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  • Che Róga Porã 2.0 Centro Se Lanzaría en Diciembre Con la Intención de Repoblar el Microcentro de Asunción

    Una versión especial del programa permitiría ampliar el acceso a vivienda en zonas céntricas, acompañando los incentivos fiscales y el plan de revitalización del casco histórico. El Gobierno prepara un giro estratégico en su política habitacional y urbana: el lanzamiento de Che Róga Porã 2.0 – Centro, una modalidad diseñada exclusivamente para la ciudad de Asunción, con la mira puesta en un objetivo claro y largamente postergado: atraer nuevamente a las familias hacia la capital, facilitar el acceso a viviendas bien ubicadas y acompañar el proceso de revitalización del centro histórico. El anuncio fue realizado por el ministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH), Juan Carlos Baruja. El elemento más visible de esta nueva versión del programa es la ampliación del tope de financiamiento, que pasará de los actuales ₲ 608–609 millones a aproximadamente ₲ 700 millones por familia. El ministro adelantó que la medida será oficializada a más tardar en diciembre, como parte de un paquete de políticas orientadas exclusivamente a Asunción. La decisión responde a una realidad estructural del mercado: el costo del suelo y de la oferta residencial en la capital históricamente dejó fuera a miles de familias que sí calificaban para el programa, pero no para los precios del microcentro y de los barrios consolidados. Baruja explicó que la intención del Gobierno es “lograr que la gente opte por las ciudades más urbanas”, destacando que Asunción, Fernando de la Mora y Luque concentran servicios, infraestructura vial, transporte público y equipamientos que reducen los costos de vida y mejoran la calidad urbana. Sin embargo, Asunción tiene un desafío adicional: el vaciamiento progresivo del centro histórico, un proceso de varias décadas que ahora se busca revertir mediante incentivos fiscales, nuevos proyectos de vivienda y un esquema piloto de alquiler social. La versión 2.0 Centro de Che Róga Porã no surge aislada. Forma parte de una agenda más amplia impulsada por la Oficina de la Primera Dama de la Nación y la Municipalidad de Asunción, que incluye la reducción del impuesto inmobiliario en el microcentro a partir de enero de 2026, norma ya aprobada por la Junta Municipal. Esta política fiscal representa uno de los incentivos más directos y tangibles para atraer desarrollos inmobiliarios residenciales, y ya empieza a mostrar sus primeros efectos: en diciembre, una desarrolladora iniciará la construcción de una torre de departamentos ubicada a apenas tres o cuatro cuadras del Puerto de Asunción que, de confirmarse su ejecución, podría convertirse en catalizador de nuevas inversiones en la zona. El Gobierno busca que este tipo de proyectos se multiplique. El ministro señaló que el programa está diseñado para “lograr que más familias puedan ingresar y acercarse a la ciudad, hacia los servicios”, subrayando que el microcentro es uno de los lugares donde la infraestructura urbana ya está disponible: calles consolidadas, redes de transporte, cercanía a instituciones públicas, establecimientos educativos y una oferta cultural y comercial que, aunque debilitada en las últimas décadas, mantiene un potencial urbano significativo. Uno de los anuncios más relevantes, y quizás menos discutidos hasta ahora, es la preparación de un sistema de alquiler social, que se incluirá dentro del presupuesto 2026. La propuesta consiste en otorgar un subsidio directo a familias que decidan vivir en el centro de Asunción, un modelo utilizado en ciudades de la región para reocupar áreas urbanas estratégicas y evitar la expansión periférica. Aunque aún no se conocen los detalles técnicos, su inclusión en la política presupuestaria indica que el Gobierno busca combinar compra y alquiler dentro del mismo paraguas programático, reforzando la idea de que el repoblamiento del centro es una prioridad nacional. En términos de alcance, Che Róga Porã 2.0 Centro se apoyará en los primeros USD 100 millones disponibles, suficientes, según el ministro, para financiar unas 4.000 soluciones habitacionales. Sin embargo, el MUVH y la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) ya gestionan líneas adicionales para duplicar o incluso triplicar la capacidad del programa hasta llegar a entre 8.000 y 10.000 viviendas. Si se concreta, se trataría del mayor esfuerzo de política habitacional urbana de la última década. El programa mantiene sus condiciones generales: tasas desde 6,5%, plazos de hasta 30 años y disponibilidad a través de todas las entidades financieras adheridas. También continúan los créditos para ampliación o terminación de viviendas ya existentes. Más allá del atractivo de los incentivos y de la ampliación del tope de financiamiento, persiste una pregunta clave para el sector inmobiliario: ¿la ciudadanía está lista para endeudarse a largo plazo y adoptar el crédito hipotecario como mecanismo habitual? La falta de crédito hipotecario fue, durante décadas, uno de los mayores déficits del mercado inmobiliario paraguayo. Ahora que finalmente existe una herramienta financiera robusta, la duda se desplaza hacia la demanda: ¿habrá suficiente confianza económica y estabilidad familiar para asumir préstamos a 20 o 30 años? ¿La cultura de inversión y la preferencia por compras al contado o por unidades en pozo seguirá predominando? El desempeño que tenga Che Róga Porã 2.0 Centro durante 2026 será determinante para medir si el mercado hipotecario paraguayo está listo para madurar. El lanzamiento de esta versión urbana del programa marca un momento bisagra. Si logra articularse con las obras del MOPC en el Centro Histórico, con la hoja de ruta de la Comisión “Asunción 500 Años” y con la reducción del impuesto inmobiliario, podría significar el comienzo de un ciclo de repoblamiento que altere la dinámica inmobiliaria de la capital, impulsando no solo nuevos desarrollos, sino también incrementos de demanda en barrios aledaños, revitalización comercial y un uso más eficiente de la infraestructura urbana existente. Asunción, una ciudad con décadas de estancamiento demográfico, podría finalmente entrar en un nuevo ciclo donde vivir en la capital vuelva a ser una aspiración accesible y no un privilegio restringido por el precio del suelo.

  • La Expansión del Mercado de Oficinas Corporativas en Asunción: Presente y Futuro

    A medida que Asunción y la economía del país continúan creciendo, la demanda de espacios corporativos se ha intensificado, reflejando un dinamismo económico sostenido y un creciente interés por parte de inversores nacionales e internacionales. En este contexto, el Banco Central del Paraguay reportó un crecimiento acumulado del Producto Interno Bruto (PIB) del 4,3% en 2024, consolidando la estabilidad del sector económico. Durante el período 2003-2023, la economía paraguaya experimentó un crecimiento promedio del 3,6% anual, superando a muchas economías de la región y posicionando al país como un destino atractivo para la inversión y el desarrollo empresarial. Este avance permitió que Paraguay alcanzara el grado de inversión otorgado por Moody’s en julio de 2024, fortaleciendo su credibilidad en los mercados internacionales. En paralelo, el mercado de oficinas corporativas en Asunción ha mostrado un crecimiento acelerado. A mediados de 2024, alcanzó los 257.000 m², ubicándose entre los más pequeños de la región, pero con un notable ritmo de expansión y modernización según el Reporte de Mercado de Oficinas de América Latina de JLL. Este panorama resalta el potencial de crecimiento y consolidación del sector inmobiliario corporativo en la ciudad, impulsado por la creciente demanda de empresas en busca de ubicaciones estratégicas y modernas infraestructuras. Originalmente, la mayoría de las empresas de la ciudad se ubicaban en "El Centro" de Asunción. La población se concentraba principalmente en el centro y en barrios aledaños como Las Mercedes, Barrio Obrero, Ciudad Nueva y Sajonia. Los primeros grandes edificios comenzaron a construirse en 1960, después de que el presidente Stroessner impusiera un gravamen más alto a las casas antiguas de la zona. A partir de entonces, el centro de Asunción creció en altura hasta la década de 1980, impulsado por el boom de la hidroeléctrica de Itaipú. Paralelamente, zonas antes dominadas por grandes casas quintas comenzaron a urbanizarse, como Los Laureles, Villa Morra, Santísima Trinidad, Las Lomas e Ycua Satí. Las crisis económicas de 1995 y 2002 impactaron en la población y la actividad corporativa del centro de Asunción. Las empresas optaron por alquilar casonas, más económicas que las oficinas en edificios corporativos. El centro comenzó a experimentar problemas de tráfico, aumentos en los precios de alquileres y mayor inseguridad. Durante la primera década de los 2000, las oficinas corporativas predominaban en edificios de bajo porte y casas adaptadas hacia las nuevas zonas urbanizadas de Asunción. En 2010, la empresa GA&W y la desarrolladora Capitalis iniciaron la construcción de edificios corporativos de mediano porte sobre la Avenida Aviadores del Chaco, promoviendo la zona como "El Nuevo Eje Corporativo de Asunción". No fue hasta 2011, con el anuncio del World Trade Center Asunción, seguido por Paseo La Galería en 2013, que la zona se consolidó como el principal distrito corporativo. Luego se sumaron proyectos como Sky Park, Park Plaza, Torres AYMAC I, II y III, The Top, Torre Aviadores y Trading Park. Hoy en día, este eje alberga miles de empresas y oficinas. Muchas de las firmas que antes operaban desde casas o el centro de Asunción migraron hacia esta zona, mejorando la conectividad entre colaboradores y proveedores, fomentando la colaboración y el networking. Aunque el crecimiento en metros cuadrados se ha desacelerado, proyectos como Matter y Link Aviadores aún aportan propuestas innovadoras a la zona. Además, el Shopping del Sol, el principal centro comercial, gastronómico y de entretenimiento de la zona, sigue evolucionando para adaptarse al mercado. Sin embargo, nuevas zonas de la ciudad están emergiendo como polos corporativos. Aunque aún no han desplazado al Eje Corporativo, han captado la atención de desarrolladores e inversionistas. Recoleta/Barrio Mariscal Uno de los barrios con mayor crecimiento en metros cuadrados residenciales y corporativos en los últimos años es el Barrio Recoleta, también conocido como Barrio Villa Morra. Su desarrollo corporativo fue más lento que el del Eje Corporativo, con el primer edificio empresarial, Citi Center, inaugurado en 2001. No fue hasta 2009 cuando BBVA (hoy sede del Banco GNB) construyó el segundo edificio en la zona, seguido en 2012 por Mariscal Center y en 2013 por el edificio del Banco Continental. En 2016, el Shopping Mariscal amplió su infraestructura con la incorporación del Atlas Center de Banco Atlas, su primera torre corporativa, y en 2017 se inauguró la Torre de las Américas, fortaleciendo el posicionamiento de la zona como un polo empresarial en crecimiento. More Mariscal El 2022 marcó un punto de inflexión en la transformación de la Recoleta con el lanzamiento de Central Mariscal, actualmente en construcción, y la creación de la Asociación del Barrio Mariscal. Para potenciar los atractivos de la zona, un grupo de empresarios creó el 'Barrio Mariscal', una iniciativa que ha generado un impacto significativo en la comunidad. Durante más de dos años de trabajo conjunto, la Asociación del Barrio Mariscal ha implementado múltiples mejoras urbanísticas para hacer de la zona un espacio más accesible y atractivo. Entre estas acciones destacan la eliminación de rejas, la modernización de espacios públicos, la optimización de la señalización vial, así como la limpieza y mantenimiento continuo de veredas. Además, se han llevado a cabo intervenciones en los jardines de la vía pública y la pintura de cordones de veredas para fortalecer la identidad y estética del barrio. Gracias a estos esfuerzos, la Recoleta se ha consolidado como un barrio moderno y funcional, con un entorno dinámico y atractivo tanto para residentes como para empresas. En este marco de crecimiento, Central Mariscal se perfila como un proyecto clave para la consolidación del distrito, impulsando el desarrollo urbano y corporativo en la zona. Desarrollado por Altius Group Paraguay, incluirá un edificio de oficinas, dos torres residenciales MORE, un paseo gastronómico y comercial, y estacionamientos, reforzando aún más la infraestructura corporativa y residencial de la zona. Penta SA, inversionista clave en la zona, ha adquirido una torre de 14 pisos de oficinas, el paseo gastronómico y 260 cocheras. Otros proyectos incluyen New World Tower, futura sede de AGB, y Asunción Trading Center, con más de 6.000 m2 de oficinas. Sudameris Bank también planea un edificio corporativo muy importante en la esquina donde operaba Tigo. Con estos desarrollos, el Barrio Recoleta se consolidará como un distrito financiero y corporotavo acercandose cada vez mas a la cantidad de metros cuadrados que existen en el Eje Corporativo de Avidores del Chaco. Distrito Perseverancia Distrito Perseverancia, el complejo de usos mixtos más grande del país, contará con 10 edificios en la parte corporativa del proyecto, incluyendo espacios dedicados a oficinas, hotelería, salud, educación y servicios. Este desarrollo está diseñado para convertirse en un espacio catalizador, integrando distintas áreas para fomentar la productividad y el bienestar empresarial. La primera torre en construcción, La Torre Marfil, marcará el inicio del campus corporativo de Distrito Perseverancia. Con un diseño enfocado en maximizar la experiencia corporativa, mejorar el bienestar laboral y estimular la creatividad, este edificio será un punto clave dentro del proyecto. IWG, líder mundial en espacios de trabajo flexible, formara parte de Torre Marfil con su marca Spaces, ofreciendo oficinas totalmente equipadas y áreas de coworking en la Torre Marfil. Estos espacios están diseñados para atraer empresas emergentes y profesionales que buscan ambientes de trabajo dinámicos y modernos. Con la llegada de IWG, muchas empresas más pequeñas encontrarán en Distrito Perseverancia un entorno ideal, ya que estos espacios ofrecen contratos flexibles y soluciones eficientes para compañías en crecimiento. Torre Marfil en Distrito Perseverancia Un ejemplo que ilustra los beneficios de los desarrollos de uso mixto es la reubicación de las oficinas de Boston Consulting Group (BCG) en Hudson Yards, Nueva York. La reubicación permitió a BCG aumentar su espacio de colaboración en un 176% y reducir los costos por empleado en un 55%, gracias a un uso más eficiente del espacio y un diseño moderno. Además, la elección de Hudson Yards les permitió aprovechar las comodidades del desarrollo, como centros comerciales, restaurantes y acceso al metro, convirtiéndose en una extensión de su cultura corporativa. Este caso demuestra que un desarrollo de uso mixto bien planificado, como Distrito Perseverancia, no solo mejora la experiencia de los empleados, sino que también optimiza costos y fomenta un ecosistema empresarial más conectado y eficiente. El Delta El Delta se encuentra estratégicamente ubicado entre el Puente Remanso y el Puente Héroes del Chaco, al sur de la Ruta Transchaco. Este moderno desarrollo incluye un barrio residencial finalizado, dos en construcción, dos complejos de edificios terminados y dos oficinas corporativas: Alkan y Navis. Además, cuenta con un centro comercial en desarrollo y una cancha de golf, consolidándose como un proyecto integral con múltiples servicios. Si bien El Delta es reconocido principalmente por sus barrios residenciales, está evolucionando hacia un hub corporativo en crecimiento. Su Centro de Negocios, ubicado a orillas del río Paraguay, alberga los edificios Alkan, Navis y el futuro Navis II, ofreciendo un entorno estratégico para empresas nacionales e internacionales. En 2021, la zona se convirtió en la primera Zona Franca de Servicios del país, atrayendo compañías con importantes beneficios económicos gracias al Decreto 5965/21. Este marco legal permite a la desarrolladora atraer empresas de servicios de alto valor agregado, replicando modelos exitosos de Costa Rica y Uruguay. Entre los sectores clave se incluyen investigación biotecnológica, desarrollo de software, diseño arquitectónico, asesorías técnicas y financieras, junto con otras actividades reguladas por la legislación vigente. Con un enfoque en innovación y crecimiento empresarial, El Delta busca consolidarse como un polo clave para el desarrollo corporativo y comercial en la región. A medida que el sector inmobiliario corporativo sigue evolucionando, Paraguay se posiciona como un destino cada vez más atractivo para la inversión internacional, especialmente para empresas de Bolivia y Argentina que buscan expandirse en un entorno estable y favorable. Sin embargo, la clave para el futuro del mercado corporativo en Asunción no solo radica en la expansión de metros cuadrados, sino en la capacidad de ofrecer espacios especializados y adaptados a las necesidades de cada industria. Las tendencias globales indican que la personalización y flexibilidad de los espacios de trabajo serán determinantes. Modelos de oficinas híbridas, coworking premium y desarrollos de usos mixtos están marcando el futuro del sector. En este contexto, los inversores y desarrolladores tienen la oportunidad de diferenciarse e innovar, captando a empresas que buscan entornos estratégicos, modernos y eficientes. Con esta evolución, Asunción no solo consolidará su crecimiento como hub empresarial en Paraguay, sino que también reforzará su posición en la región, compitiendo con mercados más desarrollados y atrayendo nuevas oportunidades de inversión.

  • Paraguay Frente a Latinoamérica: Cómo se Reposiciona Asunción en el Ciclo del Mercado Corporativo Regional

    Un mercado pequeño en escala, pero uno de los que más rápido crece: Asunción se reposiciona en la región con nuevas centralidades corporativas, precios en alza y proyectos de estándar internacional. El mercado de oficinas corporativas en Latinoamérica atraviesa en 2025 un punto de inflexión decisivo. Tras varios años de ajuste y reconfiguración posteriores a la pandemia, la región finalmente muestra señales claras de un nuevo ciclo de crecimiento, con una absorción más dinámica, precios en recuperación y una demanda que vuelve a privilegiar la calidad, la sostenibilidad y la eficiencia operativa. Según el Informe del mercado de oficinas de América Latina de JLL, la base técnica sobre la cual se desarrolla este análisis, las principales capitales del continente han dejado atrás la fase de corrección y hoy avanzan hacia una etapa marcada por mayor competencia entre submercados, consolidación de hubs estratégicos y una revalorización del espacio de trabajo como herramienta para atraer talento. Aunque las empresas están retomando posiciones más estables en sus portafolios, la nueva oferta aún no acompaña plenamente la velocidad de recuperación de los indicadores, lo que se traduce en una desaceleración en la aparición de nuevos proyectos a escala regional. Casi uno de cada cuatro metros cuadrados se encuentran en Ciudad de México. En caso de sumar a los siguientes dos mercados más grandes, São Paulo y Santiago, se verifica que entre ellos se concentra el 50% de toda la oferta de la región. La absorción neta creció un 50% interanual, impulsada principalmente por los mercados de Sao Paulo y Ciudad de México. En prácticamente todas las capitales analizadas se observa un movimiento claro: el retorno a la oficina ya es un proceso consolidado en toda la región; la competencia hoy se da en torno a qué edificios ofrecen la mejor experiencia y cómo cada empresa utiliza su portafolio inmobiliario como herramienta para atraer talento. En paralelo, los mercados de Latinoamérica continúan registrando descensos graduales en sus tasas de vacancia, reflejo de una demanda más activa y de la absorción de espacios En este contexto regional tan exigente, Paraguay presenta un caso singular. Con un inventario de apenas 278.000 m², Asunción es uno de los mercados más pequeños de la región, pero también uno de los que más rápido crece. Según el informe de JLL, entre 2025 y 2026 se sumarán 28.000 m², el equivalente al 11% del stock actual, y los proyectos en planificación avanzada podrían elevar la oferta en al menos 70.000 m² adicionales en los próximos cinco años. Este ritmo de expansión proporcional sitúa a Paraguay por encima de varios mercados maduros que ya operan con inventarios estabilizados y con menor capacidad de crecimiento físico. A la diferencia de escala se suma una diferencia geográfica. Mientras ciudades como Santiago, Bogotá o Ciudad de México cuentan con una extensa red de submercados consolidados, Asunción mantiene aún una fuerte concentración: el 88% del inventario se ubica en Aviadores del Chaco y Villa Morra. Sin embargo, el mercado ya muestra señales de transición hacia un ciclo más amplio, con nuevos desarrollos avanzando hacia el oeste de la ciudad y con la llegada de proyectos de mayor sofisticación técnica, incluido el primer edificio corporativo diseñado localmente por el estudio de Norman Foster. Esta ampliación y diversificación marcan un punto de inflexión en la estructura urbana y corporativa de Asunción, que comienza a alinearse con las lógicas de crecimiento que antes se observaban únicamente en plazas de gran escala. Los precios reflejan esta transformación. En la comparación interanual, Asunción fue el mercado con mayor incremento de renta Clase A en toda la región: un crecimiento del 23,6%, pasando de USD 14,8/m²/mes a USD 18,3/m²/mes . Esto coloca a la capital paraguaya por encima de varias ciudades con mercados más antiguos, como Lima, Río de Janeiro o San José, y la acerca a valores propios de corredores premium de Bogotá, Guadalajara o incluso Santiago. Es un posicionamiento notable para una ciudad cuyo mercado, hasta hace pocos años, competía esencialmente por precio y no por atributos diferenciadores. En paralelo, la región muestra oportunidades críticas que también repercuten en Paraguay. La demanda insatisfecha de espacios flexibles ya alcanza los 2,3 millones de metros cuadrados a nivel latinoamericano, una señal de que la flexibilidad dejó de ser una solución táctica para convertirse en un componente estructural del portafolio corporativo. Los edificios sustentables, por su parte, registran una ocupación 12% superior y rentas 8 a 15% más elevadas que los activos tradicionales, lo que revela una preferencia clara por productos que reduzcan costos operativos y mejoren el bienestar del talento. Y la integración tecnológica, particularmente en control de accesos, eficiencia energética y servicios inteligentes, se consolida como un factor de competitividad en los mercados más maduros, una brecha que Asunción tiene la oportunidad de cerrar más rápidamente que ciudades con inventarios más envejecidos. La vacancia también muestra una diferencia estructural que favorece a Paraguay. Mientras Río de Janeiro continúa con una disponibilidad de casi 29%, Buenos Aires ronda el 18%, Ciudad de México supera el 19% y Santiago se estabiliza apenas por debajo del 9%, Asunción opera en condiciones más equilibradas, sin señales de sobreoferta y con una demanda que acompaña la nueva producción. La ausencia de un stock antiguo de gran magnitud, un desafío central en mercados como São Paulo, Bogotá o Lima, le permite a Paraguay concentrarse en expandir su oferta moderna sin tener que enfrentar procesos masivos de reconversión o desvalorización. El análisis regional también sugiere algunas recomendaciones estratégicas para empresas con presencia o interés en Paraguay. La primera es evaluar modelos híbridos que combinen espacios propios en mercados centrales con soluciones flexibles en mercados secundarios, permitiendo expandir operaciones sin comprometer grandes superficies fijas. La segunda es priorizar la consolidación geográfica, teniendo en cuenta que los hubs con mejor conectividad y mayor disponibilidad de talento mantienen niveles de absorción mucho más altos. Y una tercera es integrar sostenibilidad y tecnología como pilares de decisión, dado que sus efectos en productividad, eficiencia energética y costos operativos ya son medibles y forman parte del diferencial competitivo más claro en todos los mercados analizados. Las perspectivas hacia 2025-2027 son de crecimiento sostenido en toda la región, aunque con dinámicas diferenciadas entre los mercados maduros, que ingresan en un ciclo de renovación y modernización, y los mercados emergentes, donde la nueva oferta está construyéndose con estándares internacionales desde el inicio. Paraguay, por su escala y su etapa de desarrollo, pertenece claramente a esta segunda categoría: un mercado joven, ágil, con espacio para crecer y con una calidad de proyectos que ya no compite con la región desde una posición periférica, sino como un actor que consolida su propio modelo de modernización. Este artículo se basa en datos del “Informe del mercado de oficinas de América Latina – Noviembre 2025” de JLL, que analiza 15 mercados corporativos de la región.

  • Hacia Una Nueva Generación de Amenities: La Exploración de Servicios Tercerizados en Desarrollos Residenciales

    Mientras el mercado paraguayo ingresa en una etapa de mayor madurez, distintos desarrolladores comienzan a evaluar un modelo donde gimnasios, espacios de wellness, restaurantes y otras áreas comunes podrían ser operados por especialistas, ofreciendo más calidad y menor carga de mantenimiento para los residentes. El desarrollo inmobiliario paraguayo entra en una etapa en la que las preguntas sobre cómo se vive, cómo se usan los espacios comunes y qué espera realmente el comprador comienzan a ser tan importantes como el propio diseño arquitectónico. En ese proceso, algunos desarrolladores ya empiezan a explorar un modelo que podría marcar una diferencia en los próximos años: la incorporación de amenidades tercerizadas, operadas por especialistas, dentro del propio edificio. Se trata de una idea que está ganando terreno en mercados más maduros de la región y que, lentamente, comienza a aparecer en las conversaciones estratégicas de proyectos en Asunción. Durante mucho tiempo, el gimnasio del edificio fue un espacio concebido casi por inercia: una sala pequeña, con pocas máquinas y una propuesta que, en la práctica, tenía un uso limitado. Ese formato convencional presenta un dilema evidente: el residente termina pagando por un espacio que no siempre responde a sus expectativas, mientras que el edificio asume el costo total de su mantenimiento. Ante ese escenario, comienza a plantearse la posibilidad de un giro conceptual. ¿Y si, en vez de un gimnasio básico, el edificio contara con un espacio operado por un tercero especializado, con equipos de nivel comercial, entrenadores disponibles y un servicio comparable al de un gimnasio profesional? La idea aparece en conversaciones técnicas como un posible camino para proyectos que buscan agregar valor sin aumentar la carga de expensas. En este modelo, el residente accede a un servicio profesional a pocos metros de su departamento, mientras que el edificio reduce su responsabilidad de mantenimiento y asegura un estándar de calidad difícil de lograr internamente. Una lógica similar surge en torno a otros espacios. Restaurantes en planta baja o niveles superiores que no pertenezcan al consorcio, sino que sean operados por marcas gastronómicas con identidad propia, ofrecen una alternativa a los salones multiuso que muchas veces quedan subutilizados. Esta idea, que empieza a ganar interés entre algunos desarrolladores, podría transformar ciertos edificios en lugares con vida propia, aportando actividad al entorno urbano y mejorando la experiencia de quienes viven allí. No se trata solo de tener un restaurante cerca, sino de contar con un operador profesional cuya presencia eleve la estética, el servicio y la continuidad del espacio, algo difícil de sostener con una gestión interna. Restuarante Kessel en Petra Tower También comienzan a explorarse conceptos ampliados: áreas de wellness gestionadas por especialistas en bienestar, coworks operados por firmas de oficinas flexibles que ofrecen membresías adaptadas a los residentes, clubes infantiles con personal capacitado o incluso servicios de administración de eventos para áreas comunes. Son ideas que aparecen cada vez con más frecuencia en las conversaciones sobre futuros proyectos y que reflejan una intención clara: pasar de tener “espacios disponibles” a tener “servicios reales con uso garantizado”. Detrás de estas exploraciones existe una motivación compartida: la búsqueda de un equilibrio entre calidad de vida y eficiencia en el costo de mantenimiento. Cuando un operador externo asume la gestión de un servicio, el edificio no solo evita gastos, sino que también asegura una experiencia profesional que puede convertirse en un diferencial de mercado. Las expensas se vuelven más predecibles, mientras que el proyecto ofrece más valor sin recurrir a incrementos de mantenimiento difíciles de justificar. El interés en este modelo también dialoga con lo que se observa en otras capitales de la región. En mercados como Santiago, Bogotá o Buenos Aires se ha demostrado que los edificios que integran servicios operados por terceros suelen tener mejores tasas de ocupación y una experiencia residencial más robusta. En Paraguay, este enfoque aún está en etapa de análisis y adopción temprana, pero su sola aparición en las discusiones estratégicas indica una tendencia que podría consolidarse a medida que el comprador se vuelve más exigente y el mercado más competitivo. Al final, la conversación gira en torno a un mismo punto: cómo ofrecer mayor calidad de vida sin aumentar la carga operativa del edificio. Explorar la tercerización de amenidades puede ser una de las respuestas a ese desafío. Menos espacios subutilizados, más servicios profesionales; menos improvisación, más continuidad; menos presión sobre las expensas, más valor percibido. Si esta tendencia se consolida en los próximos años, podría redefinir la forma en que se conciben los proyectos residenciales en Paraguay, dando paso a un modelo donde la experiencia del residente se construye no solo desde el diseño, sino desde la calidad real de los servicios que forman parte de su vida cotidiana.

  • Tendencias del Mercado Inmobiliario Paraguayo para 2026

    Un mercado que deja atrás la condición emergente y avanza hacia un ciclo donde la competencia, el diseño, la ejecución y la claridad conceptual determinan qué proyectos se consolidan en un entorno más informado, más profesional y más exigente que en años anteriores El mercado inmobiliario paraguayo ingresa en 2026 con un conjunto de transformaciones que ya se venían gestando, pero que este año terminan de consolidarse como un cambio estructural. El crecimiento de la demanda, la profesionalización de los actores, la diversificación geográfica y la presión sobre los costos y los precios configuran un escenario más competitivo, donde la calidad de los proyectos y la claridad del concepto importan más que nunca. Precio por m² al alza en Asunción La tendencia de los precios por m² al alza en Asunción probablemente continúe en 2026. El aumento del costo de la tierra en zonas con alta demanda, la inflación en materiales de construcción, la suba gradual de costos laborales y la profesionalización de las constructoras empujan los valores de venta hacia arriba. A esto se suma un ciclo natural de madurez del mercado: Asunción ya no es una plaza emergente donde los precios estaban artificialmente contenidos, sino un mercado que empieza a alinearse, lentamente, con capitales de la región. Sin embargo, el comprador de 2026 ya no convalida cualquier precio en cualquier ubicación. El mercado se vuelve más selectivo y más informado. Proyectos con mala implantación urbana, amenities de baja calidad, tipologías repetidas o conceptos poco claros empiezan a sufrir resistencia en preventa. En contrapartida, los proyectos con buena ubicación, diseño sólido, amenities usables y desarrolladores con trayectoria mantienen, y en algunos casos mejoran, su valor por m². Esto abre un escenario cada vez más evidente de “dos Asunciones”: por un lado, la ciudad que paga el precio de su consolidación, Villa Morra, Carmelitas, Recoleta, Trinidad, Las Lomas, donde la revalorización se sostiene; y por otro, sectores donde la oferta se multiplicó sin un concepto diferencial y donde las preventas empiezan a depender de descuentos, promociones agresivas, planes de pago extendidos o beneficios temporales. La consecuencia más importante es que 2026 puede ser el año en que se marque con mayor claridad la diferencia entre el precio pedido y el precio efectivo de cierre. Los proyectos que tienen lógica de producto, buena lectura del usuario y ubicación estratégica defenderán su valor. Los que no, tendrán que reajustar expectativas. Para los inversores y compradores, el mensaje es claro: el precio ya no se explica solo por el barrio, sino por la coherencia global del proyecto. Salto cuantitativo entre desarrolladoras con experiencia y desarrolladoras sin experiencia A medida que el mercado se complejiza, se amplía la brecha entre las desarrolladoras con trayectoria, equipo profesional, acceso a financiamiento institucional y procesos sólidos, y aquellas que encaran su primer o segundo proyecto sin estructura robusta. Lo que antes era una diferencia “técnica”, en 2026 se convierte en una diferencia visible, con impacto directo en la velocidad de preventa, la calidad constructiva, el cumplimiento de plazos y la experiencia final del cliente. Las desarrolladoras consolidadas logran mejores condiciones financieras, manejan cronogramas con menos desvíos, presentan documentación clara y poseen equipos estables. Esto les permite sostener un pipeline de proyectos más confiable y mantener una reputación que se traduce en confianza del comprador. Por el contrario, las desarrolladoras emergentes o poco experimentadas enfrentan mayores dificultades: financiamiento más caro, preventas más lentas, obras con variaciones de costo difíciles de absorber, equipos sin procesos definidos y problemas de posventa que afectan la imagen de la marca. En un mercado donde la información se comparte con velocidad, estas fallas ya no quedan ocultas. El impacto para el inversor es evidente: cada vez importa más quién está detrás del proyecto. El nombre del desarrollador se convierte en un indicador de riesgo, calidad y estabilidad a largo plazo. Y en 2026, donde el mercado es más sofisticado y la competencia más fuerte, esa diferencia se vuelve determinante. Mejoramiento en la atención y la experiencia de compra Si algo marca 2026 es la brecha creciente entre quienes profesionalizan la experiencia de compra y quienes siguen en modo improvisado. El comprador, local, extranjero o institucional, llega a la reunión con un nivel de información que hace cinco años era impensable: compara metros cuadrados, calcula expensas, revisa referencias del desarrollador, analiza etapas, verifica permisos y pregunta por temas que antes ni figuraban en el guion de ventas. Esa evolución obliga a los equipos comerciales a elevar su nivel técnico y su capacidad de respuesta. Los procesos de contacto, seguimiento, envío de información, reserva, firma y postventa dejan de ser un “backstage” y se convierten en parte del producto. Para el cliente, la experiencia no empieza en la obra ni termina en la entrega: comienza con el primer mensaje y se extiende durante la administración del edificio. La atención improvisada, los mensajes sin responder, las promesas que no se cumplen y la información confusa ya no tienen lugar en un mercado donde la reputación corre por WhatsApp y grupos de inversores. Empiezan a posicionarse las empresas que invierten en CRM, trazabilidad de leads, scripts claros de comunicación, seguimiento postvisita y material de presentación profesional, desde brochures digitales hasta visitas virtuales bien producidas. El cliente valora procesos claros: recibir la información correcta desde el inicio, entender exactamente qué está comprando, conocer plazos reales y saber qué esperar en cada etapa. La transparencia se convierte en un atributo comercial, y la claridad de los procesos, en un factor que acorta la preventa y mejora significativamente la conversión. La atención y la posventa dejan de ser un “extra” opcional para convertirse en un activo estratégico. En un mercado más competitivo, la experiencia completa, desde el primer contacto hasta la entrega de llaves, marca la diferencia entre un proyecto que se coloca con fluidez y uno que necesita constantes promociones para atraer interesados. La profesionalización de esta etapa no solo mejora la venta: construye confianza, fideliza al cliente e influye directamente en la capacidad del desarrollador de sostener su pipeline a largo plazo. Edificios pensados para un nicho en particular Otra tendencia fuerte para 2026 es la especialización. El mercado deja atrás la idea del “edificio para todos” y avanza hacia proyectos concebidos desde el inicio para un público específico, con propuestas que responden a modos de vida concretos y expectativas cada vez más diferenciadas. Esta segmentación surge tanto por demanda real como por la necesidad de los desarrolladores de construir productos con identidad propia en un mercado donde la oferta genérica ya no convence. Aparecen proyectos diseñados para jóvenes profesionales que buscan unidades compactas con excelentes amenities funcionales y una ubicación estratégica; edificios orientados a estudiantes, especialmente en zonas con instituciones educativas y buena conectividad urbana; productos para parejas jóvenes que priorizan servicios como coworking, gimnasio y terrazas; desarrollos pensados para familias con niños pequeños, con patios comunes, juegos, espacios verdes reales y unidades más amplias; e incluso propuestas enfocadas en adultos mayores, con criterios de accesibilidad, seguridad y apoyo operativo. La segmentación también se ve del lado del inversor. Crecen los edificios creados para renta administrada, con unidades estandarizadas, operación centralizada, servicios de limpieza, mantenimiento, solución de problemas 24/7 y modelos híbridos entre alquiler tradicional y temporal. En paralelo, aparecen proyectos dirigidos a nómadas digitales, viajeros corporativos y perfiles que buscan un estilo de vida flexible, con coworkings reales, internet de alta velocidad, áreas comunes con horarios amplios y amenities que funcionan durante la jornada laboral. Esta lógica de nicho impacta en todas las decisiones del proyecto: desde los metrajes, la distribución interior y los materiales, hasta la estética del hall, la selección de amenities y el modelo de gestión de alquiler. El edificio deja de ser un conjunto de departamentos para transformarse en una propuesta de vida coherente, diseñada para un segmento con expectativas definidas. Amenities En 2026 la conversación sobre amenities deja de ser una lista decorativa en el brochure y se convierte en una pieza central de la propuesta de valor. El mercado empieza a distinguir entre amenities que realmente sostienen el precio de alquiler y reventa y aquellos que son puro marketing y quedan subutilizados. Este cambio es consecuencia directa de un comprador más exigente y de un aumento de la competencia entre proyectos que apuntan, muchas veces, a segmentos similares. La presión obliga a los desarrolladores a dejar atrás el “combo básico” y a justificar por qué cada espacio existe, qué necesidad resuelve y cómo se integra al uso cotidiano del residente. La tendencia también está impulsada por la realidad de las expensas: los usuarios se vuelven más sensibles a los costos, por lo que ya no basta con sumar metros cuadrados comunes sin un propósito claro. En cambio, se valoran amenities eficientes, diseñados para funcionar con una operación profesional y con un mantenimiento sostenible en el tiempo. Un gimnasio no es solo un gimnasio: debe tener equipamiento de calidad, ventilación adecuada, un layout pensado para distintos tipos de entrenamiento y horarios de uso coherentes con la vida laboral del público objetivo. Coworkings, salas de reuniones, terrazas con sombra y buena orientación, patios internos con vegetación real, semicubiertos aprovechables todo el año y parrilleros que funcionan como extensión del departamento comienzan a construir un nuevo estándar. Incluso se empieza a ver la tercerización de ciertos espacios, un paso propio de mercados más maduros: gimnasios operados por marcas especializadas, cafeterías en manos de operadores gastronómicos o espacios de bienestar gestionados por terceros. Este modelo garantiza calidad, uso real y continuidad operativa sin cargar innecesariamente sobre los vecinos. En síntesis, los amenities bien pensados pasan de ser un adorno aspiracional a convertirse en infraestructura esencial. Ya no son un argumento decorativo, sino el componente que determina que un departamento pequeño funcione, que una renta se sostenga en el tiempo y que el proyecto compita en un mercado donde el usuario compara cada detalle. Más proyectos de usos mixtos Los proyectos de usos mixtos llegan a 2026 como una de las respuestas más sólidas a la nueva forma de habitar la ciudad. Propuestas que combinan vivienda, oficinas, consultorios, comercios de planta baja y espacios públicos o semi-públicos empiezan a diferenciarse frente al edificio monofuncional. La lógica es clara: reducir tiempos de desplazamiento, concentrar servicios, generar flujo permanente y, al mismo tiempo, construir identidad urbana en contextos donde la movilidad se vuelve cada vez más compleja. Durante años, este tipo de desarrollos se concentró casi exclusivamente en megaproyectos capaces de sostener distintas funciones sin comprometer la operación del conjunto. Ejemplos como Paseo La Galería, More Mariscal, Distrito Perseverancia o Palmanova Center mostraron que, cuando los usos se integran adecuadamente, el proyecto gana vitalidad, resiliencia y mayor valor inmobiliario. Sin embargo, 2026 marca un punto de inflexión: esa lógica deja de ser patrimonio de los grandes complejos y comienza a trasladarse a proyectos de mediana escala, especialmente en Villa Morra, Las Lomas, Recoleta y sectores emergentes del AMA. Edificios que históricamente hubieran sido 100% residenciales ahora integran coworkings internos, locales gastronómicos curados, consultorios, microoficinas y servicios de cercanía que funcionan como extensiones del departamento. Este cambio responde tanto a la demanda del usuario, que busca resolver su vida diaria en distancias cortas, como a una mayor sofisticación del inversor, que entiende que un mix adecuado de usos mejora la ocupación, diversifica el rendimiento y genera un flujo más estable de personas. También se vuelve un elemento de diferenciación en mercados donde abundan los proyectos residenciales sin una propuesta conceptual clara. Para los desarrolladores, el desafío pasa a ser el diseño urbano y operativo: elegir qué comercios sumar, cómo convivirán los distintos usos, qué circulaciones deben separarse, cómo se gestiona el estacionamiento y qué nivel de curaduría comercial sostendrá el valor a largo plazo. El modelo de “poner cualquier local en planta baja” deja de ser viable. La selección de operadores se convierte en una decisión estratégica que define no solo la experiencia del residente, sino la percepción del proyecto en su entorno. En definitiva, los usos mixtos ya no son la excepción para grandes complejos: empiezan a convertirse en la norma para los proyectos que buscan diferenciarse en un mercado más competitivo y orientado a la experiencia urbana. Demanda creciente por oficinas clase A La llegada de multinacionales y empresas internacionales genera una presión clara en el segmento de oficinas clase A. A diferencia de los mercados más maduros, donde el trabajo híbrido redujo la demanda, en Paraguay la instalación de nuevas firmas, la profesionalización del sector tecnológico y financiero, y la consolidación de empresas regionales impulsan una búsqueda de espacios de alta calidad que acompañen la expansión operativa de estas compañías. El mercado empieza a exigir oficinas que cumplan con certificaciones ambientales, plantas eficientes, flexibilidad en el layout, sistemas HVAC de mejor desempeño, accesos controlados, cafeterías internas, salas de reunión equipadas tecnológicamente y estándares globales de conectividad. Al mismo tiempo, la ubicación vuelve a tener un peso determinante: corredores corporativos como Aviadores del Chaco, Santa Teresa, Villa Morra y zonas emergentes de Trinidad y La Recoleta concentran la mayor demanda, mientras que otras áreas de la ciudad comienzan a quedar rezagadas. La presión viene también del lado de las empresas paraguayas que empiezan a competir por talento con firmas globales. Espacios más luminosos, mejor ventilados, con servicios integrados y conocimientos ergonómicos ya no son un lujo, sino un factor de retención laboral. En este contexto, varios desarrolladores empiezan a reinterpretar el concepto de oficina postpandemia: plantas más chicas pero mejor diseñadas, áreas flexibles, espacios colaborativos y soluciones tecnológicas implementadas desde el diseño. El resultado es un mercado que, lejos de contraerse, empieza a segmentarse: oficinas de baja calidad pierden competitividad, mientras que los espacios de clase A bien ejecutados mantienen alta ocupación y valorización. Para 2026, la tendencia indica que la demanda se moverá hacia edificios con infraestructura sólida, gestión profesional y servicios corporativos integrados, alineando a Asunción con estándares internacionales. Encarnación y Ciudad del Este: Encarnación y Ciudad del Este se consolidan hacia 2026 como los dos grandes laboratorios de expansión inmobiliaria fuera del Área Metropolitana de Asunción, cada uno con su dinámica propia. Encarnación continúa apalancándose en el frente costero, el turismo y un estilo de vida más relajado: departamentos con vista, barrios cerrados y proyectos que mezclan segunda residencia con inversión en renta. La discusión pasa por cómo lograr una ciudad que atraiga inversión sin perder calidad paisajística y sin caer en un uso estacional del parque inmobiliario. Ciudad del Este, por su parte, se perfila cada vez más como un hub urbano y comercial de escala regional. La densificación de barrios como Área 1, el desarrollo de proyectos residenciales y de oficinas, al comercio y, en el mediano plazo, a una mejor conectividad con Brasil y Argentina, abren espacio para productos de vivienda media, edificios de renta y proyectos de uso mixto. El reto en ambas ciudades será coordinar desarrollo inmobiliario con infraestructura, movilidad y planeamiento, para que el crecimiento no sea meramente cuantitativo. Diversificación hacia centros logísticos, naves industriales y data centers La expansión del rubro inmobiliario hacia centros logísticos, naves industriales y data centers se convierte en una de las tendencias más relevantes del 2026. El crecimiento de empresas internacionales, la consolidación de Paraguay como plataforma regional y el dinamismo industrial del Este del país generan un nuevo eje de inversión que hasta hace pocos años era marginal dentro del sector. En el Gran Asunción, la necesidad de espacios logísticos se acentúa por dos factores: el aumento del comercio y las restricciones del Plan Regulador de Asunción, que limita depósitos y actividades de logística dentro del casco urbano. Esto empuja la migración natural de operadores hacia Luque, Mariano Roque Alonso, Limpio y zonas periféricas, donde el suelo es más accesible, los accesos viales son más amplios y existe margen para desarrollos de escala. Este desplazamiento también abre oportunidades para parques logísticos planificados, con infraestructura adecuada, seguridad, manejo de flujos de carga y oferta de servicios integrados. Paraguay todavía está lejos de los estándares de parques logísticos de países vecinos, lo que deja un espacio considerable para desarrolladores capaces de articular proyectos de alto nivel, incluso con participación de fondos institucionales. En paralelo, Ciudad del Este y Hernandarias emergen como polos estratégicos para data centers y proyectos vinculados a infraestructura tecnológica. La disponibilidad de energía de Itaipú, la estabilidad de costos eléctricos, la cercanía a Brasil, la conectividad internacional y las ventajas impositivas posicionan a esta región como una de las más competitivas del Cono Sur para este tipo de inversiones. Lo que antes se asociaba únicamente a minería cripto ahora se reconfigura hacia data centers corporativos, infraestructura de nubes híbridas y servicios para empresas tecnológicas que buscan expandirse en la región. Este fenómeno no solo redefine el mapa inmobiliario industrial y tecnológico del país, sino que también introduce nuevos estándares técnicos: redundancia eléctrica, sistemas de refrigeración especializados, seguridad física y lógica, y normativas que hasta ahora no formaban parte del día a día de la mayoría de los desarrolladores locales. En suma, el 2026 marca un desplazamiento del sector hacia productos más sofisticados, altamente demandados por cadenas de suministro modernas y por empresas tecnológicas que apuestan por Paraguay como hub de crecimiento. Los primeros saltos a IA Los primeros pasos hacia la inteligencia artificial en el sector inmobiliario paraguayo serán visibles en 2026, aunque todavía en una fase inicial. La adopción comienza en áreas más cercanas al marketing y la gestión comercial: segmentación de bases de datos, clasificación automática de leads, análisis del comportamiento del usuario, priorización de prospectos con mayor probabilidad de conversión y generación de piezas comerciales personalizadas. Los chatbots atienden consultas básicas 24/7, permiten agendar visitas, envían materiales de proyecto e incluso pueden aplicar filtros simples para distinguir entre un cliente curioso y un interesado real. Esto libera tiempo a los equipos comerciales y mejora la velocidad de respuesta, un factor clave en un mercado más competitivo. De forma gradual, la IA empezará a integrarse en etapas más técnicas: lectura automatizada de normativas municipales, análisis comparativo de precios en tiempo real, simulaciones de tipologías, optimización de metrajes, cálculos predictivos de demanda, estimación de cap rates, detección temprana de morosidad en carteras de renta y apoyo en la administración de edificios. Incluso la posventa puede beneficiarse de sistemas que detectan patrones de reclamos, predicen problemas y ayudan a organizar mantenimiento preventivo. La clave estará en que las empresas entiendan que la IA no reemplaza al equipo humano: lo amplifica. Permite trabajar con más precisión, reducir tareas repetitivas, tomar decisiones con datos y mejorar la experiencia del cliente. Y quienes la integren de forma seria, no como un truco de marketing, tendrán una ventaja competitiva real en costos, en eficiencia y en velocidad de reacción frente a un mercado que se mueve más rápido cada año. Nuevos instrumentos financieros para el rubro Finalmente, para 2026 se profundiza un cambio silencioso pero clave: el mercado empieza a hablar más de estructuras financieras que de simples unidades. Fideicomisos de desarrollo, fondos de inversión inmobiliaria, vehículos de titulización, modelos de preventa más sofisticados y productos diseñados específicamente para pequeños y medianos inversores empiezan a ganar espacio en la conversación. Esto abre la posibilidad de que el inversor deje de ver al inmueble solo como “un departamento que compro y alquilo por mi cuenta” y pase a participar en carteras diversificadas o instrumentos listados en mercado de valores. Para que esto se consolide, será fundamental la transparencia, la regulación adecuada, la educación financiera del público y una comunicación clara desde desarrolladoras, agentes y medios especializados. El 2026 se perfila como un año en el que varias de las transformaciones que ya venían desarrollándose en el mercado inmobiliario paraguayo comienzan a asentarse con mayor claridad. No se trata de cambios abruptos, sino de una evolución gradual hacia un sector más ordenado, más profesional y más consciente de las demandas reales del usuario. La competencia se vuelve más técnica, las decisiones de diseño más deliberadas y la gestión, desde la preventa hasta la operación, adquiere un peso que antes no tenía. En este contexto, los proyectos que logran integrar ubicación, concepto, operación y calidad constructiva de manera coherente son los que encuentran mejores niveles de aceptación. El comprador y el inversor, cada vez más informados, observan no solo el producto final, sino la trayectoria del desarrollador, la lógica de los espacios comunes, la sostenibilidad de los costos y el funcionamiento a largo plazo del activo. Más que un giro dramático, 2026 representa un reacomodamiento progresivo del mercado hacia estándares más exigentes y prácticas más consistentes. Una etapa en la que prevalece la claridad conceptual, la planificación y la capacidad de responder a un entorno urbano y económico que continúa madurando. En esa línea, los proyectos que mejor entiendan el momento no serán necesariamente los más grandes, sino aquellos que se ajusten con precisión a la nueva forma de habitar, invertir y operar en Paraguay.

  • CAPADEI Dialoga 2025: Una Conversación Estratégica Sobre Ciudad, Vivienda e Inversión

    Una reflexión gremial sobre infraestructura, financiamiento, planificación urbana y el rol del sector ante el nuevo ciclo de crecimiento inmobiliario. La CAPADEI convocó el pasado 19 de noviembre a sus miembros en el Hotel La Misión para una nueva edición de “CAPADEI Dialoga 2025”, un espacio de conversación interna que busca algo más que un simple balance de coyuntura: definir en conjunto cuáles serán los ejes de trabajo del gremio en un contexto donde el sector inmobiliario ha sido exitoso, pero opera sobre una base frágil en términos de infraestructura, financiamiento y políticas públicas. Además de su rol institucional, la CAPADEI es hoy un espacio que articula a un conjunto amplio y diverso de actores del desarrollo inmobiliario paraguayo. Entre sus miembros se encuentran empresas consolidadas que representan distintas escalas, enfoques y trayectorias dentro del sector: AGB, Codas Vuyk, Blok SRL, Constructora Gómez Núñez S.A., Inmobiliaria del Este S.A., Arq. Gustavo Masi Constructora S.A., Itasã, Romanach & Mercado Arquitectos, Miaterra, Delgado Arquitectos, GONU Desarrolladores Inmobiliarios, Tierra Alta, Blue Tower Ventures, Paraguay Development, Grupo Barcelona, Petra Urbana, Gómez Abente, Eminent, Fortaleza, Escala Desarrollos, San Gerardo Inmobiliaria S.A., Acostruir, CCI, Salum & Wenz, Creo Inmuebles, Urban Domus, EYDISA Desarrollos Inmobiliarios, AZ Inversiones, Insignia, Aquino+, Genus, Vivabien, Raíces Real Estate, Altamira Group, Matrisa Desarrollos, Habitalis, Urbanica Bienes Raíces, Altius Group Paraguay, y ZUBA, conformando un ecosistema empresarial que abarca desde desarrolladoras de gran escala hasta firmas especializadas en arquitectura y la construcción. Este conjunto diverso es parte del valor diferencial del gremio: la capacidad de reunir miradas distintas bajo una agenda común, fortaleciendo la representatividad del sector en la conversación pública. Uno de los grandes objetivos que se perfila para el próximo año es robustecer a la CAPADEI como un actor de referencia en la construcción de un entorno más seguro y confiable para la creciente ola de inversión y migración extranjera que hoy impacta sobre el mercado inmobiliario. Paraguay se ha convertido en un destino atractivo tanto para inversores como para familias que deciden radicarse y emprender en el país, y el gremio entiende que ese flujo no debe verse solo como una oportunidad comercial coyuntural, sino como un fenómeno estructural que puede redefinir la economía urbana y el tejido social. La hoja de ruta del gremio contempla trabajar en estándares de calidad, mecanismos de transparencia y posibles sellos o certificaciones que permitan distinguir a desarrolladores con prácticas serias y sostenibles, de modo que el inversor, local o extranjero, perciba al mercado formal como un espacio ordenado, predecible y alineado a buenas prácticas. El objetivo no es únicamente proteger capitales, sino cuidar la reputación del sector y del país como destino de inversión inmobiliaria. La agenda del gremio para el próximo año también incorpora de manera central la discusión sobre infraestructura y planificación urbana. CAPADEI entiende que el éxito del desarrollo inmobiliario de los últimos años se ha construido muchas veces “a pesar” de la infraestructura existente y no “gracias” a ella. La Cámara aspira a pasar de la mera constatación de carencias, energía insuficiente para nuevos proyectos, sistemas de desagüe y cloacas al límite, calles deterioradas, falta de soluciones de transporte, centro histórico degradado, a la formulación de propuestas concretas de intervención. Entre sus objetivos se encuentra impulsar modelos de revitalización de áreas, promover esquemas de densificación responsable y colaborar en el diseño de criterios técnicos para futuras ordenanzas que eviten decisiones tributarias o normativas desconectadas de la lógica del desarrollo urbano sostenible. La visión de fondo es clara: sin infraestructura y planificación, el crecimiento inmobiliario pierde sustentabilidad y limita su capacidad de seguir generando bienestar y valor económico. En materia de financiamiento, CAPADEI se propone reforzar su papel de articulador entre el sector privado y las instituciones públicas y financieras. La Cámara no parte de la premisa de que “no hay crédito”, sino de que los modelos actuales no están logrando el alcance y la escala necesarios para transformar el acceso a la vivienda y dinamizar la demanda interna. La dirección para 2026 incluye impulsar mesas de trabajo efectivas con el Ministerio de Vivienda, la AFD, el sistema bancario y otros organismos, con el fin de rediseñar instrumentos de crédito, revisar techos, plazos y esquemas de garantía, y explorar soluciones como estructuras de financiamiento más flexibles, mecanismos de recuperación de unidades y modelos inspirados en experiencias internacionales exitosas. La meta es contribuir a un ecosistema donde desarrolladores, bancos y Estado compartan una visión común sobre cómo escalar el financiamiento de la vivienda y del desarrollo inmobiliario sin trasladar riesgos desmedidos a ninguna de las partes. CAPADEI también visualiza como prioritario fortalecer la coordinación intergremial y la capacidad de incidencia conjunta en la política pública. Para el próximo año, la Cámara busca avanzar hacia una mayor articulación con otros actores corporativos del sector construcción, banca, proveedores y servicios relacionados. La intención es que las grandes discusiones, infraestructura urbana, crédito a la vivienda, incentivos a la formalidad, regulación de la construcción, protección del inversor y el consumidor final, se aborden desde una agenda compartida y no desde posiciones aisladas. La unión de gremios, desde esta perspectiva, no se concibe como un frente político partidario, sino como una plataforma técnica y sectorial capaz de proponer soluciones, cuestionar modelos ineficientes y acompañar al Estado en el diseño de políticas más alineadas con la realidad del mercado y las necesidades de las ciudades. El encuentro cerró con una reflexión sobre el rol del sector en la economía y en la sociedad paraguaya. El desarrollo inmobiliario no solo ha generado edificios y nuevos barrios; también ha impulsado cadenas de valor completas, fortaleciendo proveedores, incorporando nuevos materiales, creando empleo calificado y contribuyendo a modernizar la imagen urbana del país. Sin embargo, ese éxito viene acompañado de una responsabilidad: no basta con seguir construyendo contra viento y marea; es necesario incidir en la calidad de la ciudad, en la infraestructura que la sostiene, en la formalización del mercado y en la protección del ahorrista que apuesta por el ladrillo. “CAPADEI Dialoga 2025” dejó claro que el gremio no desconoce los desafíos, y que el gran reto para el próximo año será transformar este diagnóstico compartido en una hoja de ruta concreta, con menos dispersión, más información, mayor coordinación y propuestas sólidas que puedan ser llevadas, en conjunto, a las autoridades y a la sociedad.

  • Asunción 500 Años: El Nuevo Ciclo de Transformación Integral del Centro Histórico Avanza con Obras, Lineamientos Técnicos y una Agenda Coordinada Hacia 2037

    Una visión urbana articulada entre instituciones, criterios técnicos y acciones culturales marca el inicio de la mayor recuperación histórica y patrimonial de Asunción en décadas. La Comisión Nacional “Asunción 500 Años” celebró su V Sesión de Coordinación General con una hoja de ruta cada vez más definida para el legado urbano, histórico y cultural que Paraguay entregará a su ciudadanía en 2037. En esta instancia, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), la Municipalidad de Asunción, la Oficina de la Primera Dama (OPD) y organismos multilaterales presentaron un avance conjunto de obras, lineamientos técnicos y proyectos que buscan transformar estructuralmente el Centro Histórico y preparar a la capital para su quinto centenario. La Comisión, liderada por la Primera Dama de la Nación, Leticia Ocampos, se ha consolidado como el principal espacio institucional donde convergen las políticas públicas, los criterios técnicos y las iniciativas multisectoriales que orientan el futuro del casco histórico. Este esfuerzo plantea un cambio profundo respecto a las intervenciones aisladas del pasado: por primera vez se trabaja bajo una visión articulada, escalonada y con un enfoque integral que combina infraestructura urbana, restauración patrimonial, dinamización social y participación ciudadana, entendiendo que la revitalización del Centro Histórico debe ser tan física como cultural. Durante la sesión, el MOPC presentó el Subcomponente Centro Histórico de Asunción del Proyecto de Mejoramiento de la Resiliencia Urbana, junto con el lanzamiento oficial del nuevo Manual de Diseño Urbano para el Centro Histórico, considerado uno de los instrumentos técnicos más relevantes de los últimos años. Este manual no se limita a proponer mejoras estéticas: establece los estándares obligatorios que regirán todas las obras públicas y privadas en el área, con el objetivo de asegurar coherencia, continuidad urbana, accesibilidad universal y una identidad arquitectónica respetuosa del patrimonio. Sus definiciones abarcan tipologías de calles y veredas, materiales permitidos, esquinas y cruces peatonales, mobiliario urbano, infraestructura verde, drenaje sostenible y criterios paisajísticos, además de directrices estrictas para intervenciones sobre edificios patrimoniales y espacios de alto valor cívico. En paralelo, el MOPC anunció que el Centro Histórico recibirá una inversión inicial de USD 10,5 millones destinada a intervenir corredores estratégicos y espacios emblemáticos. El Corredor Cívico de Paraguayo Independiente, la Plaza Uruguaya, la Plaza Mayor y la Plaza de los Desaparecidos encabezarán las primeras obras, junto con la restauración de la Estación del Ferrocarril. Además, se priorizará una serie de edificios clave por su relevancia institucional y patrimonial: el Palacio de López, la Comandancia de la Policía Nacional, la Catedral Metropolitana, el Colegio La Providencia, el eje México–Mcal. Estigarribia y distintos nodos de conexión cívica. Esta etapa inicial sienta las bases de un corredor urbano de alta calidad, capaz de articular movilidad peatonal, uso público, actividades culturales y un entorno restaurado que incentive también la inversión privada. Para consolidar un diagnóstico completo, la Secretaría Nacional de Cultura, el MOPC, el MEF y la Municipalidad presentaron un inventario actualizado de obras culminadas, en ejecución y proyectadas, elaborado con apoyo de la OPD. El relevamiento incluye más de 40 edificios y espacios patrimoniales, una cifra inédita que demuestra la magnitud del proceso de actualización histórica en curso. Las obras ya culminadas evidencian un impulso sostenido de recuperación edilicia. La restauración integral del Palacio Alegre como sede del Ministerio de Economía y Finanzas, la revitalización del Edificio Staudt para albergar dependencias culturales de la SNC y la puesta en valor del Ueno Bank Palma se suman a intervenciones en la Casa Ardissone, el Palacete Netto, viviendas italianizantes, el Bar Nacional, edificaciones comerciales de 25 de Mayo, la vivienda histórica de Humaitá, los Talleres Cusmanich y áreas sensibles del Puerto de Asunción. Estas acciones, muchas financiadas mediante esquemas mixtos público–privados, marcan un precedente para la reactivación del casco histórico como espacio residencial, administrativo y cultural. A esas intervenciones ya finalizadas se suman más de quince obras actualmente en ejecución que consolidan un corredor patrimonial activo. Entre ellas destacan la conservación del Archivo Nacional de Asunción y la primera fase de mejoras en la Casa de la Independencia, impulsadas por la SNC. Avanza también la reconversión de los Galpones del Puerto para uso gastronómico y cultural, la restauración del Hotel Embajador, del Palacete Duarte y del edificio de la Cooperativa FFAA. El Eje Paraguayo Independiente y las Plazas de Armas están recibiendo intervenciones arqueológicas y de puesta en valor, mientras que el Parque Caballero se encuentra en fase de diseño ejecutivo. El Cine Victoria, aunque actualmente en pausa, forma parte del inventario estratégico y cuenta con protocolos técnicos definidos. En conjunto, estas obras reactivan la vida urbana en áreas históricas cuya renovación nunca había avanzado de manera tan simultánea y coordinada. El horizonte proyectado hacia 2025–2037 incluye un paquete de intervenciones que apunta a consolidar un Centro Histórico plenamente recuperado. La restauración de La Recova mediante el Programa Tekorendá–Itaipú, la rehabilitación del Palacio Patri, el Patio Norte del Teatro Municipal y los palacetes Heyn, Zanotti y Ligier figuran entre las prioridades. También se prevén intervenciones en CAPASA, la Casa de Serafina Dávalos, la Ex Cervecería y la Ex Yerbatera Segundo Ybarra, además de un proyecto de refuncionalización de la Comandancia de la Policía Nacional en un museo cívico que devuelva a la ciudadanía uno de los edificios más simbólicos de la historia contemporánea del país. La restauración de la Estación del Ferrocarril avanza bajo estudios técnicos definidos, mientras que el MOPC e Itaipú proyectan la recuperación integral de la Catedral Metropolitana, una obra de alto impacto para el corazón espiritual y arquitectónico de la ciudad. Muchos de estos proyectos ya cuentan con dictámenes técnicos consolidados y se encuentran en la etapa crítica de búsqueda de financiamiento. Un aspecto central de la estrategia es el componente social y cultural impulsado desde la Oficina de la Primera Dama. Bajo el liderazgo de Leticia Ocampos, iniciativas como la Feria Palmear han reactivado la calle Palma e incentivado nuevas inversiones privadas en restauración, mostrando que la recuperación del Centro Histórico no puede limitarse a obras de infraestructura. La agenda complementa el trabajo físico con acciones de dinamización comunitaria, entre ellas Palma Brilla y Navidad Florece en Paraguay, que han devuelto la vida familiar y la apropiación ciudadana a espacios del microcentro. La OPD también impulsa circuitos culturales históricos como Loma San Jerónimo, la Casa de la Independencia y el Panteón de los Héroes, además de acompañar inventarios, ordenamiento y puesta en valor de edificios emblemáticos como el Palacio de López. Esta dimensión social resulta clave para que la restauración urbana trascienda la arquitectura y se convierta en un proceso de reconstrucción del lazo entre comunidad, identidad y espacio público. Con todas estas acciones, la transformación del Centro Histórico comienza a tomar forma como uno de los proyectos urbanos más ambiciosos en la historia reciente de Asunción. La coordinación entre instituciones, el rigor técnico del nuevo Manual de Diseño Urbano, la inversión inicial ya aprobada, la magnitud del inventario patrimonial y la articulación de obras físicas con actividades culturales muestran un cambio estructural en la manera de planificar la ciudad. Hacia 2037, la capital paraguaya podría recuperar no solo sus edificios históricos, sino su vocación original como centro cívico, cultural, turístico y de encuentro ciudadano. Lo que está en marcha no es únicamente un conjunto de obras: es la construcción de un legado.

  • CRESIA del Grupo Codas Vuyk da Inicio a la Construcción de Vivo Los Naranjos, su Tercer Proyecto en Ciudad del Este

    Un nuevo desarrollo que consolida la evolución del Barrio Área 1 hacia una densificación ordenada, preservando su carácter residencial y respondiendo a las nuevas necesidades habitacionales de Ciudad del Este. El día de ayer, CRESIA, la desarrolladora inmobiliaria del Grupo Codas Vuyk, dio inicio oficial a la construcción de Vivo Los Naranjos, su tercer proyecto en Ciudad del Este. El acto simbólico de palada inicial reunió a directivos, aliados estratégicos y clientes, y marcó un hito en la expansión de la firma en el este del país, consolidando una estrategia que viene transformando la manera de habitar en la capital del Alto Paraná mediante proyectos residenciales de escala humana, diseño contemporáneo y calidad constructiva. La elección del Barrio Área 1 como nueva sede de crecimiento no es casual. Vivo Los Naranjos se ubica sobre las calles Los Naranjos y Los Guayabos, en uno de los corredores residenciales de mayor consolidación urbana de Ciudad del Este, un barrio tradicionalmente asociado a familias ligadas a Itaipú y caracterizado por casas amplias y una identidad residencial muy marcada. Con el paso del tiempo, esta zona comenzó a atravesar un proceso similar al que vivió Asunción hace más de una década: viviendas familiares de 1.000 a 3.000 m² cuyos propietarios enfrentan hoy un ciclo de vida distinto, con hijos que se independizan y necesidades habitacionales que migran hacia espacios más prácticos, eficientes y seguros. Esa transición demográfica y urbana abrió la puerta a nuevos productos residenciales de media y baja altura que permitan a las familias permanecer en su barrio, adaptándose a otra escala. Fue en ese contexto que CRESIA identificó dos lotes clave dentro del Área 1, enclaves estratégicos que permanecían vacíos dentro de un tejido consolidado, con servicios, clubes, cafeterías, restaurantes de bajo flujo y una atmósfera de tranquilidad poco común en las ciudades paraguayas. La respuesta de la desarrolladora fue inmediata: adquirir ambos terrenos y diseñar dos proyectos complementarios. El primero, Vivo Los Guayabos, registra una disponibilidad limitada de unidades, reflejando la fuerte absorción del mercado local. El segundo es el que hoy inicia su construcción: Vivo Los Naranjos, un edificio especialmente pensado para responder a las necesidades reales del barrio, de sus vecinos y de las nuevas generaciones que buscan mantenerse en la zona. El proyecto se concibe como una torre residencial de seis pisos que propone un producto orientado al consumidor final, compuesto mayoritariamente por unidades de dos y tres dormitorios en superficies que van de 80 a 150 m². Esta propuesta atiende dos perfiles de demanda muy claros: los hijos que desean independizarse dentro del barrio donde crecieron y para quienes adquirir una casa ya no es viable; y los padres que encuentran en el departamento una alternativa más funcional y fácil de mantener. La arquitectura prioriza la calidez, la funcionalidad y un diseño contemporáneo que integra luz natural, espacios bien proporcionados y ambientes pensados para la vida diaria. Un componente distintivo del proyecto es su zócalo comercial con tres locales destinados a servicios esenciales del día a día, como una cafetería, una farmacia u otras propuestas de cercanía que complementen al barrio sin generar un flujo comercial invasivo. Esta integración permite reforzar el carácter residencial del entorno, al tiempo que aporta comodidad y valor agregado a los residentes. Vivo Los Naranjos incorpora una gama completa de amenities diseñadas para acompañar rutinas de descanso, conexión y vida social. La torre contará con piscina con deck, gimnasio equipado, quincho con parrilleros, living exterior bajo pérgola, sanitarios y duchas en áreas comunes, y un espacio de juegos para niños. Cada uno de estos componentes se integra a un lenguaje arquitectónico que busca priorizar el bienestar y la calidad de vida de las familias. En términos constructivos, la obra tendrá una duración estimada de 30 meses. Los precios oscilan entre USD 100.000 y 180.000, no por un posicionamiento de lujo, sino por la amplitud de las unidades y la calidad de los materiales seleccionados. Como constructora del propio desarrollo, Codas Vuyk prioriza materiales nobles, soluciones de bajo mantenimiento y terminaciones que prolongan la vida útil de la obra, manteniendo estándares de durabilidad que caracterizan a la firma. Gonzalo Codas, Director de Codas Vuyk y CRESIA El inicio de Vivo Los Naranjos confirma el dinamismo del modelo de CRESIA en Ciudad del Este, donde ya registra importantes resultados comerciales. Vivo Los Guayabos supera el 90% de unidades vendidas y Paseo Boquerón ya comercializó más del 75%, indicadores que refuerzan la solidez del polo residencial en crecimiento y validan una estrategia basada en identificar necesidades reales y proponer productos coherentes con la vocación de cada barrio. Con más de 350.000 m² desarrollados en Asunción, Ciudad del Este y Encarnación, CRESIA forma parte del Grupo Codas Vuyk, que acumula más de 47 años de experiencia en innovación, diseño y construcción. Esta trayectoria se integra ahora con la participación de Pridelta Capital S.A. en la creación del emprendimiento, una asociación que combina la visión financiera y estratégica del fondo con la capacidad técnica y constructiva del grupo. Además de integrar el proyecto como socio, Codas Vuyk asumirá la construcción del edificio, garantizando los estándares de calidad que han definido su presencia en el mercado paraguayo. Vivo Los Naranjos representa así algo más que un nuevo edificio: es una pieza dentro de una visión urbana más amplia, que impulsa la evolución de Ciudad del Este hacia modelos de densificación equilibrada, crecimiento ordenado y desarrollo de nuevos polos de vida residencial. CRESIA y sus socios apuestan a un crecimiento vertical que no solo aporta infraestructura, sino también un cambio social y urbano: personas que permanecen en sus barrios, familias que encuentran alternativas contemporáneas y proyectos capaces de materializar esa transformación. Para más información, complete el siguiente formulario y la desarrolladora se pondrá en contacto con usted:

  • Aquabrava Celebra la Inauguración de su Laguna con Olas Artificiales

    En la ciudad de Altos, Raíces Real Estate presentó un desarrollo que combina tecnología, sustentabilidad y diseño de vanguardia: una comunidad planificada de 65 hectáreas, playas de arena blanca, infraestructura verde y la primera laguna cristalina con olas del país, marcando un antes y un después en la evolución de los barrios cerrados. El pasado sábado 16 de noviembre, Raíces Real Estate celebró en Altos la inauguración de la primera laguna con olas artificiales del Paraguay dentro de un barrio cerrado. El acontecimiento, compartido junto a propietarios y colaboradores, no fue solo la apertura de una nueva amenidad, sino la consolidación de un concepto residencial que combina tecnología, sustentabilidad y estilo de vida en torno al agua, y que eleva una vez más la vara del desarrollo inmobiliario en la zona de Altos y San Bernardino. Desarrollar un segundo barrio cerrado de estas características en el eje Altos–San Bernardino implica, por un lado, consolidar esta área como destino residencial y recreativo, y por otro, profundizar la apuesta de Raíces por seguir elevando el estándar de los desarrollos suburbanos en Paraguay. Aquabrava se suma a Aquavillage, otro proyecto emblemático de la compañía, como parte de una estrategia de largo plazo que combina inversión en infraestructura, innovación en diseño y lectura anticipada de las preferencias de un público que busca seguridad, naturaleza y amenities de alto nivel en un mismo lugar. El proyecto supone también un salto cualitativo para la propia desarrolladora en términos de tecnología aplicada a sus barrios, desde el diseño topográfico hasta la implementación de soluciones avanzadas de infraestructura. Jorge, Yolanda, Ernesto y Aníbal Figueredo, miembros del directorio y propietarios de Raíces Real Estate, junto a su madre. Ubicado sobre la ruta San Bernardino–Altos, a solo 3 kilómetros de Aquavillage, Aquabrava se desarrolla sobre 65 hectáreas que integran 463 lotes residenciales, nueve macrolotes y dos edificios de departamentos. Se trata de una comunidad planificada, concebida para funcionar como un ecosistema residencial completo, que articula áreas de vivienda, espacios recreativos, infraestructura deportiva y una relación directa con la naturaleza. La propuesta se apoya en una combinación de planificación urbana cuidadosa, estándares de seguridad propios de un barrio cerrado de alta gama y una localización estratégica que mantiene una conexión fácil tanto con la capital como con otras ciudades del país. El corazón del proyecto es su gran espejo de agua, rodeado de playas de arena blanca que superan los 9.000 m² y se extienden casi en 360 grados alrededor de la laguna. A su alrededor se despliegan vegetación nativa, áreas deportivas de alto nivel, Club House, Wet Bar, gimnasio y canchas de tenis, pádel, fútbol y usos múltiples. El resultado es un barrio que combina confort, seguridad y servicios con una sensación permanente de recreo: un lugar en el que el fin de semana, las vacaciones y el día a día se confunden en una misma experiencia de disfrute. Vivir con el “feeling del mar” en Altos deja de ser una metáfora y se convierte en una posibilidad concreta anclada en la tecnología y en el diseño. Para llevar este concepto un paso más allá, Raíces apostó por incorporar un diferencial único en el mercado paraguayo: la construcción de una laguna cristalina con tecnología de olas artificiales Wavetech. Esta amenidad, inédita en el país dentro de un barrio cerrado, marca un antes y un después en el sector inmobiliario nacional. El sistema integra turbinas de última generación importadas desde España, con montaje técnico realizado por especialistas de Brasil, asegurando la calidad y estabilidad del funcionamiento. A ello se suma un diseño paisajístico desarrollado junto a referentes regionales, que recrea ambientes rocosos y elementos naturales inspirados en la esencia del mar. El cuidado puesto en la laguna se replica en el diseño global del barrio. Todo el urbanismo de Aquabrava fue desarrollado por un estudio arquitectónico europeo, que trabajó sobre una topografía con más de 40 metros de diferencia entre la zona más alta y la más baja del terreno. Esta condición exigió un abordaje técnico sofisticado, especialmente en lo referente a sistemas pluviales. El barrio incorpora una infraestructura de gestión de aguas de lluvia que captura y canaliza los caudales superficiales hacia un cañadón natural, donde convergen dos laderas que forman un cauce que permanece seco durante parte del año. Desde allí, el agua es conducida a un reservorio ubicado en la parte baja, sometida a un tratamiento y posteriormente reutilizada para el riego de las áreas verdes. De esta manera, el proyecto cierra un ciclo hídrico eficiente, alineado con los principios de sostenibilidad que lo inspiran. Esta infraestructura verde se complementa con una visión de paisajismo que va más allá de lo ornamental. Raíces ha incorporado un vivero dentro del barrio llamado Garden Market para que las plantas se aclimaten al tipo de suelo y clima antes de ser implantadas, lo que incrementa la resiliencia del paisaje y facilita el mantenimiento en el largo plazo. En Aquabrava se puso especial énfasis en la conservación de especies autóctonas, identificando incluso algunas en riesgo de extinción que hoy están bajo tratamiento específico para fomentar su reproducción. El diseño urbanístico incorpora también un enfoque contemporáneo sobre movilidad interna y calidad del espacio público. Algunas calles fueron pensadas como vías más angostas y de sentido único, con trazados curvos que contribuyen a reducir la velocidad de los vehículos y a priorizar la seguridad. A ello se suma una red de senderos peatonales que recorre el barrio y conecta distintas áreas, invitando a caminar y a vivir el espacio abierto como una extensión cotidiana del hogar. En paralelo a la escala de lotes, Aquabrava incorpora tipologías multifamiliares que amplían el espectro de público. Frente a la laguna con olas se ubicarán los edificios residenciales MAUI , concebidos como una propuesta que combina practicidad, ubicación preferencial y experiencia de resort. La torre MAUI contará con cinco niveles y 30 departamentos en total, seis por planta: 20 unidades de tres dormitorios y 10 unidades de dos dormitorios. Estos departamentos están pensados para un usuario que privilegia la comodidad y seguridad de vivir en un edificio, pero no quiere resignar el acceso directo a todas las amenidades de un barrio cerrado de alto estándar. Las unidades cuentan con vistas privilegiadas a la laguna, convirtiendo el paisaje acuático en parte cotidiana de la vida doméstica. La comercialización de MAUI ya se encuentra en marcha y se proyecta el inicio de obra para el próximo año, integrando así una nueva capa de densidad y variedad al masterplan general del barrio. En materia de sustentabilidad, Aquabrava se posiciona como el primer barrio cerrado del país en aspirar a la certificación LEED, un reconocimiento internacional que evalúa proyectos bajo estándares estrictos de construcción sostenible, eficiencia en el uso de recursos e infraestructura verde. Mientras en Asunción la certificación LEED se ha asociado mayormente a edificios corporativos o residenciales en altura, Aquabrava busca extender ese enfoque a la escala de un barrio cerrado. La certificación mide el impacto social y medioambiental del desarrollo, la optimización de recursos energéticos e hídricos y la calidad del entorno construido. Este logro no solo marca un hito para el Paraguay, sino que se ubica entre las primeras urbanizaciones de este tipo en Latinoamérica en alcanzar dicha distinción, posicionando al mercado local en el mapa global de la arquitectura sostenible. Aquabrava es hoy uno de los desarrollos más exitosos de Raíces, con uno de los ritmos de ventas más acelerados de la compañía: alrededor del 70 % del barrio ya se encuentra vendido, lo que lo posiciona entre los mejores barrios en términos de absorción del mercado. Esta dinámica se explica, en parte, por la experiencia previa de muchos clientes en Aqua Village y por la madurez que ha alcanzado el segmento de segunda vivienda en San Bernardino y Altos. El mercado reconoce el valor de contar con una casa en un barrio cerrado que brinda seguridad, gestión profesional y un conjunto de amenities que, fuera de un desarrollo de este tipo, requerirían pertenecer a un club o asumir inversiones individuales mucho mayores. A esto se suma la creciente relevancia que las generaciones más jóvenes otorgan a la sustentabilidad, lo que hace que la propuesta de Aquabrava, con su enfoque ambiental y su infraestructura verde, resulte especialmente atractiva. Aunque históricamente San Bernardino y Altos se asociaron a la segunda vivienda o a la residencia de extranjeros, Aquabrava comienza a reflejar una nueva tendencia: cada vez más familias paraguayas consideran esta zona como un destino posible de primera vivienda. La combinación de naturaleza, seguridad, buena accesibilidad y servicios consolida al área como una alternativa real frente a la ciudad consolidada, con un estilo de vida diferente pero conectado. La magnitud y la sofisticación de Aquabrava están respaldadas por la trayectoria de Raíces Real Estate. La empresa se ha consolidado como una de las principales referencias del sector inmobiliario en Paraguay, con más de 30.000 clientes, 32 millones de metros cuadrados desarrollados y 280 proyectos en 60 municipios. Dentro de ese universo, los barrios cerrados de gran escala constituyen una especialidad: la compañía ha lanzado 18 barrios de este tipo, que abarcan en conjunto unas 10.000.000 de metros cuadrados y están proyectados para albergar a más de 5.000 familias. Su trabajo se sustenta en valores declarados de honradez, constancia y transparencia, y en la ética y la innovación como pilares de gestión. En este contexto, Aquabrava se presenta como una síntesis de múltiples capas de innovación: la laguna con olas artificiales como ícono tecnológico y recreativo; la infraestructura hídrica de reutilización de aguas pluviales como modelo de gestión responsable; el cuidado de la flora nativa y la incorporación de viveros como apuesta por la biodiversidad y la producción local; un diseño urbanístico que prioriza la escala humana, la movilidad activa y la seguridad; y una estrategia residencial que combina lotes, departamentos y servicios de hotelería para crear un destino completo. No se trata solo de un nuevo barrio cerrado, sino de un caso testigo de hacia dónde pueden evolucionar los desarrollos inmobiliarios paraguayos. Aquabrava marca así una nueva dimensión del vivir bien en Paraguay. Es un proyecto que, por su escala, su nivel de detalle y la ambición de sus objetivos, se convierte en un orgullo para el mercado local y en un ejemplo concreto del camino que pueden seguir los futuros desarrollos, no solo en el segmento de barrios cerrados, sino en todo el ecosistema inmobiliario del país. Si desea conocer más detalles o analizar oportunidades vinculadas a este desarrollo, complete el siguiente formulario y el desarrollador se pondrá en contacto:

  • CIVIS y Mont Rouge Celebran la Inauguración de Jardinia, un Desarrollo Integrado al Crecimiento Metropolitano

    Un desarrollo contemporáneo que combina arquitectura de calidad, eficiencia espacial y una ubicación estratégica en una de las zonas de mayor crecimiento del área metropolitana. Hugo Campercholi y Kevin Bendlin CIVIS Soluciones Inmobiliarias y Mont Rouge celebraron la inauguración de Jardinia, un edificio residencial ubicado en el dinámico eje Luque – Campo Grande, en un evento que contó con la presencia de los directores de ambas firmas, Hugo Camperchioli y Kevin Bendlin. La apertura marca un nuevo paso en la consolidación del crecimiento urbano de la zona, donde proyectos contemporáneos comienzan a definir un tejido residencial joven, accesible y alineado con la demanda de quienes buscan proximidad a Asunción sin renunciar a la tranquilidad del entorno. Jardinia se presenta como una propuesta residencial contemporánea que articula arquitectura de calidad, diseño moderno y una ubicación estratégica fuertemente conectada con los principales polos corporativos, comerciales y educativos del área metropolitana. Su localización permite a los residentes vivir en un entorno calmado, con calles de menor tránsito y un ambiente barrial más sereno, pero con accesos ágiles hacia zonas de alta actividad como Aviadores del Chaco, Ñu Guasu o el eje Santa Teresa, donde la movilidad, el trabajo y los servicios se concentran de manera creciente. Este equilibrio entre cercanía y calma define una de las principales fortalezas del proyecto, que encuentra en Campo Grande un punto de madurez urbana particularmente atractivo para nuevos desarrollos. El edificio, con más de 3.725 m² construidos, ofrece 54 unidades distribuidas entre monoambientes, departamentos de 1 dormitorio y unidades de 2 habitaciones. Las tipologías fueron concebidas para maximizar funcionalidad y confort, con plantas eficientes que privilegian la entrada de luz natural, ventilación cruzada en las unidades que lo permiten y soluciones de diseño orientadas a optimizar cada metro cuadrado. Este tipo de distribución responde a una tendencia creciente en el mercado: productos compactos pero bien resueltos, capaces de ofrecer versatilidad tanto para residentes permanentes como para quienes buscan alternativas de inversión con renta inmediata y costos de mantenimiento competitivos. El proyecto incorpora una selección de amenities pensados para elevar la experiencia diaria a partir de una mirada contemporánea sobre la vida urbana. La propuesta incluye una piscina panorámica con solárium, un quincho climatizado con parrilla automatizada, gimnasio equipado, sauna, salón de entretenimiento, área de niños, espacio pet-friendly, y una lavandería común con zona de tendederos, además de un esquema de seguridad 24 horas. Esta combinación permite que las áreas comunes no solo funcionen como servicios complementarios, sino como extensiones naturales de la vida dentro del edificio, respondiendo a las nuevas necesidades de flexibilidad residencial, bienestar y disfrute cotidiano. La calidad constructiva de Jardinia se ve reforzada por la participación de Codas Vuyk, una de las constructoras de mayor trayectoria en el país, con más de cuatro décadas de experiencia y un sello técnico reconocido por su durabilidad, prolijidad y rigurosidad estructural. La empresa destaca por un enfoque centrado en entregar obras que mejoran la calidad de vida y otorgan seguridad y confianza a los propietarios, valores que se han convertido en su identidad distintiva en el mercado. El equipamiento interior estuvo a cargo de Better Space, firma especializada en mobiliario inteligente que ha montado más de 250 cocinas y 550 placares en distintos proyectos. Su propuesta de smart furniture acompaña la tendencia hacia espacios funcionales y adaptados a la vida contemporánea, especialmente relevante en unidades compactas. A su vez, Networkers fue responsable de la domótica, redes y sistemas de seguridad, aportando soluciones tecnológicas que consolidan la experiencia moderna que busca ofrecer Jardinia. La fiscalización técnica fue conducida por FiscaPro, asegurando estándares de transparencia y control de calidad desde el inicio hasta la entrega del proyecto. La inauguración de Jardinia se inscribe en un momento de expansión sostenida para CIVIS Soluciones Inmobiliarias, que cierra el año con 13 proyectos en su portafolio: 7 entregados y 6 en etapa de construcción, además de una agenda activa para 2026 que incluye lanzamientos de nuevas líneas y la ampliación de su presencia en ciudades como Ciudad del Este y Encarnación. En los últimos 18 meses, la empresa ha impulsado proyectos emblemáticos como Civis X, Civis XI y Aether, todos con una absorción destacada en el mercado, lo que demuestra un entendimiento claro del público objetivo y una estrategia de producto coherente con la evolución del segmento medio y medio-alto. Jardinia representa, en este contexto, un hito importante tanto para CIVIS como para Mont Rouge. Se trata de una obra que sintetiza la visión de ambas firmas: desarrollos modernos, accesibles, bien ubicados y alineados con nuevas formas de vivir la ciudad, con un enfoque en la eficiencia espacial, la calidad constructiva y una propuesta de valor que combina practicidad con bienestar. En un mercado que continúa expandiéndose hacia nuevas centralidades y que exige productos cada vez más competitivos, Jardinia se posiciona como una alternativa atractiva para residentes urbanos que buscan equilibrio, y para inversores que identifican en estas zonas un potencial de crecimiento sostenido.

  • La Inteligencia Artificial Redefine el Rumbo del Mercado Inmobiliario Global y Abre Nuevas Oportunidades para la Eficiencia Operativa

    Cómo la automatización, el análisis predictivo y la optimización operativa impulsada por IA están redefiniendo procesos, costos y experiencias en el real estate. La irrupción de la inteligencia artificial en la industria inmobiliaria está dejando de ser un ejercicio de futurología para convertirse en una transformación estructural que redefine cómo se venden, administran y operan los activos en los principales mercados del mundo. En un sector históricamente marcado por procesos manuales, estructuras de costos rígidas y una dependencia casi absoluta de la presencia humana, la integración de herramientas de IA ya comienza a mostrar un cambio profundo en la forma en que las empresas gestionan sus operaciones y en cómo los usuarios interactúan con los espacios que habitan y consumen. Las aplicaciones no son marginales ni superficiales. Desde sofisticados asistentes virtuales capaces de realizar tours guiados y asesorar a potenciales compradores o inquilinos, hasta hoteles que experimentan con humanoides en sus recepciones, la automatización está ganando terreno en áreas que antes requerían una fuerte presencia física. En los mercados más avanzados, la IA se está convirtiendo en el eje de soluciones que permiten gestionar edificios de forma más eficiente, atendiendo a los usuarios solo cuando realmente necesitan asistencia, eliminando la necesidad de mantener equipos completos en horarios fijos y reduciendo costos de operación sin sacrificar calidad de servicio. Este cambio no solo es cultural y operativo: también es económico. Un análisis de Morgan Stanley Research, basado en 162 empresas del sector REIT y real estate comercial con un total combinado de USD 92.000 millones en costos laborales y más de 525.000 empleados, concluyó que el impacto potencial de estas tecnologías podría traducirse en hasta USD 34.000 millones en ganancias de eficiencia operativa para 2030. Según el estudio, cerca del 37% de las tareas realizadas hoy en el sector pueden ser automatizadas, especialmente en áreas como gestión, actividades comerciales, soporte administrativo, instalación y mantenimiento. Este porcentaje no implica solo una reducción en la carga de trabajo humano, sino una reorganización completa de cómo se distribuyen los roles en la industria. La visión es compartida por especialistas del ámbito financiero. Ronald Kamdem, Head of U.S. REITs and Commercial Real Estate Research en Morgan Stanley, sostiene que las oportunidades más inmediatas se concentran en la eficiencia operativa, impulsada por el ahorro en costos laborales durante los próximos tres a cinco años. La automatización no busca reemplazar la esencia del sector, sino liberar recursos para que las empresas puedan enfocarse en funciones más estratégicas, acelerar los tiempos de respuesta y mejorar la experiencia de los clientes en todos los niveles. Algunas organizaciones ya están demostrando los efectos de esta transición. En el segmento residencial, una compañía reportó haber reducido su plantilla de empleados de tiempo completo en un 15% desde 2021, registrando al mismo tiempo un aumento en productividad y una mejora significativa tanto en la satisfacción interna como en la de sus clientes, incluso con menos personal físico en sitio. La paradoja que emerge es que, en muchos casos, la reducción de presencia humana viene acompañada de una percepción de mayor eficiencia y calidad de servicio, porque la automatización permite atender necesidades específicas de manera más rápida, precisa y disponible las 24 horas. En Paraguay, la adopción masiva de herramientas de IA en el sector inmobiliario aún se encuentra en etapas tempranas. El mercado local, marcado por costos operativos crecientes y una demanda cada vez más exigente, podría beneficiarse especialmente de estas tecnologías en áreas como gestión comercial, mantenimiento preventivo, eficiencia energética y atención al cliente. Los desarrolladores y comercializadoras que logren incorporar estas soluciones primero no solo obtendrán ventajas competitivas en productividad, sino que también podrán ofrecer experiencias más consistentes y transparentes, posicionándose mejor ante un consumidor que valora agilidad, información confiable y procesos simplificados. En un país donde la digitalización del real estate avanza con rapidez, impulsada por proyectos más complejos, fondos de inversión y una creciente profesionalización del rubro, la IA se perfila como un elemento clave para sostener el crecimiento del mercado en los próximos años. Sin embargo, el impacto de la IA no se limita al componente humano. También está redefiniendo las estructuras operativas de los edificios y, en consecuencia, los costos de infraestructura. Sistemas inteligentes capaces de optimizar calefacción, ventilación y aire acondicionado; plataformas que gestionan el consumo energético con apoyo de energía solar; y herramientas que monitorean riesgos asociados al flujo de caja, al clima, a la normativa y a la seguridad ya forman parte del arsenal tecnológico de empresas inmobiliarias en mercados con mayor adopción. La IA se está consolidando como una herramienta esencial para anticipar escenarios, reducir gastos y generar una gestión más sostenible y resiliente de los activos. Pero no todas las áreas del real estate capturan los beneficios con la misma intensidad. Según el análisis de Morgan Stanley, los sectores con mayor potencial de retorno por automatización son lodging y resorts, brokers y servicios que podrían experimentar mejoras superiores al 15% en su flujo operativo. En particular, los brokers y servicios muestran el mayor impacto proyectado, con un posible incremento del 34% en su flujo de caja gracias a la adopción de herramientas de IA generativa a gran escala. Este grupo se beneficiaría tanto por la reducción de costos como por la habilitación de nuevas oportunidades comerciales derivadas de una mayor productividad y de transacciones digitales potenciadas por IA. En un momento en que la industria inmobiliaria global enfrenta cambios acelerados por nuevas expectativas de los usuarios, presiones económicas y la necesidad de gestionar activos de manera más eficiente, la inteligencia artificial se posiciona como el factor dominante de la próxima década. A medida que estas tecnologías continúen expandiéndose y madurando, los mercados inmobiliarios, tanto desarrollados como emergentes, estarán obligados a repensar no solo cómo operan sus empresas, sino cómo diseñan, construyen y habitan los espacios del futuro. La relación entre automatización, productividad y experiencia del usuario será, cada vez más, el eje central de competitividad en el real estate mundial.

  • Un Nuevo Marco Para la Iniciativa Privada: Oportunidades para Desarrolladores y Proyectos de Infraestructura en Paraguay

    El decreto incorpora incentivos específicos para los proponentes privados de proyectos de concesión. El objetivo es estimular la presentación de iniciativas estructuradas por el sector privado, reconociendo su aporte en la generación de soluciones de infraestructura y consolidando un marco de cooperación estable entre el Estado y la inversión privada. El Gobierno Nacional promulgó el Decreto N.º 4925/2025, que actualiza el marco reglamentario de la Ley 1618/2000 “De Concesiones de Obras y Servicios Públicos”. Por primera vez en casi un cuarto de siglo, el régimen que regula la colaboración entre el Estado y el sector privado recibe una modernización profunda, pensada para facilitar la inversión, la innovación y la participación empresarial en obras públicas. El nuevo decreto, impulsado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y con dictamen favorable del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), redefine cómo se pueden estructurar, financiar y ejecutar proyectos de infraestructura bajo esquemas de concesión. El cambio más importante está en la figura del proponente privado, una modalidad que transforma la relación tradicional entre el Estado y el desarrollador. A partir de ahora, cualquier empresa o persona con capacidad técnica y financiera puede presentar una iniciativa privada para obras o servicios públicos ante el Estado, una Gobernación o una Municipalidad. Esto significa que un desarrollador inmobiliario ya no debe limitarse a construir dentro de los límites de su propiedad o esperar licitaciones estatales. Podrá, por ejemplo, proponer la ampliación de una avenida, la creación de un parque urbano, una terminal o la mejora de una red de infraestructura que potencie un área en crecimiento. Lo relevante es que el privado puede originar el proyecto, acompañarlo de estudios técnicos y financieros, y presentarlo como una propuesta integral que beneficie tanto al entorno urbano como a la economía. El decreto aclara que el proponente no está obligado a ejecutar las obras. Si la iniciativa es aceptada, se declara de interés público y pasa a licitación, pero el originador obtiene derechos preferenciales: el reembolso de los costos de los estudios, una bonificación del 3% al 10% en la evaluación de ofertas y un derecho de tanteo que le permite igualar la mejor propuesta dentro de ese margen. En la práctica, esto introduce al mercado local una figura común en los países con sistemas avanzados de infraestructura: la del estructurador de proyectos, capaz de convertir una idea técnica en una oportunidad de inversión. El decreto también amplía las formas de remuneración del concesionario. Hasta ahora, la mayoría de las concesiones dependían de tarifas directas al usuario, como peajes o cobros por servicio. El nuevo decreto habilita mecanismos alternativos de repago, como los pagos por disponibilidad, donde el Estado paga al privado un canon por mantener la infraestructura en condiciones óptimas, sin necesidad de cobrar al usuario final. Esto permite que un desarrollador o fondo pueda, por ejemplo, proponer la ampliación de una vía sin peaje, bajo un esquema donde el Estado remunera el mantenimiento, o bien combinar la obra con fuentes complementarias de ingreso, como concesiones comerciales, espacios de servicio o desarrollos inmobiliarios asociados. El enfoque es más amplio y pragmático: lo importante ya no es la tarifa, sino que el proyecto tenga una fuente de repago sostenible, sea directa o indirecta, que permita al privado recuperar su inversión sin comprometer la función pública de la infraestructura. Para asegurar transparencia, el decreto exige que toda iniciativa privada incluya estudios de ingeniería, económicos, financieros y ambientales a nivel de prefactibilidad, respaldados por una garantía equivalente al 1% del valor estimado del proyecto. El MOPC o la entidad concedente tiene 90 días para evaluar la propuesta y, de considerarla viable, declararla de interés público, con revisión económica por parte del MEF. Si la evaluación es favorable, el proyecto puede avanzar a la etapa de factibilidad, y posteriormente requerirá aprobación por decreto y ley, lo que le otorga un respaldo jurídico robusto y previsibilidad de largo plazo. Para el sector inmobiliario, el alcance del Decreto 4925/2025 va más allá de la obra pública. Introduce la posibilidad de que el desarrollador se convierta en un actor activo de la planificación territorial, planteando soluciones de infraestructura que acompañen sus propios proyectos o que generen valor en torno a ellos. Bajo este marco, un consorcio podría proponer un nuevo acceso vial, una costanera, un sistema de drenaje urbano o una intervención de espacio público que dinamice un distrito, estructurando el proyecto como una concesión con retorno medido en flujos, canon o aprovechamientos urbanísticos. La obra deja de ser solo un gasto público para transformarse en un instrumento de valorización urbana compartida, donde el Estado garantiza el interés general y el privado aporta visión, eficiencia y financiamiento. Más que un ajuste legal, el nuevo decreto representa un cambio cultural en la forma de pensar las ciudades y la infraestructura. Incorpora al desarrollador, al inversor y al gestor privado como parte del diseño de las soluciones públicas, con incentivos claros y reglas previsibles. Y al hacerlo, alinea a Paraguay con modelos de colaboración público-privada que ya demostraron su eficacia en América Latina, especialmente en Chile, Colombia y Perú. La oportunidad que se abre es evidente: la de pasar de un mercado inmobiliario centrado exclusivamente en el producto final, el edificio, el barrio, el lote, a uno capaz de participar en la infraestructura que lo hace posible. Para los desarrolladores inmobiliarios, este cambio abre la posibilidad de integrar la infraestructura al proceso de desarrollo urbano, generando proyectos con impacto territorial, valor agregado y coherencia con la planificación pública. En un contexto donde la expansión de las ciudades exige soluciones integradas y sostenibles, el nuevo decreto ofrece un instrumento estratégico para alinear inversión, desarrollo y política urbana bajo una misma visión de país.

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