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Mercado Forward: La Clave para Dar Previsibilidad Cambiaria a Desarrolladoras y Constructoras

  • Foto del escritor: Carlos E. Gimenez
    Carlos E. Gimenez
  • hace 29 minutos
  • 6 min de lectura

El contrato forward de divisas puede ayudar a desarrolladoras y constructoras a proteger el presupuesto, el flujo de caja y el margen de sus proyectos. La cobertura tiene un costo incorporado en el tipo de cambio pactado y también implica obligaciones que deben conocerse antes de contratarla.


Mercado Forward Paraguay

Un proyecto inmobiliario puede vender sus unidades en dólares, pagar salarios e impuestos en guaraníes, comprar ascensores o equipos de climatización en el exterior y, al mismo tiempo, mantener deudas en una moneda diferente a la de sus ingresos.


Ese cruce de monedas produce un riesgo que no siempre se refleja en el presupuesto inicial. Una variación del dólar entre la firma de un contrato y el momento de efectuar el pago puede encarecer los materiales, reducir la rentabilidad de la obra o generar una necesidad de caja no prevista.


El mercado forward de divisas ofrece una alternativa para administrar esa incertidumbre: permite acordar hoy el tipo de cambio que se aplicará a una compra o venta de moneda en una fecha futura.


¿Qué es un contrato forward?

Un forward de divisas es un acuerdo entre una empresa y una entidad financiera para comprar o vender una cantidad determinada de moneda extranjera, en una fecha futura y a un tipo de cambio fijado al momento de contratar.


Su función principal no es predecir cuánto valdrá el dólar, sino fijar anticipadamente el tipo de cambio aplicable a una obligación futura. Utilizado correctamente, es una cobertura: transforma un costo incierto en un importe conocido.


El Banco Central del Paraguay (BCP) explica que este instrumento permite elaborar presupuestos, cotizaciones y proyecciones de caja con menor exposición a la volatilidad cambiaria. También puede proteger los márgenes de empresas en las que una variación relativamente pequeña del dólar podría convertir una operación rentable en deficitaria.


¿Cómo funciona?

Una constructora que sabe que deberá pagar USD 500.000 por ascensores dentro de 90 días puede solicitar una cotización forward a un banco.

La operación normalmente comprende los siguientes pasos:

  1. La empresa identifica el monto, la moneda y la fecha de su obligación.

  2. El banco cotiza un tipo de cambio forward para ese plazo.

  3. Las partes firman el contrato y dejan establecidos el monto, la fecha, el precio y la modalidad de liquidación.

  4. Al vencimiento se cumple la operación al cambio pactado, independientemente de la cotización que tenga el dólar ese día.


Existen dos modalidades principales. En el delivery forward se intercambia la totalidad de las monedas: la empresa entrega guaraníes y recibe los dólares acordados, por ejemplo. En el non-delivery forward o NDF no se intercambia el capital completo, sino únicamente la diferencia entre el cambio pactado y el tipo de cambio de referencia definido en el contrato.


Cuando el monto, la fecha y el tipo de cambio de referencia coinciden con la obligación cubierta, la compensación busca neutralizar el efecto económico de la variación cambiaria. Si existen diferencias, la cobertura puede ser solamente parcial.


Para acceder al producto, los bancos suelen requerir la firma de un contrato marco y la aprobación de una línea de crédito. Las condiciones dependen de la entidad y del perfil del cliente.


¿Cómo puede utilizarlo el sector inmobiliario?

El forward puede cubrir diferentes descalces:

  • Una constructora con ingresos en guaraníes y una compra futura de equipos en dólares puede fijar anticipadamente el costo de esos dólares.

  • Una desarrolladora que cobrará cuotas de unidades en dólares, pero afrontará costos locales en guaraníes, puede vender anticipadamente parte de esos dólares a un cambio conocido.

  • Una empresa endeudada en dólares, cuyos ingresos se generan en guaraníes, puede cubrir las próximas cuotas de la deuda.

  • Una constructora que presenta una oferta a precio fijo puede proteger el costo cambiario de los componentes importados incluidos en su propuesta.


La cobertura permite conocer de antemano cuántos guaraníes serán necesarios para cumplir una obligación. Esto ayuda a preservar el margen, planificar necesidades de caja y reducir la cantidad de contingencias incorporadas al precio de una obra.


El BCP señala, además, que una gestión sistemática del riesgo cambiario puede mejorar el perfil financiero de una empresa. Esto podría favorecer su evaluación crediticia, aunque contratar un forward no garantiza por sí solo el acceso a un préstamo más barato.

¿Cuánto cuesta contratar un forward?

No existe un precio único para todas las empresas. En muchas operaciones no se cobra una prima inicial como ocurre con ciertos seguros u opciones financieras. El costo económico se encuentra principalmente incorporado en el tipo de cambio forward ofrecido por el banco.


Ese precio se forma a partir de varios componentes:


  • El tipo de cambio spot vigente.

  • La diferencia entre las tasas de interés en guaraníes y dólares.

  • El plazo de la operación.

  • El monto contratado.

  • La liquidez disponible en el mercado.

  • El margen comercial del banco.

  • El riesgo crediticio y las garantías del cliente.


El BCP publica diariamente una curva teórica basada en el diferencial de tasas entre moneda local y extranjera. Esta curva es una referencia indicativa y no constituye la cotización comercial que necesariamente recibirá una empresa.


En la curva teórica de no arbitraje visible en el sitio del BCP al 7 de septiembre de 2026, la referencia para 90 días era de G. 5.992,58 por dólar. Este valor no constituye una cotización bancaria ni un pronóstico sobre el precio futuro del dólar. Para ilustrar el cálculo, se lo compara con un tipo de cambio spot hipotético de G. 5.960 para una cobertura de USD 500.000.


  • Valor al cambio spot ilustrativo: G. 2.980 millones.

  • Valor fijado con el forward: G. 2.996,29 millones.

  • Diferencia incorporada: G. 16,29 millones, equivalente aproximadamente al 0,55% del monto en guaraníes.


Esta diferencia no debe interpretarse automáticamente como una comisión bancaria. Una parte responde al diferencial de tasas utilizado para formar el precio futuro. La cotización efectiva puede ser distinta porque el banco incorporará sus condiciones comerciales y crediticias.


¿Qué ocurre si el dólar sube o baja?

El forward congela el precio del dólar. En este ejemplo, la constructora sabe desde el comienzo que necesitará G. 2.996,29 millones para pagar USD 500.000 dentro de 90 días.Si al vencimiento el dólar sube a G. 6.200, la cobertura resulta favorable: sin forward habría necesitado G. 3.100 millones, mientras que con el contrato paga el importe previamente fijado y evita un sobrecosto de G. 103,71 millones.


Si el dólar baja a G. 5.800, ocurre lo contrario. Sin cobertura habría podido comprar los USD 500.000 por G. 2.900 millones, pero el contrato la obliga a respetar el precio acordado de G. 2.996,29 millones.


Por eso, el forward no garantiza el precio más conveniente ni impide que cambie todo el presupuesto. Permite fijar el componente cambiario del monto y del plazo efectivamente cubiertos. La empresa renuncia a beneficiarse de una eventual caída del dólar para protegerse frente a una posible suba.


Los costos que también deben consultarse

Además del cambio pactado, antes de contratar conviene preguntar:

  • Si existe una comisión adicional.

  • Qué línea de crédito o garantía exige el banco.

  • Cuánto de esa línea quedará inmovilizado por la operación.

  • Qué ocurre si el pago al proveedor se posterga.

  • Cuánto cuesta cancelar, modificar o extender el contrato.

  • Qué cotización se utilizará para liquidar un NDF.

  • Qué documentación debe presentar la empresa.

  • Cuál será el tratamiento contable y tributario.


La cancelación o modificación anticipada puede arrojar un valor de mercado positivo o negativo. Si el resultado es desfavorable para la empresa, el banco puede exigir su compensación inmediata o incorporarlo al precio de una nueva cobertura.


También existe un riesgo de descalce de fechas. Si el proveedor demora la entrega, pero el forward vence en la fecha originalmente prevista, la empresa puede verse obligada a recibir los dólares antes de necesitarlos o a renegociar la cobertura.


No siempre conviene cubrir el 100%

Antes de contratar, la empresa debe calcular su exposición cambiaria neta. Si una desarrolladora recibirá dólares por la venta de unidades y utilizará esos mismos dólares para pagar equipos importados, ya cuenta con una cobertura natural.


Cubrir nuevamente el monto completo podría generar una exposición innecesaria. Tampoco resulta prudente contratar un forward sobre ingresos todavía inciertos, porque el contrato seguirá siendo obligatorio aunque la venta prevista no se concrete.


Para proyectos con pagos escalonados, una alternativa es contratar coberturas parciales con distintos vencimientos. De esa manera, cada forward acompaña el cronograma de importaciones, cuotas de deuda o cobros confirmados.


Un mercado que crece, pero todavía tiene espacio para desarrollarse

El mercado forward paraguayo pasó de movilizar USD 277 millones en 2011 a aproximadamente USD 2.576 millones en 2025, un crecimiento superior a nueve veces. Sin embargo, ese volumen representó solamente el 3,6% de todas las operaciones del mercado cambiario.


Los importadores concentraron alrededor del 51% de las operaciones de 2025 y los exportadores aproximadamente el 36%. Las personas jurídicas representaron el 75,8% del volumen negociado, según el BCP.


En junio de 2025, el regulador eliminó el límite general de 36 meses que existía para estos contratos y permitió que el plazo sea acordado libremente entre las partes. Esto no obliga a los bancos a ofrecer cualquier vencimiento: cada entidad puede mantener límites comerciales y crediticios propios.


Para desarrolladoras y constructoras, el forward puede convertirse en una herramienta de previsibilidad especialmente valiosa cuando existen obligaciones firmes en dólares e ingresos en guaraníes, o viceversa. Su utilidad no consiste en ganarle al mercado, sino en impedir que el movimiento del dólar altere el margen sobre el cual fue concebido el proyecto.

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