariamente al total de unidades disponibles o construidas en el país. La comparación entre los censos de 1992, 2002, 2012 y 2022 también deja ver un cambio estructural en la morfología del parque habitacional ocupado en Paraguay. En 1992, la vivienda unifamiliar, la tradicional “casa o rancho”, representaba casi la totalidad del conjunto de viviendas habitadas. Con 817.137 unidades en aquel momento, esta tipología concentraba más del 95 % del total. Treinta años después, en 2022, esa cifra ascendió a 1.621.209 viviendas ocupadas, lo que equivale a un incremento del 98 %. Si bien el número absoluto casi se duplicó, el crecimiento fue inferior al promedio general del conjunto habitacional, lo que refleja una pérdida gradual de participación relativa dentro del total. Este cambio no implica necesariamente una sustitución directa, sino más bien una diversificación de los tipos de vivienda efectivamente habitadas, impulsada por nuevas formas de urbanización y por el avance de la construcción multifamiliar. El caso de los departamentos o pisos ocupados es el fenómeno más representativo de esta transición. En 1992 existían apenas 7.997 unidades habitadas de este tipo; en 2022, la cifra llegó a 44.145 viviendas ocupadas. El incremento del 452 % constituye una de las variaciones más significativas dentro del registro censal y pone en evidencia el proceso de verticalización que se está consolidando en los principales centros urbanos. Asunción y su área metropolitana concentran la mayor parte de este crecimiento, alimentado por la valorización del suelo, la escasez de terrenos disponibles en zonas centrales y la búsqueda de mayor eficiencia en el uso de la infraestructura urbana. A medida que el costo del suelo urbano se eleva y la demanda de localización estratégica aumenta, el modelo de desarrollo vertical se posiciona como la respuesta más lógica y sostenible para las ciudades paraguayas. Este proceso también está vinculado a una transformación demográfica y cultural. El tamaño promedio de los hogares ha disminuido, mientras que los patrones de movilidad laboral y educativa se diversifican. Los jóvenes, en particular, tienden a priorizar la proximidad a los lugares de trabajo, estudio o esparcimiento, y a preferir viviendas más compactas y tecnológicamente integradas. Estos factores convergen para dar forma a un nuevo paradigma de vivienda urbana: más vertical, más eficiente y más conectado. Otro elemento de cambio significativo se observa en las llamadas “piezas de inquilinato”, una categoría de vivienda de menor tamaño, usualmente alquilada, que aumentó un 201 % en el mismo periodo. Pasaron de 22.735 unidades ocupadas en 1992 a 68.402 en 2022. Este incremento está estrechamente relacionado con los procesos de migración del campo a la ciudad y con la expansión de sectores urbanos populares donde la informalidad en el mercado del alquiler sigue siendo alta. Las piezas de inquilinato funcionan como una solución de acceso rápido y de bajo costo para familias o personas que se incorporan a la vida urbana, y su crecimiento refleja tanto la presión sobre la oferta formal como la necesidad de alojamiento flexible en zonas con alta concentración de empleo o educación. La expansión de las piezas de inquilinato, en paralelo al crecimiento de los edificios residenciales, refleja la coexistencia de dos dinámicas urbanas distintas. Mientras el mercado formal avanza con proyectos cada vez más planificados, tecnificados y orientados a segmentos de mayor poder adquisitivo, una parte significativa de la población continúa accediendo a la vivienda a través de soluciones informales o autogestionadas, fuera de los circuitos de crédito y planificación urbana. La categoría denominada “otra vivienda particular”, que incluye anexos, viviendas improvisadas y construcciones con destino habitacional temporal o compartido, también creció de manera notable, pasando de 7.678 a 15.580 unidades ocupadas, lo que representa un aumento del 103 %. Su evolución, aunque menos voluminosa en términos absolutos, constituye un indicio de la complejidad del mapa habitacional, donde las formas no tradicionales de vivienda responden a necesidades específicas de movilidad, ingresos o ubicación, y a veces también a fenómenos de presión sobre la disponibilidad de suelo en las periferias metropolitanas. Cuando se observan las tendencias de largo plazo, los modelos estadísticos elaborados a partir de los censos muestran que, si las tasas de crecimiento se mantienen, Paraguay podría alcanzar entre 175.000 y 225.000 departamentos ocupados hacia el año 2052. Según las proyecciones, este tipo de vivienda pasaría de representar el 2,5 % del total habitacional ocupado en 2022 a entre un 8 % y un 12 % a mediados de siglo. Esta proyección está respaldada tanto por el modelo exponencial, que asume una continuidad del ritmo actual de crecimiento urbano, como por el modelo logístico, que considera una desaceleración moderada a medida que se alcanza un punto de saturación del mercado. En ambos escenarios, la conclusión es coincidente: la vivienda vertical dejará de ser un fenómeno concentrado en los barrios céntricos de Asunción para convertirse en un componente estructural del crecimiento habitacional del país. Las casas o ranchos ocupadas, en cambio, continuarán aumentando en número absoluto, aunque a un ritmo más lento. Los modelos lineales y exponenciales estiman que en 2052 habrá entre 2,3 y 3 millones de viviendas habitadas de este tipo, lo que supone un crecimiento sostenido pero con una reducción relativa en su peso dentro del total. En términos proporcionales, el predominio de la vivienda unifamiliar tenderá a diluirse a medida que los centros urbanos absorban la mayor parte del crecimiento demográfico y económico. La expansión periférica de baja densidad, aunque persistente en muchas localidades, enfrentará crecientes limitaciones vinculadas al costo de infraestructura, transporte y servicios públicos. El contraste entre el aumento de 452 % en el número de departamentos ocupados y el 88 % en la población total permite dimensionar el alcance del cambio estructural que atraviesa el país. Paraguay avanza hacia un modelo urbano más denso, más vertical y más orientado a la integración de usos, donde la eficiencia del suelo y la cercanía a los servicios se convierten en factores determinantes de valor. Este proceso no solo modifica la forma física de las ciudades, sino también las dinámicas sociales, laborales y económicas que las sostienen. La vida en altura introduce nuevas pautas de convivencia, demanda una infraestructura diferente y plantea desafíos inéditos para la planificación urbana y la gestión de servicios esenciales. La transición en curso implica oportunidades y retos de gran magnitud. Por un lado, la densificación permite aprovechar mejor la infraestructura existente, reducir los costos de transporte y promover un crecimiento urbano más sostenible. Por otro, exige regulaciones más precisas, políticas de alquiler accesible y estrategias de planificación que garanticen la calidad de vida en entornos de alta densidad. En este contexto, la consolidación de instrumentos financieros modernos , como los fideicomisos de inversión, las sociedades administradoras de fondos inmobiliarios (SAFI) y los mecanismos de titulización, podría jugar un papel central en la expansión ordenada del mercado residencial, permitiendo canalizar el ahorro privado hacia el desarrollo urbano de largo plazo. El Paraguay de las próximas décadas se perfila, así, como un país que combina el arraigo de la vivienda tradicional con una expansión acelerada de la tipología multifamiliar. La vivienda unifamiliar seguirá siendo predominante, pero su hegemonía se verá progresivamente equilibrada por un parque de departamentos en crecimiento sostenido. Las ciudades del futuro, más compactas, conectadas y sostenibles, se construirán en torno a este nuevo equilibrio, donde el hogar dejará de ser únicamente una extensión horizontal del terreno y pasará a formar parte de una estructura vertical, colectiva y funcional, reflejo de una sociedad que evoluciona junto con su forma de habitar.

  • Con una Inversión Superior a Gs. 10.000 Millones, ANDE Refuerza la Infraestructura Eléctrica de San Bernardino para la Temporada de Verano

    El operativo forma parte del plan de fortalecimiento del sistema eléctrico nacional e incluye la instalación de 52 transformadores, el mantenimiento de 8 alimentadores y más de 450 zonas de transformadores, con el objetivo de garantizar un servicio continuo y de calidad durante la temporada turística 2025–2026 en San Bernardino. Con el objetivo de garantizar un servicio eléctrico confiable, seguro y continuo durante la temporada veraniega, la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) puso en marcha el Operativo San Bernardino 2025–2026, una estrategia integral que busca anticiparse al incremento de la demanda energética en la principal ciudad turística del país. El lanzamiento oficial fue encabezado por el presidente de la ANDE, Ing. Félix Sosa, junto al director de Gestión Regional, Ing. Jorge Barrios, y el gerente Comercial, Ing. Hugo Rolón, quienes presentaron los alcances del operativo y supervisaron los trabajos que se desarrollarán en la zona. Con una inversión superior a Gs. 10.000 millones, la iniciativa contempla la movilización de más de 60 funcionarios, distribuidos en 23 cuadrillas de distintas divisiones regionales, que intensificarán los trabajos de fortalecimiento del sistema de distribución eléctrica y de iluminación pública. Estas acciones beneficiarán a más de 15.000 clientes directos y a los 40.000 visitantes que cada verano llegan a San Bernardino, consolidando la capacidad operativa del sistema para responder a la alta demanda estacional. Durante el acto de presentación, el Ing. Sosa subrayó la importancia de la planificación y la mejora continua del servicio, especialmente en regiones que registran un crecimiento acelerado en la demanda durante los meses de calor. “San Bernardino representa cada año un desafío particular por el importante aumento del consumo energético. Actualmente, la demanda máxima registrada es de 60 megavatios, y según los estudios técnicos, se proyecta alcanzar 83 megavatios esta temporada, lo que implica un incremento del 20 % respecto al verano anterior”, señaló el presidente de la institución. Este incremento, explicó, obliga a la ANDE a ampliar la infraestructura eléctrica en igual proporción, motivo por el cual ya se encuentran en proceso de instalación 52 transformadores trifásicos de distribución, además del mantenimiento integral de 8 alimentadores que abastecen a la ciudad: 2 provenientes de la Subestación Itauguá y 6 desde la Subestación Altos. Asimismo, los equipos técnicos llevan adelante el mantenimiento de 450 zonas de transformadores, una tarea fundamental para garantizar la calidad y continuidad del suministro durante los picos de consumo. El operativo también incluye la revisión de redes, la sustitución de componentes y la optimización de puntos críticos para reducir eventuales cortes o fluctuaciones. Un aspecto destacado del sistema eléctrico de San Bernardino es su alto nivel de automatización. La ciudad cuenta actualmente con 39 llaves telecomandadas, la mayor cantidad del país, lo que permite una reposición más ágil del servicio y una reducción significativa en los tiempos de respuesta ante interrupciones o contingencias. Este componente tecnológico es clave para mantener la eficiencia del sistema en una ciudad donde la demanda se multiplica durante la temporada turística. En su intervención, el Ing. Sosa también resaltó los avances logrados a nivel nacional. “Durante el último verano, la ANDE mejoró en un 45 % los índices de calidad del servicio eléctrico en comparación con períodos anteriores. Este resultado es fruto del trabajo planificado, la inversión sostenida en infraestructura y el compromiso de todos nuestros funcionarios”, afirmó. Finalmente, el presidente de la ANDE hizo un llamado a la ciudadanía a colaborar activamente con el proceso de declaración de carga y regularización de conexiones, prácticas que contribuyen a la estabilidad y eficiencia del sistema eléctrico. “Con el compromiso de nuestro equipo y el apoyo de la comunidad, seguiremos trabajando para que San Bernardino viva un verano con energía segura, continua y de calidad”, concluyó. Posterior al acto, el Ing. Félix Sosa realizó un recorrido por distintas zonas de la ciudad, acompañado de su equipo técnico, verificando el estado de la infraestructura existente y las áreas donde se ejecutarán los trabajos de mejoramiento del sistema eléctrico durante las próximas semanas. Con este operativo, la ANDE reafirma su compromiso con la seguridad energética del país y con el desarrollo sostenible de los destinos turísticos, asegurando que San Bernardino, la capital del verano paraguayo, reciba la temporada con una red eléctrica más robusta, eficiente y preparada para acompañar su dinamismo urbano y turístico.

  • Aether: 180 Metros que Redefinen el Bienestar y la Experiencia de Vivir en las Alturas

    En una esquina privilegiada de Las Lomas, Aether representa la síntesis entre altura y armonía: una experiencia vertical de bienestar concebida por CIVIS para una nueva generación de habitantes urbanos. En el corazón del barrio Las Lomas, sobre la avenida Molas López esquina Campos Cervera, se erigirá Aether, una torre de usos mixtos que alcanzará los 180 metros de altura, marcando un antes y un después en la evolución del skyline de Asunción. Con esta imponente propuesta, Aether se consolidará como el tercer edificio más alto del país, y como un nuevo referente de innovación, bienestar y sofisticación en el mercado inmobiliario paraguayo. Su emplazamiento no podría ser más estratégico: en pleno Triángulo de Oro de la capital, delimitado por Aviadores del Chaco, San Martín y Molas López, dentro del área más codiciada del barrio Las Lomas. Dentro de esta zona, la franja comprendida entre San Martín y Aviadores es considerada la de mayor atractivo urbano, y es precisamente allí donde se ubica Aether. La elección de una esquina privilegiada amplifica su valor, no solo por su visibilidad urbana sino también por la posibilidad de asegurar vistas abiertas en todas las orientaciones. En palabras de los desarrolladores, “un proyecto en esquina vale doble”, y este caso es prueba de ello: un enclave que conjuga eficiencia, proyección y una conexión directa con el pulso urbano de Asunción. Más que un edificio, Aether representa una experiencia vertical de bienestar, productividad y conexión. Su propuesta se centra en ofrecer una vida integral, donde cada detalle está pensado para equilibrar el confort, la estética y la funcionalidad. Con más de 2.250 metros cuadrados distribuidos en más de 35 amenities, el edificio redefine el concepto de habitar en altura, priorizando el bienestar físico y emocional de sus residentes. La arquitectura del proyecto encarna una filosofía de vida elevada, donde los espacios inspiran serenidad, movimiento y productividad. Aether es el rascacielos con mayor proporción de amenidades por metro cuadrado propio del mercado paraguayo, con cuatro niveles de áreas comunes que se extienden a lo largo de toda la torre. En planta baja, el proyecto integrará una selección de locales gastronómicos, coronados por un restaurante cinco estrellas de más de 500 m², diseñado para 120 comensales y con servicio a la habitación para los residentes. En el nivel 7, ubicado en la losa de transición entre los estacionamientos y el fuste de la torre, se concentrará una de las áreas sociales más completas del país. Allí se desarrollará un conjunto de amenities enfocados en el bienestar integral. La Green Zone, un parque elevado natural, reunirá una piscina para adultos y niños, un bar, solárium, espacios zen, área de jacuzzi, sala de masajes, gimnasio exterior para calistenia, juegos al aire libre y sectores para mascotas, todo rodeado de vegetación nativa del país, reforzando la identidad ambiental del proyecto. En la Zona Wellness, el bienestar se convierte en protagonista con un gimnasio interior totalmente equipado, área de spa, peluquería, sala de masajes, saunas, y un ambiente diseñado para reconectar cuerpo y mente en un entorno de serenidad y diseño contemporáneo. En los niveles sociales, Aether ofrece espacios dedicados al entretenimiento y la vida compartida: una sala de cine, club house con simulador de golf, mesa de billar, máquinas arcade, vending machine con refrigerios, sala de videojuegos para adolescentes, salón infantil, y salones climatizados con parrilleros para encuentros privados. También se destaca una sala de catas que invita a disfrutar experiencias gastronómicas y vínicas exclusivas, elevando la vida social a un estándar inédito en la ciudad. El nivel 31 se destina a un conjunto de amenities ejecutivos, donde convergen trabajo, inspiración y networking. Allí se ubica un moderno Business Center con salas de reuniones y un Nomad Hub, un espacio concebido para nómadas digitales, creadores de contenido y profesionales que buscan flexibilidad. Este espacio contará con cabinas para grabación, podcast y live streaming, además de cuatro quinchos conectables que pueden utilizarse para eventos corporativos o sociales de mayor escala. En el piso 50, reservado exclusivamente para los propietarios de los penthouses ubicados entre los niveles 43 y 49, se encontrará un conjunto de amenities únicos en el país. Estos espacios de acceso limitado ofrecerán una experiencia sin precedentes en el mercado inmobiliario paraguayo, con vistas panorámicas incomparables y servicios de lujo concebidos para un público selecto. Más allá de su arquitectura y sus espacios, el corazón de Aether está en su concepto: una vida con servicios integrados, donde el tiempo se optimiza y la experiencia cotidiana se enriquece. Entre sus prestaciones exclusivas se incluyen servicio de limpieza, duchas para mascotas, lavado de vehículos, inflado de neumáticos, depósitos de delivery con frío/calor, almacenamiento temporal de equipajes y servicio de restaurante a la habitación, replicando el confort de un hotel de cinco estrellas en la vida residencial. Con 241 unidades residenciales y locales comerciales en planta baja, Aether ofrecerá tipologías que se adaptan a todos los estilos de vida: monoambientes, departamentos de uno y dos dormitorios, unidades Lock Off y penthouses con doble cochera y baulera. Todas las unidades contarán con vistas abiertas y balcones privados, reafirmando el principio de conexión visual y espacial con el entorno. Los precios parten desde USD 69.000, con financiación directa hasta 72 meses y flexibilidad en las modalidades de pago, incluyendo la posibilidad de entregar vehículos o terrenos como parte de pago. El proyecto también se integra al ecosistema 360° de CIVIS, una red de servicios que permite a los inversores operar de manera totalmente pasiva. Este sistema incluye Better Space, empresa dedicada al equipamiento inteligente y flexible; Networkers, especialistas en domótica que permiten controlar la unidad desde el celular; y la plataforma de alquileres de CIVIS, que gestiona más de 100 unidades bajo administración tanto en modalidad convencional como temporal. A esto se suman servicios financieros propios, fideicomisos y fondos privados de inversión, todos diseñados para digitalizar y simplificar la experiencia del inversor. La Comunidad CIVIS, aplicación actualmente en fase beta, es el eje tecnológico de este ecosistema. Desde allí, los usuarios pueden reservar amenities, monitorear su inversión en tiempo real, consultar estados de cuenta y acceder a su perfil de inversor o cliente, todo sin depender de intermediarios. Esta plataforma busca automatizar la gestión inmobiliaria y crear un canal directo de relación entre el usuario y su propiedad, sentando las bases de un modelo 100% digitalizado que promete seguir evolucionando con nuevas funcionalidades y servicios de fidelización. En línea con su compromiso ambiental, Aether llevará el sello EDGE, una certificación internacional que avala su eficiencia energética, su optimización en el uso de agua y materiales sostenibles. Este reconocimiento refuerza la visión de CIVIS como una desarrolladora comprometida con la arquitectura responsable y la sostenibilidad urbana, pilares que se reflejan en todos sus proyectos recientes. Estéticamente, Aether combina elegancia y pureza en un lenguaje arquitectónico atemporal. Su diseño se basa en la arquitectura del bienestar, donde la luz natural, los materiales nobles y las proporciones equilibradas definen un espacio sensorial que invita a la calma y la conexión. Las obras iniciarán en enero de 2026 y tendrán una duración aproximada de tres años y medio, con finalización prevista para julio de 2030. Con más de 210.000 m² construidos y 1.200 unidades vendidas, CIVIS se posiciona como una de las desarrolladoras más relevantes del país, impulsando un nuevo paradigma de vivienda y rentabilidad sostenible. En los últimos 18 meses, la empresa lanzó 85.000 m² al mercado, alcanzando una absorción superior al 90 % en sus proyectos CIVIS X y CIVIS XI , lo que evidencia la confianza del público en su modelo. Aether representa el proyecto número 13 de CIVIS, y con él, la compañía alcanza una nueva etapa de madurez. En palabras de su equipo, este desarrollo simboliza “una evolución continua, una peregrinación personal y espiritual que asciende desde lo mundano hacia lo etéreo”. Una metáfora de crecimiento y visión que refleja la esencia de una empresa que aprendió, evolucionó y hoy se consolida como pionera en la creación de experiencias residenciales inteligentes y sostenibles. La construcción estará a cargo de Codas Vuyk, una firma con más de 40 años de trayectoria y un sólido historial de obras de calidad, caracterizadas por su precisión técnica, cumplimiento y excelencia. Su participación garantiza que la materialización de Aether mantenga los más altos estándares constructivos y de ingeniería. Este lanzamiento marca una nueva era para CIVIS y para la arquitectura paraguaya. Con el mejor precio por metro cuadrado en su zona, una valorización asegurada, un ecosistema de servicios inteligentes y una arquitectura que inspira bienestar, Aether se proyecta como el emblema del futuro urbano de Asunción: un símbolo de sostenibilidad, elegancia y vida elevada, donde el arte de habitar alcanza su máxima expresión. Completá el formulario a continuación para conocer más sobre Aether y ser parte de la nueva era del bienestar vertical en Asunción:

  • Quién Diseña la Ciudad: Entre la Visión Pública, el Capital Privado y la Vida Ciudadana

    Asunción atraviesa una etapa de madurez urbana. El crecimiento del mercado inmobiliario, la profesionalización de los desarrolladores y la necesidad de un nuevo marco regulatorio abren la oportunidad de construir una visión común entre municipio, inversores y ciudadanía. Asunción y Gran Asunción han crecido mucho más rápido de lo que su estructura institucional y sus herramientas de planificación pudieron anticipar. Durante las últimas tres décadas, la expansión urbana se dio de manera fragmentada, impulsada principalmente por la iniciativa privada y las oportunidades del mercado, mientras el planeamiento público quedó atrapado entre la lentitud burocrática, la falta de actualización normativa y la ausencia de una visión metropolitana. El resultado es una ciudad que avanza, pero sin un rumbo colectivo claramente definido. Hoy, cuando el mercado inmobiliario paraguayo alcanza su etapa de mayor madurez y los desarrolladores despliegan proyectos cada vez más ambiciosos, el debate sobre el planeamiento urbano vuelve a ocupar un lugar central: ¿cómo equilibrar las prioridades del municipio, los intereses del desarrollador, las necesidades del ciudadano y las expectativas del inversor? El Plan Regulador de Asunción, promulgado en 1994, fue en su momento un avance significativo: introdujo criterios de uso del suelo, alturas máximas, coeficientes de ocupación y normas para ordenar el crecimiento de la ciudad. Sin embargo, el contexto urbano, demográfico y económico de aquella Asunción ya no existe. En los más de treinta años transcurridos desde su aprobación, más de 200 ordenanzas municipales fueron modificando sus disposiciones originales, muchas veces de forma aislada y sin una coherencia integral. El resultado es un marco regulatorio fragmentado, con superposición de normas y contradicciones entre distritos, que genera incertidumbre tanto para los técnicos como para los inversores. Las decisiones sobre densidad, alturas o retiros se interpretan caso por caso, dependiendo de cada expediente o criterio técnico, lo que refleja la falta de un modelo urbano común. Esta dispersión normativa se agrava cuando se observa la falta de articulación entre municipios vecinos. Asunción comparte sus bordes urbanos con Fernando de la Mora, Lambaré, Luque y Mariano Roque Alonso, pero cada jurisdicción aplica reglas propias, sin coordinación efectiva. Esto provoca que los proyectos se definan muchas veces por conveniencia normativa antes que por lógica territorial. La ausencia de una visión metropolitana impide pensar en una infraestructura integrada, en sistemas de transporte coherentes o en un uso racional del suelo. La ciudad real, esa que viven y transitan millones de personas cada día al moverse entre municipios, no reconoce fronteras administrativas, pero la regulación sí. En este escenario, el municipio se encuentra en una encrucijada. Su rol ya no puede limitarse a autorizar planos o verificar cumplimiento de normas; necesita transformarse en un verdadero gestor urbano, con una mirada técnica, multidisciplinaria y a largo plazo. Eso implica recuperar la función del planeamiento como instrumento de desarrollo, no como obstáculo. En ciudades donde la planificación y la inversión privada se complementan, como Montevideo, Buenos Aires o Santiago de Chile, el municipio actúa como articulador, no como freno. El desafío para Asunción es evolucionar de un esquema de control burocrático a uno de planificación colaborativa, donde las políticas de uso del suelo, la infraestructura y la movilidad se definan de manera conjunta con los actores del mercado y la ciudadanía. En el debate sobre el planeamiento urbano, las intenciones más progresistas suelen chocar con la rigidez de un marco normativo que no evolucionó al mismo ritmo que la ciudad. Un desarrollador, con proyectos relevantes en los barrios Recoleta y Manorá, lo resumió con una experiencia concreta: en uno de sus emprendimientos, su equipo proyectó una planta baja con locales comerciales, no como una fuente adicional de rentabilidad, sino como una forma de ofrecer una experiencia de usos mixtos que generara vida urbana y servicio al entorno. “Queríamos que el edificio aportara algo a la calle, que la planta baja no sea un muro ciego sino un espacio de encuentro”, relató. Sin embargo, al intentar materializar esa visión, el Plan Regulador lo penalizaba: incluir comercios en planta baja reducía automáticamente la altura máxima permitida, y con ello la viabilidad económica del proyecto. “El Plan Regulador me castigaba si hacía eso.”, sintetizó. Este tipo de situaciones expone una contradicción profunda: el sistema normativo no premia el “hacer ciudad”. No incentiva la integración de usos, ni la mezcla funcional, ni el aporte de los proyectos al tejido urbano existente. Las reglas fueron diseñadas para controlar la excepción, no para fomentar la innovación. En lugar de reconocer al desarrollador que busca generar valor urbano, abriendo sus plantas bajas, incorporando comercio de proximidad o creando calles vivas, la normativa lo empuja a la negociación individual y a la lucha burocrática. El resultado es un desarrollo más costoso, menos coherente y muchas veces desconectado de la vida real de la ciudad. El planeamiento debería premiar la integración, no la fragmentación. Una ciudad con usos mixtos, con proyectos abiertos hacia la calle y con diversidad funcional no solo enriquece la experiencia urbana, sino que genera beneficios concretos: menor dependencia del automóvil, menos tiempos de traslado, mayor seguridad por presencia activa y una mejor calidad del espacio público. Sin embargo, en lugar de alinear los incentivos hacia ese modelo, el marco vigente los contradice. Por su parte, el desarrollador privado asumió un rol que antes pertenecía al Estado: el de modelar la ciudad. En ausencia de una planificación pública articulada, la estructura urbana se ha ido configurando, en gran medida, a partir de decisiones privadas sobre localización, tipología y escala. Cada edificio nuevo, cada complejo residencial o corporativo, define una pieza del tejido urbano contemporáneo. Los grandes emprendimientos de esta década ya no son simples edificios: son microecosistemas urbanos, con identidad propia, capaces de generar nuevas centralidades, modificar la morfología de los barrios y redefinir la forma en que se vive, se trabaja y se consume en la capital. Ejemplos recientes como Central Mariscal, Distrito Perseverancia, Palmanova, Aquadelta o Link Center reflejan esta transición hacia una arquitectura de ciudad dentro de la ciudad. En ellos, la escala y la complejidad de las intervenciones exigen una mirada integral que contemple la conectividad, el espacio público, los servicios, la relación con el entorno inmediato y la movilidad. No se trata solo de optimizar metros cuadrados, sino de crear experiencias urbanas coherentes, donde el desarrollo inmobiliario dialogue con la calle y aporte vitalidad a su contexto. Sin embargo, esta evolución del desarrollador no siempre encuentra correspondencia en el marco regulatorio. En muchos casos, los proyectos que intentan generar valor urbano, abriendo calles interiores, habilitando comercio de proximidad o proponiendo plazas accesibles, se topan con normativas que no reconocen ni valoran ese aporte. La consecuencia es que el desarrollador debe actuar, simultáneamente, como inversor, urbanista y negociador institucional, gestionando cada avance casi como una excepción, cuando en realidad son los ejemplos que deberían marcar la regla. Aun así, el sector privado ha demostrado una capacidad de aprendizaje y adaptación notable. La nueva generación de desarrolladores paraguayos opera con una visión más global y técnica, apoyada en consultores especializados, estudios de mercado, herramientas de análisis urbano, metodologías BIM y modelos financieros cada vez más sofisticados. Esa profesionalización, sumada al acceso creciente a capital nacional e internacional, ha elevado los estándares del producto inmobiliario, pero también ha hecho visible la necesidad de un marco urbano moderno que acompañe esa madurez. En los últimos años, alianzas entre desarrolladores y otros actores privados comenzaron a llenar el vacío de planificación que dejó la falta de liderazgo público. Iniciativas como Distrito Norte, Barrio Mariscal o Zona CIT ya no se limitan a promover proyectos aislados, sino que están asumiendo funciones urbanísticas estructurales: planifican infraestructura vial, promueven el ordenamiento territorial, coordinan mejoras de veredas, impulsan la caminabilidad y gestionan la ampliación de redes cloacales y de servicios básicos. En algunos casos, financian incluso estudios técnicos de movilidad, infraestructura, transporte o impacto ambiental que deberían formar parte de la agenda pública. Estos clusters urbanos están definiendo un nuevo paradigma: el de la autogestión territorial privada, donde la inversión no se limita al proyecto, sino que se extiende al entorno. En Barrio Mariscal, por ejemplo, el trabajo conjunto entre desarrolladores, comercios y propietarios derivó en intervenciones sobre el espacio público, mejoras en la infraestructura peatonal y la consolidación de una identidad urbana reconocible, con una lógica de centralidad compacta y mixta. En Zona CIT, los desarrolladores impulsaron una transformación integral del entorno, entendiendo que la calidad urbana y la competitividad inmobiliaria avanzan juntas. Contrataron una empresa de análisis de tránsito para la instalación de semáforos inteligentes, reordenaron sentidos viales y ejecutaron nuevas cloacas y desagües pluviales. En conjunto con las autoridades municipales, elaboran un Masterplan urbano que alineará infraestructura, diseño, uso del suelo y servicios, y proyectan contratar una agencia de comunicación estratégica para posicionar la zona como un distrito de innovación. En Distrito Norte, la visión es similar pero a mayor escala: los desarrolladores promueven una planificación territorial integral que contemple vivienda, espacio público y movilidad, impulsando obras de infraestructura como la duplicación de la Ruta 025, cuyo diseño técnico donaron ellos mismos para acelerar su ejecución y demostrar que el desarrollo urbano también puede nacer desde la iniciativa privada. Lo que estas experiencias tienen en común es una convicción compartida: no hay desarrollo inmobiliario sostenible sin una visión urbana de conjunto. Cada metro cuadrado construido tiene consecuencias sobre el entorno, y cada intervención privada puede ser, potencialmente, una pieza de ciudad. En ese sentido, estas alianzas representan un ejercicio de gobernanza moderna, no sustituyen al Estado, pero lo interpelan, y demuestran que el sector privado está dispuesto a asumir responsabilidades que exceden su perímetro de obra, siempre que existan reglas claras, estabilidad institucional y un marco que reconozca su aporte. El desafío, entonces, no está solo en construir más, sino en construir mejor: con una lectura sensible del entorno, con visión de largo plazo y con la convicción de que la rentabilidad más sólida es aquella que se apoya en una ciudad funcional, conectada y habitable. Allí donde la planificación pública no alcanza, los desarrolladores, de manera implícita, terminan trazando las líneas maestras del crecimiento. Y en ese punto, la responsabilidad privada se vuelve también una responsabilidad colectiva: la de imaginar y construir una ciudad que no dependa de la improvisación, sino de una estrategia compartida. El inversor, por su parte, es el termómetro y el motor del ecosistema urbano. Su participación no solo aporta capital, sino también continuidad y credibilidad al proceso de desarrollo. Pero su decisión de invertir depende menos del entusiasmo del mercado que de la certeza institucional. Ningún capital de largo plazo fluye hacia donde las reglas cambian a mitad de camino. La estabilidad normativa, la seguridad jurídica y la coherencia técnica de las decisiones municipales son condiciones tan determinantes como la ubicación o el retorno esperado. En los últimos años, el interés de fondos regionales, grupos familiares y desarrolladores internacionales por Paraguay ha crecido sostenidamente, atraído por el dinamismo del mercado y el bajo nivel de endeudamiento, pero aún se ve frenado por la imprevisibilidad regulatoria y la falta de información consolidada sobre zonificación, trámites y cargas impositivas. El inversor busca reglas claras, tiempos razonables y transparencia, no beneficios excepcionales. Entiende que una ciudad bien planificada es también una garantía de rentabilidad, porque reduce riesgos y estabiliza los valores de suelo. La confianza no se impone: se construye a través de instituciones que cumplen, procesos que no dependen de interpretaciones individuales y una visión compartida entre lo público y lo privado. Si Asunción y Gran Asunción no logran consolidar ese marco, donde la previsibilidad y la planificación sean sinónimos de desarrollo, podrá atraer capital no solo por sus oportunidades de corto plazo, sino por la consistencia de su proyecto urbano a futuro. En este entramado, el ciudadano ocupa un lugar tan decisivo como poco visible. Es quien vive las consecuencias diarias de las decisiones, o indecisiones, urbanas: el tránsito, la falta de espacios verdes, la carencia de infraestructura y la fragmentación del tejido social. Pero también es quien se beneficia de los avances, la revalorización de su entorno y la llegada de nuevos servicios. En Asunción, donde las comunidades barriales aún conservan un fuerte sentido de identidad, el ciudadano no es un espectador pasivo del desarrollo, sino un actor que interpreta y reacciona ante los cambios. Cuando estos se perciben como impuestos o desconectados de las necesidades reales, surge la resistencia; cuando se comunican y se integran al tejido existente, generan pertenencia y orgullo. La ciudad no se construye solo con ladrillos, sino con confianza, y esa confianza se fortalece cuando el ciudadano entiende que el crecimiento no implica desplazamiento, sino mejor calidad de vida. Un planeamiento urbano maduro debería contemplar mecanismos de participación y comunicación que devuelvan a la ciudadanía el lugar que le corresponde: el de coprotagonista en la construcción de la ciudad. El planeamiento urbano no puede ser un campo de conflicto entre actores, sino un espacio de concertación estratégica. El municipio necesita de la inversión privada para ejecutar obras e infraestructura; el desarrollador requiere del municipio para garantizar previsibilidad; el ciudadano demanda calidad de vida y servicios; y el inversor busca confianza y retorno. Cuando estos intereses convergen bajo una visión común, la ciudad progresa de forma equilibrada. Cuando se desconectan, surgen la especulación, la desintegración y el caos territorial. Asunción y Gran Asunción se encuentran en un punto decisivo de su evolución urbana. Sus skylines crecen, los barrios se transforman, y los inversores miran con interés renovado el potencial de la capital. Pero detrás de cada torre o cada lote revalorizado, persiste la pregunta fundamental: ¿quién diseña realmente la ciudad? La respuesta no debería ser “el municipio” ni “el desarrollador”, sino “la sociedad”, en su conjunto. Solo un diálogo continuo entre Estado, mercado y ciudadanía puede traducirse en una metrópoli coherente, inclusiva y resiliente. El Plan Regulador de 1994 ya no necesita una revisión parcial, sino una reformulación completa. Su estructura responde a una Asunción que dejó de existir hace décadas, cuando la ciudad aún crecía hacia afuera y no hacia arriba. Hoy, los desafíos son otros: densificar con criterio, optimizar la infraestructura existente, ordenar los usos del suelo y proyectar una metrópoli más compacta, conectada y sostenible. Seguir ajustando ordenanzas sobre un plan obsoleto solo profundiza la fragmentación y la improvisación. Es necesario rehacer el Plan Regulador desde cero, con base en un mapeo técnico integral que identifique las áreas aptas para una mayor densidad, promueva los usos mixtos y redefina el crecimiento urbano más allá de los corredores viales tradicionales. El futuro de Asunción, y del mercado inmobiliario que la impulsa, depende de esa capacidad de replantear el modelo urbano desde una lógica contemporánea, donde la planificación no sea una formalidad administrativa, sino una herramienta estratégica de desarrollo. Una ciudad bien planificada no solo mejora la calidad de vida, sino que también protege la inversión, genera confianza y multiplica el valor colectivo. Rehacer el plan no es solo un desafío técnico: es, ante todo, una decisión política, económica y cultural. Solo a partir de una visión común entre municipio, desarrolladores, ciudadanos e inversores podrá construirse una Asunción coherente, humana y preparada para las próximas décadas.

  • PASEO DEL SOL: Vive en el Corazón de Encarnación

    Si estás buscando una vida cómoda y conveniente en Encarnación, no busques más allá de Paseo del Sol. Este nuevo desarrollo inmobiliario ofrece una oportunidad única para aquellos que desean vivir en el corazón de la ciudad, rodeados de comodidades y con vistas impresionantes al río Paraná. El edificio de Paseo del Sol contará con 14 pisos y contempla la construcción de 66 unidades de departamentos y 68 cocheras en total. Las unidades se distribuirán en subsuelo, planta baja, entrepisos y 11 plantas de departamentos, además de contar con una azotea con amenidades. Todas las unidades ofrecen excelentes vistas a la costanera del río Paraná, brindando una conexión única con la naturaleza y el entorno. Ubicado en el pujante barrio Obrero de Encarnación, Paseo del Sol se encontrará a solo 50 metros del recientemente inaugurado edificio Paseo de los Teros. Su extraordinaria ubicación en la costanera del río Paraná, frente a la ciudad de Posadas, Argentina, ofrece vistas asombrosas durante todo el día, creando un ambiente envidiable para los residentes. Las unidades de Paseo del Sol se presentan en diversas tipologías, que incluyen departamentos de 1 y 2 dormitorios con 1 o 2 baños. Las superficies de las unidades varían desde los 45m² hasta los 80m², brindando opciones que se adaptan a diferentes necesidades y estilos de vida. Se estima que la obra se completará en aproximadamente 30 meses, ofreciendo una fecha de entrega programada para el año 2027. Además de su ubicación privilegiada y las excelentes vistas que ofrece, Paseo del Sol se enorgullece de proporcionar una amplia gama de comodidades y servicios para el disfrute de sus residentes. El edificio contará con una hermosa piscina, ideal para refrescarse y relajarse en los días soleados, así como para disfrutar de momentos de diversión en familia o con amigos. Además, los residentes podrán mantenerse en forma y activos gracias al gimnasio completamente equipado, donde podrán realizar sus rutinas de ejercicio sin tener que salir de casa. Para aquellos que disfrutan de reuniones al aire libre y de asar a la parrilla, Paseo del Sol ofrecerá una zona de barbacoa, perfecta para organizar encuentros con familiares y amigos en un entorno acogedor y con una vista espectacular. Además, se ha diseñado un área de juegos para niños, asegurando que los más pequeños de la familia también puedan disfrutar de su tiempo libre en un ambiente seguro y divertido. Paseo del Sol representa una oportunidad única para aquellos que buscan una vida cómoda y conveniente en el corazón de Encarnación. Con sus vistas panorámicas al río Paraná, sus modernas unidades y sus completas amenidades, este desarrollo inmobiliario promete marcar un hito en el crecimiento de la ciudad y convertirse en un referente de calidad y estilo de vida en la región. La ciudad de Encarnación, reconocida por su belleza natural y su vibrante vida cultural, ofrece a sus residentes una amplia gama de servicios y comodidades. Paseo del Sol se encuentra estratégicamente ubicado en el barrio Obrero, lo que permite un fácil acceso a centros comerciales, restaurantes, centros educativos y atractivos turísticos. Además, la costanera del río Paraná, ubicada a pocos pasos del edificio, invita a disfrutar de agradables paseos y actividades al aire libre. No pierdas la oportunidad de ser parte de este emocionante proyecto y disfrutar de todas las ventajas que ofrece Paseo del Sol. La vida de tus sueños te espera en Encarnación. ¡Convierte este lugar en tu hogar y comienza a disfrutar de una vida cómoda, conveniente y llena de vistas asombrosas!

  • Paseo del Sol Se Convierte en el Primer Edificio de Encarnación en Recibir la Certificación EDGE

    La certificación EDGE obtenida por Paseo del Sol representa un avance histórico para Encarnación y consolida la evolución del mercado inmobiliario paraguayo hacia estándares internacionales de eficiencia y sostenibilidad. Encarnación alcanza un nuevo hito en su desarrollo urbano con Paseo del Sol , que acaba de convertirse en el primer edificio de la ciudad en recibir la certificación internacional EDGE (Excellence in Design for Greater Efficiencies). El proyecto, que ya se encuentra en plena etapa de construcción, fue oficialmente reconocido por cumplir con los estándares de eficiencia energética, ahorro de agua y reducción del impacto ambiental establecidos por esta distinción global. Con una superficie total de 5.580 metros cuadrados y una ubicación privilegiada frente al río Paraná, Paseo del Sol consolida su posición como un referente de sostenibilidad y marca un paso decisivo en la evolución de la arquitectura contemporánea encarnacena hacia modelos constructivos más eficientes y responsables. Actualmente con más del 40% de avance de obra, Paseo del Sol tiene prevista su entrega para marzo de 2027. El interés del mercado ha sido notable: más del 80% de las unidades ya fueron vendidas, con precios que parten desde los USD 79.500, consolidando al proyecto como una de las opciones residenciales más atractivas del sur del país. La certificación EDGE otorgada a Paseo del Sol es el resultado de una planificación integral que combina diseño inteligente, innovación tecnológica y visión de largo plazo. El proyecto logró un 23% de ahorro en energía, un 42% de ahorro en agua y una reducción del 26% en la energía incorporada en materiales, cifras que reflejan una ejecución comprometida con la eficiencia y la sostenibilidad urbana. La metodología EDGE, desarrollada por la Corporación Financiera Internacional (IFC), miembro del Grupo Banco Mundial, evalúa el desempeño ambiental de los edificios y reconoce a aquellos que optimizan recursos desde el diseño hasta la operación. Más allá del logro técnico, la obtención de esta certificación representa una ventaja competitiva tanto para los inversores como para los futuros residentes. En términos de mercado, un edificio certificado ofrece mayor valor de reventa, costos operativos más bajos y menor riesgo de obsolescencia técnica. Para quienes habiten el desarrollo, las ventajas se traducen en un confort cotidiano superior: la ventilación natural, la eficiencia lumínica y los sistemas de bajo consumo permiten reducir gastos en electricidad y agua, a la vez que aportan calidad de vida en entornos saludables. Vivir en un edificio certificado significa, además, formar parte de un modelo de vida donde el bienestar personal se integra con el respeto al medio ambiente. La obtención de la certificación EDGE por parte de Paseo del Sol marca un antes y un después en la forma de concebir el desarrollo inmobiliario en Encarnación. El reconocimiento no solo posiciona a Paseo del Sol como pionero en materia de sustentabilidad, sino que también consolida a la ciudad como referente regional en innovación y responsabilidad ambiental. En un contexto de crecimiento sostenido, donde el turismo, la infraestructura y la inversión privada impulsan la expansión urbana, la incorporación de estándares internacionales refuerza una visión moderna y resiliente del desarrollo encarnaceno. Este avance sienta las bases para una transformación progresiva del mercado, inspirando a otros desarrolladores, instituciones y ciudadanos a adoptar criterios más conscientes en materia de diseño y construcción. Paseo del Sol es desarrollado por CRESIA S.A., en alianza con Acostruir S.A., y cuenta con el respaldo técnico y constructivo de Codas Vuyk, empresa con más de 47 años de trayectoria en el rubro. Pioneros en el impulso de la calidad y la sustentabilidad en Encarnación, este equipo suma tres obras entregadas, una en construcción y nuevos lanzamientos en marcha, reafirmando su compromiso con el progreso social, la eficiencia constructiva y el desarrollo urbano de la ciudad. La certificación EDGE obtenida por Paseo del Sol no solo eleva el estándar de la construcción local, sino que también confirma el potencial de Encarnación para liderar la transición hacia una arquitectura más sostenible, eficiente y alineada con las tendencias globales de un futuro urbano responsable. Para más información sobre el proyecto, completá el formulario a continuación:

  • MAUI Residencias de Playa en Aquabrava: Un Paraíso Frente a la Laguna Cristalina

    En la pintoresca ciudad de Altos, Cordillera, surge un nuevo destino residencial que cautivará a quienes buscan vivir en armonía con la naturaleza sin renunciar al lujo moderno. MAUI - Residencias de Playa es un impresionante proyecto inmobiliario ubicado en el desarrollo turístico Aquabrava, donde la majestuosidad de las Serranías de Altos se fusiona con la innovadora tecnología de olas en una laguna cristalina. Inspirado en la belleza y encanto de su entorno natural, MAUI ofrece líneas contemporáneas y puras que deleitan los sentidos. Con unidades de dos y tres dormitorios, espacios amplios y abundante luz natural, estos magníficos apartamentos se integran perfectamente con el entorno de Aquabrava. Los residentes disfrutarán de las olas en la playa tanto como espectadores privilegiados como protagonistas. El proyecto MAUI se enorgullece de ofrecer una amplia variedad de opciones para adaptarse a las necesidades y gustos de cada residente. Las unidades de dos dormitorios son ideales para parejas o pequeñas familias, mientras que las de tres dormitorios brindan un espacio más amplio para aquellos que buscan comodidad y flexibilidad. Todas las unidades incluyen cocheras y baulera, garantizando una experiencia de vida sin preocupaciones. Aquellas personas que elijan las unidades en planta baja tendrán la ventaja adicional de disfrutar de jardines privados y soláriums, proporcionando un espacio personal al aire libre para relajarse y disfrutar del entorno natural. Además, podrán acceder a todos los magníficos amenities que ofrece Aquabrava, complementando así su experiencia residencial. El proyecto de MAUI se desarrolla en un entorno único y privilegiado, al pie de un cañadón natural, un recurso preciado que descansa junto a 65 hectáreas de vegetación autóctona. Desde sus inicios, Aquabrava ha contado con la participación de profesionales de primer nivel, entre ellos la empresa española Locus, la prestigiosa Universidad Complutense de Madrid y la reconocida empresa norteamericana GeoFluv. Juntos, han trabajado arduamente para estudiar la cuenca hídrica del lugar y diseñar un sistema de aprovechamiento del agua en sus cauces naturales, garantizando así un diseño del proyecto que no altera el entorno de manera efectiva. El resort de Aquabrava ofrece más de 10 amenities para todos los residentes, creando un estilo de vida excepcional y una experiencia única de bienestar y entretenimiento. La laguna artificial con una superficie de 2,7 hectáreas es uno de los puntos más destacados del complejo, con aguas cristalinas y suaves olas que brindan una experiencia de playa inigualable. El concepto de "wet bar" en el agua permite a los propietarios disfrutar de sus tragos preferidos sin salir del agua, añadiendo un toque de sofisticación a la vivencia playera. Además de la laguna, el resort cuenta con un imponente Club House que brinda apoyo para eventos y reuniones familiares en el área de playa, así como un área deportiva con canchas de tenis, fútbol, pádel y multiuso para mayor entretenimiento. Los más pequeños podrán disfrutar de juegos acuáticos especialmente diseñados para ellos, mientras que la piscina segura y la playa de estilo caribeño ofrecen diversión para toda la familia. MAUI destaca por su entorno natural bien cuidado y sostenible, donde la arquitectura se integra armónicamente con la naturaleza circundante. Un parque perimetral verde rodea todo el condominio, proporcionando espacios para caminatas y deportes aeróbicos, promoviendo un estilo de vida saludable y activo. Además, el Central Park cuenta con una impresionante laguna natural de 2,5 hectáreas y áreas verdes distribuidas estratégicamente en todo el complejo, brindando vistas magníficas y un espacio de encuentro y esparcimiento para los residentes. MAUI - Residencias de Playa en Aquabrava es una oportunidad única para vivir un eterno verano en un entorno de ensueño. La fusión entre naturaleza, lujo y comodidad hacen de este proyecto inmobiliario una opción exquisita para quienes anhelan una vida en armonía con la belleza natural. Sea testigo de cómo la modernidad se funde con lo natural en este destino paradisíaco, donde el bienestar y la felicidad están garantizados para toda la familia. Completa el siguiente formulario para conocer más:

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