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Banco Mundial Eleva Su Pronóstico Para Paraguay Y Proyecta Un Crecimiento Superior Al 4% Hasta 2028

  • Foto del escritor: Carlos E. Gimenez
    Carlos E. Gimenez
  • 16 jun
  • 3 min de lectura

El organismo internacional mejoró sus previsiones para la economía paraguaya y estima que el país mantendrá uno de los desempeños más sólidos de Sudamérica durante los próximos tres años, en un contexto de desaceleración económica global.


Banco Mundial Eleva Su Pronóstico Para Paraguay

El Banco Mundial elevó sus proyecciones de crecimiento para Paraguay y prevé que la economía nacional mantendrá una expansión superior al 4% anual hasta 2028, posicionándose como una de las de mejor desempeño en Sudamérica durante el período.


Según el informe más reciente de Perspectivas Económicas Mundiales (Global Economic Prospects), publicado por el organismo internacional, el Producto Interno Bruto (PIB) paraguayo crecería 4,4% en 2026, una estimación que representa una mejora de 0,5 puntos porcentuales respecto a la proyección realizada en enero de este año.


Para 2027, el Banco Mundial también revisó al alza sus expectativas, proyectando un crecimiento de 4,2%, frente al 3,9% estimado anteriormente. En tanto, para 2028 prevé una expansión de 4,0%, manteniendo a Paraguay entre las economías con mejores perspectivas de crecimiento de la región.


Las proyecciones contrastan con las de otros países sudamericanos. De acuerdo con el informe, Argentina registraría tasas de crecimiento cercanas al 3,6% durante los próximos años, mientras que Chile crecería alrededor del 3,3%, Brasil en torno al 2% y Uruguay un promedio de 1,8% hasta 2028.


Las nuevas proyecciones se suman a una serie de indicadores que durante los últimos meses han fortalecido las perspectivas económicas del país. Entre ellos se encuentran la obtención del grado de inversión por parte de Standard & Poor’s a finales de 2025, las recientes reducciones de la tasa de política monetaria por parte del Banco Central del Paraguay, el crecimiento del tráfico aéreo y el fuerte aumento de la llegada de turistas internacionales registrado durante el primer trimestre de 2026.


Este contexto resulta particularmente relevante para sectores intensivos en inversión de largo plazo, como el inmobiliario. El crecimiento económico sostenido suele estar asociado a una mayor generación de empleo, expansión empresarial, incremento del consumo y mayor flujo de inversiones, factores que históricamente contribuyen a impulsar la demanda de viviendas, oficinas, espacios comerciales, desarrollos logísticos y proyectos hoteleros. Asimismo, una economía con perspectivas favorables tiende a generar mayor confianza entre inversionistas locales e internacionales al momento de evaluar proyectos de largo plazo.


En Paraguay, esta dinámica ya comienza a reflejarse en el desarrollo de nuevos emprendimientos inmobiliarios, particularmente en Asunción, Luque, Mariano Roque Alonso, Ciudad del Este y Encarnación, donde actualmente se encuentran en ejecución o planificación proyectos residenciales, corporativos, logísticos y de usos mixtos por cientos de millones de dólares. Si bien el desempeño del sector depende de múltiples variables, las proyecciones del Banco Mundial constituyen una señal adicional sobre la capacidad de la economía paraguaya para sostener su crecimiento en un contexto regional e internacional más desafiante.


El escenario favorable para Paraguay se presenta, además, en un contexto internacional marcado por una desaceleración de la actividad económica. El Banco Mundial estima que el crecimiento mundial disminuirá al 2,5% en 2026, por debajo del 2,9% registrado en 2025.


Asimismo, el organismo señala que las perspectivas económicas se han deteriorado para gran parte del mundo. En su actualización de junio, las previsiones fueron revisadas a la baja para aproximadamente dos tercios de las economías analizadas en comparación con las estimaciones publicadas a comienzos de año.


Para 2027, la entidad proyecta una recuperación moderada de la economía global hasta una tasa de crecimiento de 2,8%. Sin embargo, este nivel seguiría ubicándose por debajo del promedio registrado durante la década de 2010.


El informe también advierte sobre los desafíos que enfrentan las economías en desarrollo para converger con los niveles de ingreso de los países más avanzados. Según el Banco Mundial, para 2028 las economías emergentes, excluyendo a China e India, habrán atravesado prácticamente una década sin avances significativos en la reducción de la brecha de ingreso per cápita respecto a las economías desarrolladas.


En este escenario, Paraguay aparece como una de las excepciones dentro de la región, con perspectivas de crecimiento sostenidas para los próximos años y una mejora de las expectativas respecto a las estimaciones realizadas a principios de 2026.

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