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El Inmobiliario Mid-Year Outlook 2026: Más Crédito, Nuevos Polos y un Mercado Más Selectivo

  • Foto del escritor: Carlos E. Gimenez
    Carlos E. Gimenez
  • hace 11 minutos
  • 16 min de lectura

Un balance del primer semestre en los segmentos residencial, corporativo, comercial, industrial-logístico, hotelero y de infraestructura digital, con una mirada al crédito, el dólar y la expansión hacia nuevos mercados.


El Inmobiliario Mid-Year Outlook

El mercado inmobiliario paraguayo llegó a la mitad de 2026 con un escenario favorable, aunque considerablemente más complejo que el de años anteriores. La actividad económica mantuvo su dinamismo, el financiamiento destinado a vivienda alcanzó nuevos máximos y los desarrolladores continuaron presentando proyectos residenciales, comerciales, corporativos y de usos mixtos en distintas ciudades del país.


Sin embargo, la principal conclusión del semestre no pasa solamente por la cantidad de lanzamientos. El mercado comienza a mostrar una diferenciación más clara entre productos, ubicaciones y modelos de negocio. Los proyectos compiten por un comprador más informado, los edificios orientados a renta necesitan una operación cada vez más profesional y la expansión de la oferta obliga a observar con mayor atención la absorción, los precios efectivos y el cumplimiento de las obras.


Al mismo tiempo, el mapa del sector se amplía. Ciudad del Este y Encarnación avanzan como mercados residenciales con identidad propia; el eje norte del área metropolitana atrae desarrollos de mayor escala; el mercado corporativo continúa creciendo de manera gradual; los centros comerciales evolucionan hacia distritos de usos mixtos; y la industria, la logística, los centros de datos y la hotelería comienzan a ocupar un espacio más relevante dentro de la conversación inmobiliaria.


Este Outlook toma como base los acontecimientos del primer semestre y los complementa con estadísticas y desarrollos conocidos hasta agosto que ayudan a interpretar el escenario para la segunda mitad de 2026.


Un escenario macroeconómico que continúa favoreciendo al sector

El contexto económico fue uno de los principales soportes del mercado durante la primera mitad del año. En julio, el Banco Central del Paraguay elevó de 4,2% a 4,5% su proyección de crecimiento del PIB para 2026 y redujo de 3,5% a 3,3% la inflación esperada para el cierre del ejercicio.


La economía había crecido 5,8% interanual durante el primer trimestre, impulsada por los servicios, la manufactura, la agricultura, la construcción y la generación de energía. Para la actividad constructiva, el BCP mantiene una proyección de crecimiento de 3,5% durante el año, apoyada en una mayor ejecución de obras privadas y en el aumento de la demanda de insumos nacionales.


El escenario combina crecimiento, inflación relativamente contenida y estabilidad monetaria. La Tasa de Política Monetaria se mantiene en 5,50%, luego de las reducciones aplicadas durante enero y febrero. Aunque una menor tasa de referencia no se traslada automáticamente y en igual proporción a los créditos hipotecarios, sí ayuda a preservar condiciones financieras más previsibles para compradores y desarrolladores.


En mayo, el crédito total al sector privado registró un crecimiento interanual de 15,3%, mientras los préstamos en moneda nacional destinados a vivienda se mantuvieron entre los segmentos con mayor dinamismo.


Este contexto no elimina los riesgos. La volatilidad internacional, las tensiones geopolíticas y las variaciones en los precios energéticos pueden afectar costos, tasas y decisiones de inversión. Pero el punto de partida para el segundo semestre continúa siendo favorable: una economía en expansión, con inflación controlada y un sistema financiero que aumenta su capacidad de canalizar recursos hacia el mercado inmobiliario.


El dólar deja de ser una variable de fondo

Una de las principales sorpresas del año fue la continuidad de la apreciación del guaraní. Después de acercarse a G. 8.000 en 2025, el dólar descendió hasta ubicarse alrededor de G. 6.000 en agosto de 2026.


Parte del mercado esperaba una reversión al finalizar el ciclo agrícola. En mayo, la encuesta de expectativas del Banco Central proyectaba una suba moderada para junio y, posteriormente, los agentes trasladaron ese posible repunte hacia julio. Sin embargo, la recuperación no se consolidó: el tipo de cambio referencial cerró el 21 de agosto en G. 6.009 y la expectativa para el cierre de 2026 bajó a G. 6.150.


Esto sugiere un escenario cambiario más complejo. El agro continúa influyendo, especialmente después de una cosecha récord de soja, pero ya no explica por sí solo la trayectoria. La debilidad internacional del dólar, el grado de inversión, la reducción del riesgo país y los flujos hacia activos en guaraníes también están ganando relevancia.


Para la construcción, el cambio obliga a revisar modelos financieros. Como plantea el análisis sobre el nuevo escenario cambiario, muchos proyectos venden y miden su rentabilidad en dólares, pero pagan buena parte de sus costos en guaraníes. Un dólar más bajo puede comprimir márgenes, aunque también mejora la capacidad de compra de quienes generan ingresos en moneda local.


Más que anticipar una cotización exacta, el desafío será incorporar el riesgo cambiario de manera estructural en presupuestos, contratos y decisiones de financiamiento.


El crédito habitacional fue la señal más contundente del semestre

Entre los distintos indicadores observados durante la primera mitad del año, el crecimiento del financiamiento habitacional aparece como la evidencia cuantitativa más sólida.


La Agencia Financiera de Desarrollo registró desembolsos por G. 1,4 billones entre enero y abril de 2026, equivalentes a aproximadamente USD 210 millones y 31,5% superiores a los del mismo periodo de 2025.


El financiamiento destinado a vivienda tuvo un desempeño particularmente fuerte: los desembolsos fueron 2,6 veces superiores a los observados entre enero y abril del año anterior. Al cierre de abril, la cartera habitacional de la institución registraba una expansión interanual de 25,3%.


También tuvo incidencia una operación cercana a G. 205.000 millones vinculada al desarrollo inmobiliario, señal de una participación creciente de proyectos de mayor escala dentro de la actividad crediticia de la banca pública de segundo piso.


Los datos del sistema financiero refuerzan esta lectura. Al cierre de mayo, el saldo conjunto de créditos para vivienda otorgados por bancos y financieras llegó a G. 10,55 billones, el mayor valor registrado hasta el momento.


El volumen aumentó 10,7% en guaraníes en apenas cinco meses. Expresado al tipo de cambio oficial utilizado para mayo, equivalía a aproximadamente USD 1.737 millones. Parte del crecimiento medido en dólares responde a la apreciación del guaraní, por lo que la comparación en moneda local ofrece una lectura más precisa de la expansión real.


Los bancos todavía concentran 97,9% de la cartera habitacional. Sin embargo, las financieras comenzaron a ganar participación: su saldo destinado a vivienda pasó de G. 73.001 millones en diciembre de 2025 a G. 222.337 millones en mayo de 2026.


El fortalecimiento de Che Róga Porã 3.0 también amplió el alcance de la política habitacional. La nueva etapa incorporó a hogares con ingresos de entre seis y nueve salarios mínimos, con créditos de hasta 30 años y una tasa máxima de 9,9%.


Además, se presentó PRODESI–Che Róga Porã, una línea orientada a financiar desarrolladores que construyan viviendas para el programa. La intervención ya no se concentra únicamente en la demanda, sino que busca incrementar la oferta formal y reducir el costo financiero de los proyectos.


Hasta mayo, Che Róga Porã acumulaba más de 5.500 créditos y viviendas aprobados o en análisis, con una utilización superior a USD 185 millones. El reto del segundo semestre será transformar ese volumen financiero en viviendas efectivamente construidas, entregadas y accesibles para los segmentos objetivo.


El crédito se consolida así como uno de los motores estructurales del mercado. Sin embargo, una mayor disponibilidad de financiamiento no resuelve por sí sola el problema de acceso a la vivienda. La relación entre ingresos, cuotas, valor del suelo, costos de construcción y precios finales continuará determinando el verdadero alcance de esta expansión.


Aether by CIVIS
Aether by Civis

El residencial sigue liderando, pero entra en una fase de mayor segmentación

El sector residencial se mantuvo como el principal foco de actividad, aunque los proyectos del año muestran un mercado cada vez más segmentado. Hoy conviven desarrollos de gran escala, edificios orientados a renta, residencias premium, propuestas de usos mixtos y productos dirigidos al usuario final.


El inicio de Aether by CIVIS fue uno de los principales hitos del semestre. La torre de 50 pisos contempla 240 departamentos, componentes gastronómicos y gestión profesional de rentas. Según la desarrolladora, comenzó su construcción con cerca del 80% de comercialización.


En el segmento premium, Eminent Torre III propone unidades de entre 105 y 376 m². Después del cierre del semestre, Quartiere reforzó esta diversificación con una inversión anunciada superior a USD 20 millones y una propuesta de resort living con más de 3.000 m² de espacios comunes.


Los usos mixtos también ganaron protagonismo. More Mariscal 3, Aurora y CIVIS Mariscal reflejan una tendencia hacia proyectos que combinan vivienda, comercio, servicios, espacios públicos y soluciones de movilidad dentro de una misma centralidad.


Al mismo tiempo, la operación posterior a la entrega se está convirtiendo en parte del producto. Venire Villa Morra, WELL Residences y el modelo de AVANZA ONE muestran cómo la administración, la gestión de alquileres y la experiencia del residente comienzan a influir en la propuesta de valor.


La expansión residencial tampoco se limita a los corredores más consolidados. La entrega de España Las Mercedes y, posteriormente, la inauguración del Edificio Alemania en Sajonia indican que los barrios tradicionales también pueden absorber proyectos de escala relevante cuando existe una combinación adecuada de ubicación, precio y financiamiento.


Esta evolución ocurre mientras Asunción discute su futuro urbano. El plan Asunción 500 Años plantea repoblar el Centro Histórico mediante mejoras de infraestructura, recuperación de espacios públicos, incentivos tributarios y nuevas viviendas. Sin embargo, todavía será necesario definir el alcance, el financiamiento y la continuidad de varias de las intervenciones propuestas.


Las elecciones municipales de octubre serán determinantes para el rumbo de la capital. La próxima administración tendrá incidencia directa sobre permisos, usos de suelo, movilidad, infraestructura y políticas de revitalización. La capacidad de convertir la expansión inmobiliaria en una ciudad más equilibrada dependerá tanto de la calidad de los proyectos como de la gestión urbana que los acompañe.


La renta corta crece, pero también aumenta la competencia

El mercado de alquileres temporales se consolidó como una capa relevante del residencial asunceno.


De acuerdo con datos de AirDNA recopilados por El Inmobiliario, Asunción registraba 2.374 unidades activas destinadas a renta corta, 47,7% más que un año antes. La ocupación promedio se situaba en 68% y el ingreso bruto anual promedio alcanzaba G. 73 millones por unidad.


Los indicadores reflejan una demanda sólida, pero también introducen una advertencia. Mientras la cantidad de propiedades disponibles aumentó cerca de 48%, el ingreso promedio por unidad creció 14,8%. La oferta se expande a un ritmo considerablemente mayor que los ingresos individuales.


Esto no significa necesariamente que exista una sobreoferta generalizada, pero sí que el desempeño dependerá cada vez más de la ubicación, el diseño, el equipamiento, la reputación digital y la calidad de la administración. Las propiedades con una operación deficiente difícilmente alcancen la ocupación y los ingresos promedio del mercado.


Para los desarrolladores, la renta corta dejó de ser solamente un argumento comercial. Los edificios orientados a este segmento necesitan accesos eficientes, reglas de copropiedad claras, espacios de apoyo, mantenimiento profesional y una estructura operativa capaz de gestionar la rotación de huéspedes sin deteriorar la convivencia ni el activo.


La evolución de la oferta durante el segundo semestre será uno de los indicadores que convendrá observar. Si el stock continúa creciendo por encima de la demanda, el mercado podría registrar mayor presión sobre tarifas y rentabilidad, especialmente entre unidades poco diferenciadas.


Encarnacion

Alto Paraná y Encarnación confirman la ampliación del mapa

El primer semestre también dejó evidencia de una expansión hacia mercados regionales con dinámicas propias.


En Ciudad del Este, Paseo Lomas inició la construcción de una torre de 96 departamentos orientados a vivienda y renta. Según la desarrolladora, alcanzó 60% de comercialización antes del inicio de obra. En otro segmento, Magnolia incorporó una propuesta de alta gama con solamente diez residencias de más de 240 m².


Ambos proyectos muestran un mercado que empieza a segmentarse entre inversión, vivienda urbana y productos premium. Esta evolución estuvo acompañada por la creación de la Cámara de Desarrolladores Inmobiliarios de Alto Paraná, CADIAP, integrada inicialmente por ocho desarrolladoras. La cámara busca elevar los estándares profesionales, mejorar la previsibilidad regulatoria e impulsar un plan territorial para Ciudad del Este.


El crecimiento regional también comienza a vincularse con el turismo. En Hernandarias, Wyndham Garden Costa del Lago Residences combina unidades residenciales, operación hotelera profesional y un esquema de renta compartida. Su presentación estuvo acompañada por un convenio entre Raíces Real Estate y SENATUR para articular inversión inmobiliaria y promoción turística hasta 2028.


La propuesta busca aprovechar la posición de Alto Paraná dentro de la Triple Frontera y aumentar la permanencia de visitantes en territorio paraguayo. Refleja cómo el desarrollo regional empieza a extenderse más allá de la vivienda tradicional hacia productos vinculados con hospitalidad, renta y turismo.


En Encarnación, Paseo Mboi Ka’ẽ incorporó 84 unidades frente al río Paraná. Según la desarrolladora, superó el 75% de colocación durante la preventa. El proyecto combina vivienda permanente, segunda residencia e inversión, apoyándose en la costanera, el turismo y la integración con Posadas.


Estos casos no implican que Asunción esté perdiendo protagonismo. Muestran que Alto Paraná y Encarnación comienzan a sostener productos adaptados a sus actividades económicas y perfiles de compradores, acompañados por una institucionalidad local que empieza a fortalecerse.


Mariano Centro Urbano
Mariano Centro Urbano

El eje norte se consolida como una nueva centralidad metropolitana

El corredor integrado por Luque, Mariano Roque Alonso y Limpio dejó de funcionar solamente como periferia residencial y avanza hacia una estructura urbana más compleja, donde comienzan a convivir vivienda, comercio, educación, salud, logística y nuevos servicios. Durante el semestre, la actividad estuvo acompañada por proyectos en ejecución, entregas y desarrollos que ampliaron su escala.


En Luque, INVURSA inauguró INSIGNIA 06, un conjunto de 154 departamentos distribuidos en cinco torres, dentro de una línea que se originó en el entorno de la zona CIT y que actualmente suma entre 700 y 800 unidades en construcción en diferentes proyectos. También comenzó la obra de Porta 04 Monte Alto, con 266 departamentos y aproximadamente 70% comercializado al inicio de la construcción, según la desarrolladora.


En Limpio, Altavida Norte inició la construcción de dos torres que reunirán 124 unidades, con más de 65% de la primera torre vendido al momento de la palada inicial. A esta oferta se incorporó Zuba Park dentro de Aquadelta, cuya primera etapa contempla 80 departamentos y forma parte de un masterplan de cuatro torres dentro de una urbanización planificada de 200 hectáreas. Tras el cierre del semestre, la tendencia continuó en Mariano Roque Alonso con el inicio de la Torre 7 de Altamira Surubi’i, luego de que las primeras seis torres superaran 92% de comercialización y las unidades entregadas alcanzaran una ocupación promedio mensual de 87%, de acuerdo con la empresa.


La transformación también incorpora componentes comerciales y de usos mixtos. La apertura de Plaza Norte en Limpio fortaleció un polo que ya integraba al Abasto Norte, mientras Mariano Centro Urbano proyecta transformar el actual shopping en un complejo de aproximadamente 120.000 m². La propuesta contempla ampliar la oferta de unos 90 a cerca de 200 locales, incorporar un centro médico y desarrollar inicialmente dos torres residenciales. Estos proyectos dan continuidad a un proceso previo articulado por Distrito Norte y desarrollos como Aquadelta, que buscan coordinar vivienda, servicios, educación, comercio e infraestructura.


La movilidad será la variable que determine si esta expansión puede consolidarse de manera sostenible. Las obras viales en Luque y Limpio mejoran la conectividad, mientras la reforma del transporte metropolitano, el futuro tren de cercanías hasta Luque y la alternativa de un servicio privado impulsado desde Distrito Norte podrían reducir la dependencia del automóvil. Sin estas soluciones, la incorporación de nuevas viviendas y actividades puede traducirse en mayores niveles de congestión.


El eje norte tiene, además, una fuerte dimensión logística: Mariano Roque Alonso concentra 34% del stock nacional de centros logísticos corporativos. Su desarrollo no debe entenderse únicamente como una expansión residencial, sino como la formación de una nueva centralidad metropolitana. El desafío será coordinar los distintos usos del suelo y acompañar el crecimiento con transporte, saneamiento, energía, educación y servicios urbanos suficientes.


Edificio Matter
Matter de JGL-CASATUA

El corporativo crece de manera gradual y selectiva

El mercado de oficinas mantiene una trayectoria de expansión, pero no atraviesa un crecimiento explosivo.


El stock corporativo paraguayo aumentó aproximadamente 20% entre 2020 y 2025, pasando de cerca de 250.000 m² a más de 300.000 m². El crecimiento promedio fue de aproximadamente 15.000 m² anuales.


Los valores también muestran una mayor diferenciación. Las oficinas clase A alcanzaron referencias cercanas a USD 18 por m² mensuales, mientras las clase B se mantuvieron alrededor de USD 12 por m².


La demanda continúa concentrada en Aviadores del Chaco, Santa Teresa, Villa Morra y Recoleta. El microcentro conserva usuarios vinculados a organismos públicos, pero parte de su stock enfrenta problemas de obsolescencia y menor competitividad frente a edificios más nuevos.


Una particularidad del mercado paraguayo es la escala de las operaciones. La mayor parte de la demanda se concentra en superficies inferiores a 200 m², con una presencia significativa de unidades menores a 100 m². Esto responde a la estructura empresarial del país y obliga a diseñar productos corporativos diferentes a los de mercados regionales donde predominan grandes ocupantes.


El formato de oficinas flexibles todavía se encuentra en una etapa de validación. La oferta sigue siendo limitada, algunos operadores locales no lograron sostenerse y la demanda corporativa mantiene preferencia por contratos y espacios tradicionales.


En el corto plazo, el modelo podría crecer como complemento dentro de edificios convencionales, especialmente para pequeñas empresas, equipos en expansión y compañías extranjeras que necesitan una instalación inicial. Sin embargo, todavía no puede considerarse una categoría plenamente consolidada.


Distrito Perseverancia
Distrito Perseverancia

Los centros comerciales evolucionan hacia desarrollos de usos mixtos

El mercado comercial también atraviesa un cambio de escala y concepto.

Según un relevamiento de JLL, el área metropolitana de Asunción cuenta con 427.609 m² de área bruta locativa. Desde 2016 se incorporaron aproximadamente 198.000 m², equivalentes a casi la mitad del stock actual.


El mercado registra alrededor de 182 m² de superficie comercial por cada mil habitantes, un nivel superior al de algunas grandes ciudades incluidas en la comparación regional de JLL. La consultora no interpreta necesariamente este indicador como señal de sobreoferta, debido a que los principales centros presentan una elevada ocupación y todavía existen zonas metropolitanas con cobertura limitada.


No obstante, el próximo ciclo difícilmente dependa solo de sumar metros cuadrados. La diferenciación conceptual, la llegada de marcas, la gastronomía, el entretenimiento y la integración con otros usos tendrán un peso creciente.


El shopping ya no funciona únicamente como un contenedor de locales. En Asunción se transformó en un organizador territorial capaz de atraer vivienda, oficinas, hoteles y servicios. Central Mariscal, la ampliación del Shopping del Sol y Distrito Perseverancia muestran distintas versiones de esta evolución.


Los centros comerciales se convierten así en nuevas centralidades urbanas. El desafío será que esa integración no se limite al interior de los proyectos, sino que contribuya a mejorar la caminabilidad, la conexión con los barrios y la calidad del espacio urbano circundante.


Industrial y logístico: alto potencial, pero todavía poca escala

El segmento industrial y logístico presenta una de las mayores oportunidades de crecimiento, aunque parte de una base reducida.


El área metropolitana de Asunción cuenta actualmente con aproximadamente 283.000 m² de centros logísticos corporativos, el stock más pequeño entre las principales ciudades latinoamericanas relevadas por JLL.


A pesar de esa escala limitada, la superficie creció 245% desde 2015. Paraguay registra 25 parques industriales, de los cuales 84% se concentra entre Central y Alto Paraná. El alquiler promedio de los centros logísticos se ubica alrededor de USD 5,6 por m² mensuales.


La energía competitiva, el régimen de maquila, el nearshoring, la agroindustria y la estabilidad macroeconómica pueden generar nueva demanda. Sin embargo, la expansión depende de infraestructura vial, portuaria, ferroviaria, aeroportuaria y energética suficiente.


La planificación territorial constituye otro desafío. Solo 40 de los 262 municipios del país cuentan con áreas industriales identificadas, según datos presentados por el Ministerio de Industria y Comercio.


La ausencia de zonas definidas genera incertidumbre para los inversores, dificulta la provisión anticipada de energía y servicios y aumenta el riesgo de que industrias originalmente instaladas en áreas rurales terminen rodeadas por desarrollos residenciales.


Durante el segundo semestre será importante observar si las ventajas comparativas del país comienzan a materializarse en nuevos centros de distribución, parques industriales y plantas productivas de escala, o si permanecen principalmente como expectativas de largo plazo.


Centros de datos: una nueva frontera que exige cautela

El acceso a energía hidroeléctrica, la disponibilidad de tierra y los costos eléctricos posicionan al país como potencial destino para centros de datos, computación de alto rendimiento e infraestructura vinculada con inteligencia artificial.


Este tipo de activos tiene requerimientos muy diferentes a los de un depósito o una planta convencional. La selección de terrenos depende de la disponibilidad y redundancia energética, la cercanía a redes de fibra óptica, la seguridad, la capacidad de refrigeración y las posibilidades de expansión.


Durante el semestre se conocieron acuerdos, proyectos públicos y anuncios privados de gran escala. Sin embargo, es fundamental distinguir entre operaciones existentes, inversiones confirmadas, memorandos de entendimiento y proyecciones de largo plazo.


Los montos anunciados no equivalen automáticamente a capital ejecutado. La capacidad de Paraguay para consolidar este segmento dependerá de la conectividad internacional, las redes de transmisión, el marco regulatorio, el capital humano y la instalación efectiva de operadores.


Por ahora, los centros de datos deben entenderse como una frontera emergente con potencial estratégico, no como un mercado inmobiliario ya consolidado.


NH Collection Petra Imperiale
NH Collection en Petra Imperiale

Hotelería y movilidad internacional amplían la demanda

La hotelería cerró el primer semestre con indicadores favorables. La ocupación promedio alcanzó 61% a nivel nacional y 64% en Asunción, según datos de la Asociación Industrial Hotelera del Paraguay.


La tarifa diaria promedio llegó a USD 99,01 a nivel nacional y a USD 95,76 en Asunción. Los viajes corporativos, congresos, ferias, actividades deportivas y eventos internacionales se consolidaron como componentes centrales de la demanda.


La circulación de pasajeros también mantuvo una trayectoria ascendente. Entre enero y junio se registraron 715.372 movimientos de pasajeros, 13% más que durante el mismo periodo de 2025.


A esto se suma el crecimiento de las llegadas internacionales y del turismo de reuniones. Paraguay alcanzó el sexto lugar regional en el ranking ICCA correspondiente a 2025, con 48 eventos asociativos internacionales computados.


La combinación de hotelería, alquileres temporales, gastronomía, centros de eventos y proyectos de usos mixtos empieza a configurar un ecosistema inmobiliario vinculado a la movilidad de personas.


La ampliación de la oferta hotelera y la llegada de nuevas marcas reflejan expectativas positivas. No obstante, la conectividad aérea continúa siendo una limitación para competir por eventos de mayor escala y sostener una expansión acelerada.


Un mercado más internacional, aunque todavía difícil de medir

La Dirección Nacional de Migraciones recibió 33.243 solicitudes de residencia durante el primer semestre, 62% más que en el mismo periodo de 2025.


El dato no debe interpretarse automáticamente como igual cantidad de nuevos compradores inmobiliarios. Una solicitud puede responder a razones laborales, familiares, tributarias o empresariales y no necesariamente se convierte en una adquisición de vivienda.

Sin embargo, el crecimiento migratorio amplía potencialmente la demanda de alquileres de corto, mediano y largo plazo y puede generar posteriormente operaciones de compra de inmuebles o terrenos.


Para comprender su impacto real, el mercado necesita más información sobre el perfil de los nuevos residentes, su capacidad económica, las ciudades elegidas y el tipo de vivienda demandada. Sin esa segmentación, cualquier estimación sobre el efecto inmobiliario continuará siendo aproximada.


Qué puede esperarse para el cierre de 2026

El escenario base para el segundo semestre continúa siendo positivo. El crecimiento económico, la expansión del crédito, la inflación controlada y el interés de capitales locales y extranjeros sostienen condiciones favorables para la actividad.


Sin embargo, el mercado probablemente se vuelva más selectivo. La expansión de la oferta obligará a los proyectos a competir no solamente por precio, sino también por ubicación, concepto, calidad constructiva, estructura financiera, reputación del desarrollador y operación posterior a la entrega.


En el residencial, la principal variable será la absorción. Los porcentajes de comercialización informados por las desarrolladoras ofrecen señales positivas en determinados proyectos, pero no pueden extrapolarse automáticamente al conjunto del mercado. Tampoco son comparables cuando corresponden a etapas, ciudades y productos diferentes.


En oficinas, el desempeño dependerá de la capacidad de los nuevos edificios para captar empresas que valoren eficiencia, ubicación y flexibilidad. En el comercial, los nuevos proyectos necesitarán conceptos diferenciados y una integración más amplia con vivienda, gastronomía, entretenimiento y servicios.


En logística e industria, el potencial deberá comenzar a traducirse en inversión ejecutada, nueva infraestructura y demanda empresarial concreta. En hotelería, la expansión de la oferta necesitará más conectividad aérea, eventos y movimiento corporativo para sostener niveles saludables de ocupación durante todo el año.


También será necesario observar el cumplimiento de plazos y la conversión de anuncios en obras. Para medir adecuadamente la actividad, conviene distinguir entre proyectos presentados, lanzados comercialmente, iniciados, en construcción, entregados y efectivamente operativos.


De la expansión a la ejecución

El primer semestre de 2026 confirmó que el mercado inmobiliario paraguayo continúa creciendo, pero también mostró que su evolución ya no puede explicarse únicamente a través del número de edificios lanzados.


El crédito habitacional alcanzó niveles récord, la oferta residencial se diversificó, los usos mixtos ganaron protagonismo y ciudades fuera de Asunción comenzaron a sostener productos más especializados. Al mismo tiempo, la logística, la infraestructura digital, la hotelería y el turismo ampliaron los límites tradicionales del real estate paraguayo.


La siguiente etapa estará definida por la ejecución. El mercado necesitará transformar financiamiento en viviendas accesibles, proyectos en obras terminadas, anuncios industriales en inversión productiva y crecimiento turístico en demanda sostenida.


El cierre de 2026 probablemente encuentre a un sector más grande, más diverso y más profesional. Pero también más competitivo. En ese escenario, los proyectos que logren combinar ubicación, concepto, respaldo financiero, calidad y operación serán los que mejor podrán sostener su valor.


La madurez del mercado no se medirá únicamente por cuánto se anuncia, sino por cuánto se construye, se ocupa, se administra correctamente y permanece en el tiempo.



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